logotipo

img_google
ISOPETE
APUNTES CARPETOVETÓNICOS DE LITERATURA
Acerca de
LA MEJOR DESCRIPCION: MIS ARTÍCULOS
Sindicación
 
EL RATÓN QUE QUERÍA CASAR A SU HIJA
Cuenta la fábula india que un ratón tenía una hija y, considerándola la más bella de las criaturas, pensó casarla con alguien igual por su categoría y estado. Y viendo a Luna que por la noche era clara y brillante, la saludó y dijo:

-Salud, Luna.
Y a él la Luna:
-Que tengas felicidad señor ratón.
A ella el ratón:
-Ya que eres un astro poderoso, bellísimo, dotado de fuerzas y virtudes, quiero que tengas a mi hija por esposa, porque no puedo casarla con honor con ningún otro que no sea un señor poderoso, como a ti te considero;ni lo intento.
Pero Luna contestó que no era de tanto poder porque no tenía esplendor propio como el poderoso Sol. Y dijo:

- Así, si no quieres dar a tu hija en matrimonio más que a un señor por encima de todos, pregunta a mi señor Sol, que con su virtud y su poder domina todo el mundo. Lo encontrarás mañana muy de mañana en este lugar.

A la mañana siguiente, el ratón se dirigió al Sol:

-Vengo a ti, oh Sol, con el fin de desposar a mi noble hija contigo, pues con tu poder iluminas al mundo, expulsas las tinieblas, haces que crezcan y reverdezcan todas las hierbas y árboles. En definitiva, sobrepasas a todas las criaturas con tu admirable belleza.

Pero el Sol respondió que él no era el más poderoso puesto que el señor Nube estorbaba y pertubaba muchas veces su esplendor, su calor y sus restantes fuerzas. Por lo que a él debía dirigirse.

Así lo hizo el ratón, pero Nube respondió que no era el señor más poderoso, puesto que Viento siempre le seguía con violencia, le golpeaba y dispersaba y no dejaba de empujarlo de lugar a lugar. Por ello Nube iba fugitivo con temor a todas partes, pues si lo alcanzaba, lo derribaba y lo sumergía en tierra y mar.

Comprendiendo el ratón estas razones, se dirigió al Viento, pero este contestó:

-Aunque soy poderosísimo por mis fuerzas porque puedo derribar casas, árboles y otras cosas grandes y hacer otros hechos admirables, sin embargo hay aquí cerca un castillo asentado fuertemente sobre una roca de piedra que no he podido derribar en trescientos años. Por ello, es más fuerte que yo.

Dicho esto, el ratón se acercó al castillo y le ofreció por ser el más fuerte la mano de su hija. A lo que el castillo respondió:

-Aunque soy casi invencible, hay sin embargo una pequeña bestia que me molesta mucho y socava mis muros y, contra mi voluntad, entra y sale por unas cavernas; devora mis provisiones y, lo peor de todo, me pisa con sus pies y encima de mi cabeza echa su estiercol; para él no hay puerta, portón, ventana ni ningún otro cierre seguro que pueda resistirlo o dejarle fuera, y así presume de tener sobre mí un dominio inevitable.
-Cierto- dijo el ratón-, es muy poderoso, ¿pero cuál es su nombre?. Respondió el castillo: "Señor, se llama ratón"

-Ea pues- dijo el ratón a su hija-, así se ha descubierto que no hay nada de igual valía que nuestra raza; por ello, volvamos y celebraremos la boda dentro de nuestra propia raza. pero mientras celebraban ellos el banquete con todos los de su estirpe, de repente de un rincón vino un gato negro saltando; y cogiendo con sus uñas al marido y la mujer, los devoró y puso en fuga a todos los convidados. Y así la boda terminó en duelo y en lamento.


 
Las cosas no cambian tanto
Cuenta la leyenda que habia una vez un príncipe arrogante al que castigaron por sus malos modales con las mujeres. Así, q se le condenó al destierro hasta que encontrase solución a uno de los dilemas más antiguos de la humanidad:qué es lo que más desean todas las mujeres.

El príncipe se sintió desesperado, pues pensaba que jamás encontraría la respuesta a tan ardua prueba. Por tanto, decidió internarse en el bosque y pasar allí el resto de sus días. Pero llegó la fecha en que tropezó con la bruja del bosque, una anciana de la cual todos hablaban y a la que todos temían. Era fea, huesuda y pestilente. Sin embargo, el príncipe se armó de coraje y le pidió ayuda para resolver su problema. La bruja, tras pensarlo, dijo que le ayudaría con una condición: que debía tomarla por esposa y respetarla por el resto de su vida. A cambio, ella le diría lo que más desean todas las mujeres.Al príncipe le horrorizó la idea pero estaba desesperado así que aceptó. Se desposaron y el caballero descubrió lo encantadora que era su esposa: lo complacía en todo lo que quería. Así que el príncipe la trató con ternura y la defendió de las malas lenguas.Pero llegada la noche de bodas, el príncipe no podía consumar los lazos carnales. Sin embargo, la bruja entró al baño y salió como la más bella de las ninfas. Su piel era tersa, sus ojos verdes, su pelo lacio. El galán quedó encantado y se amaron toda la noche. A la mañana siguiente, la bruja le dio a elegir que prefería: si que fuera guapa durante el día para poder presumir ante la gente y fea por la noche o fea durante el día y guapa durante la noche. el príncipe sopeso la pregunta y dijo:- lo que tú prefieras quiero yo y aceptaré con gusto. Entonces la bruja entendió que el caballero ya había aprendido la lección y se transformó en una mujer hermosa por siempre. Y además le obsequió con la respuesta al dilema. Así , le dijo: por tubuen trato hacia mi cumpliré mi promesa de desvelarte este secreto. lo que todas las mujeres del mundo desean por encima del mundo es hacer su voluntad. No existe mujer en el mundo que no desee dominar a su marido y hacer lo que ella guste.

De modo que el príncipe volvió a palacio y dio la respuesta, la cual fua acogida por la corte con gusto, pues de oriente a occidente, no existe una sola mujer que no desee ejercer su voluntad por encima de su marido. El príncipe volvió a ser admitido y reinó con justicia durante muchos años con la ayuda de su mujer.