Agosto
Agosto nos llegó sin darnos cuenta.
Nos arrastra en su bochorno y sus tormentas de verano.
Nos une y nos separa a cada instante.
Los meses pasan sin darnos cuenta y ya no somos los mismos, o tal vez si...
Tal vez yo siga siendo aquella tímida chica que conociste un verano.
La que después se convirtió en otoño y espera y quizás el deseo de todo lo que tenías aquí, en casa, mientras te retenían allí, lejos.
Tal vez tú eres aún el mismo.
Aquel que me miraba nervioso y temía tocarme.
Aquel que me robó la vida tan despacio, tan suave y a la vez tan evidente.
Pero no, no somos los mismos.
Lo sabes.
El primer beso rompió uno de los muchos muros que nos separan.
Aquel beso dulce y eterno que me sonrojó las mejillas en el frío de Diciembre.
Y nos sorprendió Agosto.
Y sigue habiendo muros entre tú y yo.
Queda mucho por dar y por hacer.
Para derribarlos.
Y ninguno sabemos qué encontraremos al terminar.
Pero, sorprendentemente, ya es Agosto... y sigues en mi vida...
Nos arrastra en su bochorno y sus tormentas de verano.
Nos une y nos separa a cada instante.
Los meses pasan sin darnos cuenta y ya no somos los mismos, o tal vez si...
Tal vez yo siga siendo aquella tímida chica que conociste un verano.
La que después se convirtió en otoño y espera y quizás el deseo de todo lo que tenías aquí, en casa, mientras te retenían allí, lejos.
Tal vez tú eres aún el mismo.
Aquel que me miraba nervioso y temía tocarme.
Aquel que me robó la vida tan despacio, tan suave y a la vez tan evidente.
Pero no, no somos los mismos.
Lo sabes.
El primer beso rompió uno de los muchos muros que nos separan.
Aquel beso dulce y eterno que me sonrojó las mejillas en el frío de Diciembre.
Y nos sorprendió Agosto.
Y sigue habiendo muros entre tú y yo.
Queda mucho por dar y por hacer.
Para derribarlos.
Y ninguno sabemos qué encontraremos al terminar.
Pero, sorprendentemente, ya es Agosto... y sigues en mi vida...





