Cuestión de testosterona
En el número 431 de Nature se llama la atención sobre el peligro que puede suponer el uso de la testosterona como reconstituyente y vigorizante.
En el 2003 más de 2 millones de norteamericanos se autoadministraron testosterona por diferentes motivos: para aumentar su masa muscular, como antidepresivo, para recuperar el vigor juvenil, para aumentar el rendimiento intelectual y sobre todo para incrementar el apetito y la potencia sexual. Tanto es así, que ya empieza a considerarse un inteligente sustitutivo de la Viagra.
Ante estos hechos en la comunidad científica ha cundido la alarma, y recuerda que no existen estudios lo suficientemente amplios y bien hechos que permitan avalar usos no médicos de esta hormona. En definitiva, advierten que es muy peligroso experimentar con uno mismo. Entre otros motivos porque hay serios indicios de que el uso de testoterona podría aumentar significativamente el riesgo de cáncer de próstata.
Bueno, pues con todo esto, la multinacional Procter & Gamble y un lobby constituido "ad hoc" está sometiendo a la FDA ---la agencia estadounidense que autoriza la comercialización de los fármacos--- a una presión insoportable para conseguir poner a la venta parches de testosterona destinados a mujeres con poco apetito sexual.
Sería bueno que para las mujeres también existiera un equivalente de la viagra masculina pero también sería deseable que no se bypaseasen los estudios necesarios para comprobar la seguridad de los fármacos. Los directivos de Procter & Gamble no parecen pensar lo mismo. Además seguro que también argumentarán que las mujeres no tienen próstata.
En el 2003 más de 2 millones de norteamericanos se autoadministraron testosterona por diferentes motivos: para aumentar su masa muscular, como antidepresivo, para recuperar el vigor juvenil, para aumentar el rendimiento intelectual y sobre todo para incrementar el apetito y la potencia sexual. Tanto es así, que ya empieza a considerarse un inteligente sustitutivo de la Viagra.

Ante estos hechos en la comunidad científica ha cundido la alarma, y recuerda que no existen estudios lo suficientemente amplios y bien hechos que permitan avalar usos no médicos de esta hormona. En definitiva, advierten que es muy peligroso experimentar con uno mismo. Entre otros motivos porque hay serios indicios de que el uso de testoterona podría aumentar significativamente el riesgo de cáncer de próstata.
Bueno, pues con todo esto, la multinacional Procter & Gamble y un lobby constituido "ad hoc" está sometiendo a la FDA ---la agencia estadounidense que autoriza la comercialización de los fármacos--- a una presión insoportable para conseguir poner a la venta parches de testosterona destinados a mujeres con poco apetito sexual.
Sería bueno que para las mujeres también existiera un equivalente de la viagra masculina pero también sería deseable que no se bypaseasen los estudios necesarios para comprobar la seguridad de los fármacos. Los directivos de Procter & Gamble no parecen pensar lo mismo. Además seguro que también argumentarán que las mujeres no tienen próstata.
Comentario:
Espero que tu blog continue ya que cada día nos das una gotita de ese saber que tan bien sienta.
Comentario:
Gracias waveparticle (dualidad onda/partícula, no?) por la cordura que introduces en temas complejos para mucha gente.
P.L.
P.L.





