La historia de Lucinda (VII)
-Le tengo un asco que flipas.No sé que coño pinta con nosotros.Este Luis está loco.Anda que no tiene españolas para elegir que se lía con la zorra esta .
-Ya te digo ,tía. Y el rollo ese de que trabajó en la parte financiera y no se qué ....A quién se la quiere dar .Esta vino a lo que todas esas de por allí .....
....en aquel momento no supe qué hacer .Sentía tanta rabia por dentro que dudaba entre salir y decirles un par de cosas bien dichas a aquellas indeseables o hacer como si no había escuchado nada y salir y volver a sentarme con todos ellos en la mesa.
Hacía 10 minutos que me había ido corriendo al cuarto de baño.Sentía en mi cuerpo una pequeña tormenta interna debido a la comida picante de aquel restaurante marroquí y mi tránsito intestinal andaba un poco averiado.
Justo cuando llevaba un tiempo sufriendo sobre el retrete ,entraron las dos chicas.La primera ,Elena,era la sobrina de uno de los mandamases de la caja de ahorros vasca ,y había conseguido un puesto por enchufe en las Torres Kyo en el departamento de una de las grandes empresas de inversión. La otra , Leire, era la hija de un ex futbolista famoso ,y se dedicaba a gastar sin ningún reparo el dinero que tenía en su bien nutrida trajeta de crédito.
Desconozco la causa por la cual no se apercibieron de que yo podía estar allí también en el baño ,pero se quedaron bien a gusto despachando todo tipo de improperios contra mí.
Un análisis frío posterior me ha hecho llegar a la conclusión de que sabían de sobra que yo estaba allí detrás de la puerta y que lo hicieron con toda la intención ......
Salí del baño ,me senté junto a Luis y el resto de amigos de su grupo ,Elena y Leire incluidas .
Sentí ganas de contarle todo ,pero me contuve. No merecía la pena que por causa mía él tuviera roces con gente que conocía de hace muchos años. Gente,que reconocía con orgullo su carcater clasista y que con miles de pequeños detalles me demostraba su rechazo.
Pero yo estaba allí por Luis ,y por él,estaba dispuesta a hacer un gran esfuerzo de convivencia con todos.
Después de la cena nos fuimos al aparcamiento a por los coches.,Luis se adelantó a por el suyo y yo me quedé esperando junto a Leire a la salida . No nos dirigimos la palabra.Poco había de qué hablar. A pesar de todo ,justo cuando llegaba Elena con su BMW , me dijo al oido antes de irse:
-A ver ,putita,que no te pienses que te vas a quedar con Luis .Ya me encargaré yo de eso .Chau.
Una vez más, reaccioné en silencio ,impotente,y ellas se fueron.
La sonrisa de Luis tras el cristal de su coche me volvió a relajar.
Pero no conseguí quitar de mi cabeza esa noche una idea muy clara: no era una persona aceptada en aquel grupo representativo de la clase pudiente de Madrid.
A pesar de todo ,yo de aquella todavía confiaba que con el tiempo todo sería distinto ....
-Ya te digo ,tía. Y el rollo ese de que trabajó en la parte financiera y no se qué ....A quién se la quiere dar .Esta vino a lo que todas esas de por allí .....
....en aquel momento no supe qué hacer .Sentía tanta rabia por dentro que dudaba entre salir y decirles un par de cosas bien dichas a aquellas indeseables o hacer como si no había escuchado nada y salir y volver a sentarme con todos ellos en la mesa.
Hacía 10 minutos que me había ido corriendo al cuarto de baño.Sentía en mi cuerpo una pequeña tormenta interna debido a la comida picante de aquel restaurante marroquí y mi tránsito intestinal andaba un poco averiado.
Justo cuando llevaba un tiempo sufriendo sobre el retrete ,entraron las dos chicas.La primera ,Elena,era la sobrina de uno de los mandamases de la caja de ahorros vasca ,y había conseguido un puesto por enchufe en las Torres Kyo en el departamento de una de las grandes empresas de inversión. La otra , Leire, era la hija de un ex futbolista famoso ,y se dedicaba a gastar sin ningún reparo el dinero que tenía en su bien nutrida trajeta de crédito.
Desconozco la causa por la cual no se apercibieron de que yo podía estar allí también en el baño ,pero se quedaron bien a gusto despachando todo tipo de improperios contra mí.
Un análisis frío posterior me ha hecho llegar a la conclusión de que sabían de sobra que yo estaba allí detrás de la puerta y que lo hicieron con toda la intención ......
Salí del baño ,me senté junto a Luis y el resto de amigos de su grupo ,Elena y Leire incluidas .
Sentí ganas de contarle todo ,pero me contuve. No merecía la pena que por causa mía él tuviera roces con gente que conocía de hace muchos años. Gente,que reconocía con orgullo su carcater clasista y que con miles de pequeños detalles me demostraba su rechazo.
Pero yo estaba allí por Luis ,y por él,estaba dispuesta a hacer un gran esfuerzo de convivencia con todos.
Después de la cena nos fuimos al aparcamiento a por los coches.,Luis se adelantó a por el suyo y yo me quedé esperando junto a Leire a la salida . No nos dirigimos la palabra.Poco había de qué hablar. A pesar de todo ,justo cuando llegaba Elena con su BMW , me dijo al oido antes de irse:
-A ver ,putita,que no te pienses que te vas a quedar con Luis .Ya me encargaré yo de eso .Chau.
Una vez más, reaccioné en silencio ,impotente,y ellas se fueron.
La sonrisa de Luis tras el cristal de su coche me volvió a relajar.
Pero no conseguí quitar de mi cabeza esa noche una idea muy clara: no era una persona aceptada en aquel grupo representativo de la clase pudiente de Madrid.
A pesar de todo ,yo de aquella todavía confiaba que con el tiempo todo sería distinto ....





