Hoy
Antes de empezar quiero acercar a estos micrófonos el primer ensayo de Las Ketchup en Atenas que se celebró ayer.
En primer lugar las imágenes proyectadas en el escenario siguen siendo rojas, no hay manera que a España nos vean sin este color, primero será cuadraditos rojos y negros y luego con muchas líneas que parecen serpentinas, pero también predominan los rojos.
La coreografía va a ser con sillas, como de oficina giratorias y en primer plano los cuatro pies de micro a los que Las Ketchup se acercarán y se moverán para adelante y para atrás. Mientras dos bailarines harán una especie de movimientos de ballet clásico que algunos quedan un poco ridículos.
La coreografía está trabajada, a nivel vocal fue impecable. Lo que si que hubo fueron graves fallos de coordinación especialmente por parte de la nueva Ketchup que no da pie con bola.
Y quiero decir un OJO muy grande porque han gustado bastante en Europa. No voy a decir que sean de las favoritas, pero Europa las quiere un montón y la rueda de prensa fue impresionante.
Y cambiando de tema, Esta noche justo después de la exitosa House, en cuatro van a reponer desde el primer capítulo la que es la serie de médicos número 1 en todo el mundo. Más de 25 millones de espectadores la sitúan en el número dos de las series más vistas en Estados Unidos, solo superada por CSI Las Vegas. Hablo de Anatomía de Grey, una serie que se estrenó en la mid season de la temporada pasada para cubrir el hueco de una serie que retiraron.
Anatomía de Grey muestra la vida de unos internos recién llegados al hospital y tratar de cumplir los sueños de sus vidas llegar a ser cirujanos. Pero para la protagonista, Grey, la cosa es más que complicada. Insegura emocionalmente suele acudir a bares para conseguir aventuras sexuales esporádicas, pero la noche antes de entrar al hospital se acuesta con Derek Shepherd, que resulta ser cirujano en el mismo hospital, y por tanto su superior.
A la vez la nueva residente tendrá que luchar contra la leyenda de su madre, una grandísima cirujana que ha pasado al olvido médico y literal por culpa del alzheimer que padece. Ese es el punto de partida.
Pero en un momento en el que triunfan las temáticas sociales, Anatomía de Grey se desmarca del resto de producciones hospitalarias ya que lo que se busca es una moraleja para la vida. Entrarán casos sorprendentes, pero lo que de verdad hace grande a la serie es la dimensión que adquieren los personajes.
Así habrá momentos cargados de reflexión como cuando una señora entra con un cáncer casi más grande que ella y asegura que lo dejó crecer por miedo a lo que pasaría. Entonces gracias a una factura impecable, los personajes se harán preguntas sobre la vida, y te vas dando cuenta de que en la vida hay cosas que importan y cosas a las que las damos importancia.
Como suelo decir, la serie es una de esas montañas rusas de emociones. Es roántica sin caer en lo ñoño. Divertida sin pasar a la comedia. Dramática sin caer en las desgracias. Con suspense sin caer en la intriga. Y así podría seguir.
Mucha atención al personaje de Sandra Oh. Conocida por su papel en Entre Copas y porque gracias por interpretar en esta serie a Christina Yang. Una arrogante, cínica, luchadora pero en el fondo tierna interna a ganado el Emma y el preio de la Unión de Actores.
En resumen, que si está entre las grandes series es porque lo merece, y se agradece que cuatro recupere esta serie de producciones.
En primer lugar las imágenes proyectadas en el escenario siguen siendo rojas, no hay manera que a España nos vean sin este color, primero será cuadraditos rojos y negros y luego con muchas líneas que parecen serpentinas, pero también predominan los rojos.
La coreografía va a ser con sillas, como de oficina giratorias y en primer plano los cuatro pies de micro a los que Las Ketchup se acercarán y se moverán para adelante y para atrás. Mientras dos bailarines harán una especie de movimientos de ballet clásico que algunos quedan un poco ridículos.
La coreografía está trabajada, a nivel vocal fue impecable. Lo que si que hubo fueron graves fallos de coordinación especialmente por parte de la nueva Ketchup que no da pie con bola.
Y quiero decir un OJO muy grande porque han gustado bastante en Europa. No voy a decir que sean de las favoritas, pero Europa las quiere un montón y la rueda de prensa fue impresionante.
Y cambiando de tema, Esta noche justo después de la exitosa House, en cuatro van a reponer desde el primer capítulo la que es la serie de médicos número 1 en todo el mundo. Más de 25 millones de espectadores la sitúan en el número dos de las series más vistas en Estados Unidos, solo superada por CSI Las Vegas. Hablo de Anatomía de Grey, una serie que se estrenó en la mid season de la temporada pasada para cubrir el hueco de una serie que retiraron.
Anatomía de Grey muestra la vida de unos internos recién llegados al hospital y tratar de cumplir los sueños de sus vidas llegar a ser cirujanos. Pero para la protagonista, Grey, la cosa es más que complicada. Insegura emocionalmente suele acudir a bares para conseguir aventuras sexuales esporádicas, pero la noche antes de entrar al hospital se acuesta con Derek Shepherd, que resulta ser cirujano en el mismo hospital, y por tanto su superior.
A la vez la nueva residente tendrá que luchar contra la leyenda de su madre, una grandísima cirujana que ha pasado al olvido médico y literal por culpa del alzheimer que padece. Ese es el punto de partida.
Pero en un momento en el que triunfan las temáticas sociales, Anatomía de Grey se desmarca del resto de producciones hospitalarias ya que lo que se busca es una moraleja para la vida. Entrarán casos sorprendentes, pero lo que de verdad hace grande a la serie es la dimensión que adquieren los personajes.
Así habrá momentos cargados de reflexión como cuando una señora entra con un cáncer casi más grande que ella y asegura que lo dejó crecer por miedo a lo que pasaría. Entonces gracias a una factura impecable, los personajes se harán preguntas sobre la vida, y te vas dando cuenta de que en la vida hay cosas que importan y cosas a las que las damos importancia.
Como suelo decir, la serie es una de esas montañas rusas de emociones. Es roántica sin caer en lo ñoño. Divertida sin pasar a la comedia. Dramática sin caer en las desgracias. Con suspense sin caer en la intriga. Y así podría seguir.
Mucha atención al personaje de Sandra Oh. Conocida por su papel en Entre Copas y porque gracias por interpretar en esta serie a Christina Yang. Una arrogante, cínica, luchadora pero en el fondo tierna interna a ganado el Emma y el preio de la Unión de Actores.
En resumen, que si está entre las grandes series es porque lo merece, y se agradece que cuatro recupere esta serie de producciones.





