House
Todos los Martes hay un doctor que se instala en las pantallas españolas con un éxito abrumador, semana tras semana el doctor House pasa consulta ante más de dos millones y medio de espectadores y casi triplica la media de la cadena de sogecable.
Precisamente anoche volvió a pulverizar sus marcas y marcó un 16,1 de share quedándose a dos puntos de la película de antena 3 y superando en seis puntos a los dos tacones de Televisión Española.
Yo tengo que decir que no veo en House la serie del año. Es una serie que tiene un protagonista perfectamente perfilado, con un carácter honesto pero desagradable y antipático. Los episodios son una vuelta continúa sobre sí mismos, entra paciente, médicos no saben lo que sucede, médicos dan un diagnóstico, médicos fallan, vuelta al diagnóstico y tras unas piruetas médicos descubren y salvan al paciente. Es decir si no fuese por la gracia del protagonista la serie no valdría para nada.
Seamos honestos nadie queremos a House como médico, aunque nos divierte oir sus borderías, no me imagino que a nadie le gustara una bromita cuando un familiar tuyo está a punto de morir, y menos si encima estás pagando una clínica que más parece un salón de peluquería que un hospital.
Respecto a la interpretación, Hugh Laurie ha dado con la clave del personaje, lo ha asumido perfectamente y ha hecho suyo el papel, el éxito es que el actor nos resulta totalmente ajeno, nadie le recuerda por ninguna película ¿o alguien sabía que participó en Stuart Little, 101 Dálmatas o el vuelo del fénix?
Este anonimato otorga mayor credibilidad porque realmente ves al actor como House y no como un actor interpretando a House. Su interpretación es absolutamente fantástica. El resto del reparto es un poco… Bueno… En fin… que tampoco salen mucho.
Lo que si que hay son invitados de lujo que hacen de pacientes, que bordan la humanidad de sus personajes. Algunos son divertidos, otros dramáticos, y otros casos simplemente me aburren.
La serie no arrasa en ningún país excepto en España. En EEUU se mantiene con unos datos muy corrientes, ni se cuela entre los 20 más vistos, y en Europa ha sido un fracaso estrepitoso en Reino Unido, Alemania y Francia. Es curioso como esta serie obtiene más de un millón de espectadores respecto a Mujeres Desesperadas, la comedia que arrasa por todo el mundo y que en España no la han sabido buscar hueco.
Pero no se alarmen aunque solo sea por el Emmy al mejor actor y los bajísimos costes de producción que tiene la serie se mantendrá en activo por lo menos otro par de temporadas, así que los seguidores del médico no se alarmen. Y los que no lo son se pueden enganchar ahora, ya que el argumento está en el mismo punto que en el capítulo 1.
En resumen que a los creadores se les ha ocurrido hacer un médico que suelte borderías y se han dedicado a vivir de las rentas, ni exploran tramas personales, ni hay conflictos, los capítulos autoconclusivos tienen desenlaces increibles, pero porque no hay Dios que se los crea. Y aunque la serie se deja ver, no me parece la octava maravilla.
Para historias de hospitales me quedo con Anatomía de Grey, mucho mas profunda, humana, elaborada y mejor interpretada por un reparto mucho más solido y sin fisuras. Y por lo menos parece un hospital.
Precisamente anoche volvió a pulverizar sus marcas y marcó un 16,1 de share quedándose a dos puntos de la película de antena 3 y superando en seis puntos a los dos tacones de Televisión Española.
Yo tengo que decir que no veo en House la serie del año. Es una serie que tiene un protagonista perfectamente perfilado, con un carácter honesto pero desagradable y antipático. Los episodios son una vuelta continúa sobre sí mismos, entra paciente, médicos no saben lo que sucede, médicos dan un diagnóstico, médicos fallan, vuelta al diagnóstico y tras unas piruetas médicos descubren y salvan al paciente. Es decir si no fuese por la gracia del protagonista la serie no valdría para nada.
Seamos honestos nadie queremos a House como médico, aunque nos divierte oir sus borderías, no me imagino que a nadie le gustara una bromita cuando un familiar tuyo está a punto de morir, y menos si encima estás pagando una clínica que más parece un salón de peluquería que un hospital.
Respecto a la interpretación, Hugh Laurie ha dado con la clave del personaje, lo ha asumido perfectamente y ha hecho suyo el papel, el éxito es que el actor nos resulta totalmente ajeno, nadie le recuerda por ninguna película ¿o alguien sabía que participó en Stuart Little, 101 Dálmatas o el vuelo del fénix?
Este anonimato otorga mayor credibilidad porque realmente ves al actor como House y no como un actor interpretando a House. Su interpretación es absolutamente fantástica. El resto del reparto es un poco… Bueno… En fin… que tampoco salen mucho.
Lo que si que hay son invitados de lujo que hacen de pacientes, que bordan la humanidad de sus personajes. Algunos son divertidos, otros dramáticos, y otros casos simplemente me aburren.
La serie no arrasa en ningún país excepto en España. En EEUU se mantiene con unos datos muy corrientes, ni se cuela entre los 20 más vistos, y en Europa ha sido un fracaso estrepitoso en Reino Unido, Alemania y Francia. Es curioso como esta serie obtiene más de un millón de espectadores respecto a Mujeres Desesperadas, la comedia que arrasa por todo el mundo y que en España no la han sabido buscar hueco.
Pero no se alarmen aunque solo sea por el Emmy al mejor actor y los bajísimos costes de producción que tiene la serie se mantendrá en activo por lo menos otro par de temporadas, así que los seguidores del médico no se alarmen. Y los que no lo son se pueden enganchar ahora, ya que el argumento está en el mismo punto que en el capítulo 1.
En resumen que a los creadores se les ha ocurrido hacer un médico que suelte borderías y se han dedicado a vivir de las rentas, ni exploran tramas personales, ni hay conflictos, los capítulos autoconclusivos tienen desenlaces increibles, pero porque no hay Dios que se los crea. Y aunque la serie se deja ver, no me parece la octava maravilla.
Para historias de hospitales me quedo con Anatomía de Grey, mucho mas profunda, humana, elaborada y mejor interpretada por un reparto mucho más solido y sin fisuras. Y por lo menos parece un hospital.





