En esencia, recibimos lo que damos.
UNA FRASE:
Dios ha puesto el placer tan cerca del dolor, que a veces se llora de alegría. "George Sand".
UN CHISTE:
Una española llega a los Estados Unidos, y a los pocos días le manda un telegrama a su marido comunicándole:
-Te suplico me envíes papeles para divorcio: encontré hombre ideal, reúne condiciones Ford Modelo 99...
El marido, extrañado, se acerca de inmediato a un concesionario de automóviles, y solicita las características de dicho coche. El vendedor se las enumera:
-Tiene mayor empuje, el eje es mas largo, la lubricación es constante, no contamina su ambiente, y se para cuando lo desea el usuario...
Ante argumentos tan contundentes, el marido no encuentra otra opción que dar la razón a su esposa por la elección, y buscar por su parte nueva compañera. Tras encontrarla al cabo de unos días, reenvía un nuevo telegrama a su ex-mujer, notificándole:
-Papeles del divorcio enviados: afortunadamente encontré mujer que reúne condiciones de camioneta Jeep 99...
La esposa, atónita, va igualmente a una agencia de vehículos a enterarse de dichas condiciones, las cuales son descritas por el vendedor:
-Tiene arranque instantáneo, no requiere calentamiento previo, es más resistente, tiene mayor compresión, una vez en marcha no se recalienta, dura más sin aflojarse, es más cómoda en su interior, no salta cuando se le mete la palanca, no ruge en marcha atrás, su escape es mas pequeño y silencioso, no bota aceite por el diferencial, no patina en condicione difíciles, y además tiene ambas tracciones, delantera y trasera...
UNA HISTORIA. (EL CORAZÓN MÁS HERMOSO DEL MUNDO):
Dedicada a Laura, no tanto porque sea su cumpleaños,
como por ser una persona tan especial...
Sí, todos coincidieron que era el corazón más hermoso que hubieran visto. Todos, menos un anciano que se acercó y dijo:
-Tu corazón no es ni siquiera aproximadamente tan hermoso como el mío.
Sorprendidos la multitud y el joven, miraron el corazón del viejo y vieron que si bien latía vigorosamente, estaba cubierto de cicatrices y hasta había zonas que faltaban trozos, y éstos habían sido reemplazados por otros que no encajaban perfectamente en su sitio, pues se veían bordes y aristas irregulares alrededor. Es más, hasta había lugares con huecos donde faltaban trozos profundos.
La gente se sobrecogió. ¿Cómo puede él decir que su corazón es más hermoso? El joven contempló el corazón del anciano y al ver su estado desgarbado se echó a reír.
-Debes estar bromeando -dijo-. Compara tu corazón con el mío... El mío es perfecto. En cambio el tuyo es un conjunto de cicatrices y dolor.
-Es cierto, -dijo el anciano-, tu corazón luce perfecto, pero yo jamás me involucraría contigo... Mira, cada cicatriz representa una persona a la que entregué todo mi amor. Arranqué trozos de mi corazón para entregárselos a cada uno de aquellos que he amado. Muchos a su vez me han obsequiado un trozo del suyo, que he colocado en el lugar que quedó abierto. Como las piezas no eran iguales, quedaron bordes irregulares, de los que me alegro, porque me recuerdan el amor que hemos compartido. Hubo oportunidades en las que entregué un trozo de mi corazón a alguien, pero esa persona no me ofreció un poco del suyo a cambio. Ahí quedaron huecos.
El joven y la multitud estaban muy conmovidos. El anciano continuó hablando:
-Dar amor es arriesgar, pero a pesar del dolor que esas heridas me producen por haber quedado abiertas, me recuerdan que sigo amando a ciertas personas, y alimentan la esperanza de que algún día, tal vez, regresen y llenen el vacío que han dejado en mi corazón. ¿Comprendes ahora lo que es verdaderamente un corazón hermoso?
El joven permaneció en silencio mientras unas lágrimas humedecían sus ojos. Se acercó al anciano, arrancó un trozo de su hermoso y joven corazón, y se lo ofreció. El anciano lo recibió y lo colocó en su corazón. Luego a su vez arrancó un trozo del suyo, ya viejo y maltrecho, y con él tapó la herida abierta del joven. La pieza se amoldó, pero no a la perfección porque no eran idénticas y se notaban bordes irregulares. El joven miró su corazón, que ya no era perfecto, pero le hacía sentir mejor que antes, porque el amor del anciano fluía en su interior...
UNOS APUNTES PERSONALES:
El año no ha empezado bien. El día 10 murió una de mis vecinas, (casualmente con la que tenía mayor trato), y el 12 "pasó a mejor vida" la madre de mi único cuñado y suegra de mi única hermana. Tras el entierro en el pueblo natal de la segunda, todos los asistentes, tanto familia como allegados, nos dispusimos a degustar lo que los antiguos egipcios solían denominar "banquete funerario".
¿Los comentarios que tuve la ocasión de oír?... De todo tipo y naturaleza, aunque al final la hermana de doña Rosa (q.e.p.d.) expresó prácticamente calcadas las mismas palabras pronunciadas por uno de mis familiares con ocasión del entierro de mi abuela materna:
-Bueno, que la próxima vez que nos reunamos no sea en una situación como la presente...
Desgraciadamente me temo que tanto ella como los que la escuchábamos sabíamos que ese pensamiento era una de esas tantas frases hechas que se dicen cuando uno no sabe qué decir, y que tiene la misma posibilidad de materializarse que lo de "a ver si nos toca la lotería la próxima vez", unas palabras que en cualquiera de los casos me indujeron a hacerme algunas preguntas a mi mismo:
¿Tan difícil es que las personas que han compartido muchas veces y como mínimo infancia y una buena parte (si no toda) de la juventud, una vez concluidas hagan el nimio esfuerzo de juntarse de vez en cuando para compartir sin más y porque sí algunos fragmentos del cotidiano día a día?... ¿Tan complicado es lograr que se reúnan representantes de dos o tres generaciones sin sentirse incómodos (por no decir sin "tirarse los trastos a la cabeza"), ni discutir por la más insignificante nimiedad?... ¿Tan tristes y míseras son nuestras pobres existencias que quien más quien menos estoy convencido de que ha soñado alguna vez con tener la oportunidad de contemplar cómo algunas de las personas con las que convivimos en este pequeño planeta perdido en la infinitud del cosmos y por el que deambulamos llenos de autosuficiencia y engreimiento logran llegar a "contactar con seres llegados de más allá de la galaxia", sin darnos cuenta de que difícilmente podríamos comunicarnos adecuadamente con ellos por cuanto ni siquiera logramos conocer, comprender o empatizar con quien tenemos al lado, con nuestro compañero del trabajo, con el profesor de nuestros hijos, con el vecino de la puerta de enfrente, con nuestros hermanos, con nuestros padres, con nuestros hijos?...
Por cierto, que no se me olvide: como dicen que "no hay dos sin tres", añadir que aunque de una forma menos trágica, con el final del pasado año y comienzo del presente también "murió" la relación que tenía con una magnífica mujer y mejor persona, una relación que sin ser especial o maravillosa al menos era lo suficientemente tranquila, gratificante y satisfactoria como para desear continuarla, de manera que imagino y supongo que cuando las cosas vienen dadas de semejante forma algo positivo se puede extraer de ellas: el saber que las posibilidades de que lo que esté por llegar en las próximas semanas o meses sean por lógica bastante mejores que si todo fuese al revés...
Si uno no cambia, la vida no cambia.
UNA FRASE:
Una sonrisa cuesta menos que la electricidad y da mas luz. "Proverbio Escocés".
UN CHISTE:
Un hombre llega a la antesala del cielo, pero para pasar se encuentra que ha de hacer una cola inmensa. Al rato de estar por allí pregunta al que está delante de él:
-Oiga, ¿a que se debe esta cola tan larga?
-A que antes de entrar te preguntan algunas cosas.
-Ya. ¿Y sabe usted qué es lo que preguntan?
-Si: que si estuviste o no casado.
-¿Y eso para qué?
-Porque si estuviste casado te dejan pasar al cielo, y si no te mandan al infierno...
El hombre sigue esperando, y cuando le llega su turno le interrogan:
-¿Ha estado usted casado?
-¡Sí: tres veces! -responde el aludido con orgullo-.
-Entonces, -le dice el primero-, al infierno...
El hombre, asombrado, replica:
-Pero bueno, ¿no me dijeron que los que habíamos estado casados entrábamos en el cielo?...
-Sí, -contesta el otro-, pero los que han estado casados solo una vez: en el cielo se entra por mártir, no por gilipollas...
UNA HISTORIA. (ENTREVISTA CON DIOS):
Con mi titulo de periodista recién obtenido decidí realizar una gran entrevista, y mi deseo fue concedido, permitiéndoseme una reunión con DIOS.
-Pasa, -me dijo DIOS-: ¿así que quieres entrevistarme?
-Bueno, -le conteste-, si tienes tiempo...
Sonríe entre la barba y dice:
-Mi tiempo se llama ETERNIDAD y alcanza para TODO: ¿Qué preguntas quieres hacerme?
-Ninguna nueva ni difícil para ti. ¿Que es lo que mas te sorprende de los hombres?
El contestó:
-Que apurados por crecer, se aburren de ser niños, y luego suspiran para regresar a serlo de nuevo. Que primero pierden la salud por tener dinero, y posteriormente pierden el dinero para recuperar la salud. Que por pensar ansiosamente en el futuro descuidan su hora actual, con lo que no viven el presente ni el futuro. Que viven como si no fueran a morir, y se mueren como si no hubieran vivido. Y pensar que yo...
Con los ojos llenos de lagrimas y la voz entrecortada dejó de hablar. Sus manos toman fuertemente las mías y seguimos en silencio. Después de un largo tiempo, para cortar el clima le dije:
-¿Me dejas hacerte otra pregunta?
No respondió con palabras, sino con una tierna mirada.
-Como padre, ¿que es lo que pedirías a tus hijos?
-Que aprendan que no pueden hacer que los ame: lo que si pueden es dejarse amar. Que aprendan que toma años construir la confianza y solo segundos destruirla. Que los amigos de verdad son escasos, que quien ha encontrado uno ha encontrado un verdadero tesoro. Que más valioso no es lo que tienen en su vida, sino a quien tienen en sus vidas. Que aprendan que no es bueno compararse con los demás, pues siempre habrá alguien mejor o peor que ellos. Que rico no es el que más tiene, sino el que menos necesita. Que aprendan que deben controlar sus actitudes o sus actitudes los controlaran. Que bastan unos pocos segundos para producir heridas profundas, y que estas pueden tardar muchos años en ser sanadas. Que aprendan que a perdonar se aprende perdonando. Que hay gente que los quiere mucho, pero que simplemente no sabe demostrarlo. Que aprendan que el dinero lo compra todo, menos la felicidad. Que a veces cuando están molestos tiene todo el derecho a estarlo, pero eso no les da permiso para molestar por ello a los que los rodean. Que los grandes sueños no requieren de grandes alas, sino de un tren de aterrizaje para lograrlos. Que no siempre es suficiente ser perdonado por otros: algunas veces deben perdonarse a si mismos. Que aprendan que son dueños de lo que callan y esclavos de lo que dicen. Que lo que siembran, cosechan: si siembran chismes, cosecharan intrigas; si siembran amor cosecharán felicidad. Que aprendan que la felicidad no es cuestión de suerte, sino que es producto de sus decisiones: ellos deciden si ser felices con lo que son y tienen, o morir de envidia y celos por lo que les falta y carecen. Que dos personas pueden mirar una misma cosa y ver algo totalmente diferente. Que sin importar las consecuencias, aquellos que son honestos consigo mismos llegan tan lejos en la vida, que a pesar que no tienen nada más que dar, cuando un amigo llora con ellos, encuentran la fortaleza para vencer sus dolores. Que retener a la fuerza a las personas que aman las aleja mas rápidamente de ellos, y el dejarlas ir las deja para siempre a su lado. Que a pesar de que la palabra AMOR puede tener muchos significados distintos, pierde valor cuando es usada en exceso. Que aprendan que amar y querer no son sinónimos: el querer lo exige todo, el amar lo entrega todo. Que nunca harán algo tan grande para que DIOS lo ame más, ni tan mal para que lo ame menos. Simplemente los amo a pesar de sus conductas. Y finalmente, que aprendan que la distancia mas lejana de la que puedan separarse de mi es la distancia de una simple oración...
Y así, en un encuentro profundo, tomados de la mano, continuamos en silencio mientras pensaba si seria posible alguna vez aprendiésemos eso...
UN COMENTARIO PERSONAL:
¿Año nuevo, vida nueva?... No: es una maldita mentira, una patraña, un eslogan sin valor para dar unas gotas de esperanza e ilusión a los incautos y a los crédulos con la intencionalidad de que de ese modo sigan conformándose con sus demasiadas veces tristes, grises y monótonas existencias, y por descontado para que como consecuencia de lo anterior no protesten en exceso. Más bien lo que deberíamos decir (tanto en estas fechas como en cualquier otro momento) es: SI UNO NO CAMBIA, LA VIDA NO CAMBIA.
Año nuevo, ¿vida nueva?... Puede ser, pero por duro que resulte, solo en la medida en que nos atrevamos a luchar por hacer realidad nuestros sueños, y nos pongamos a trabajar sin descanso en cuerpo, alma, mente y corazón para hacerlo factible, porque si por contra decidimos esperar pasivamente a que se den las circunstancias de que lo que anhelamos llegue hasta nosotros, no nos quejemos si no aparece, o si cuando lo hace no es a nuestro gusto, ya que el mundo que nos alberga y cobija nunca cambiará (al menos a mejor) en función de las actuaciones de los cobardes, los egoístas, los indolentes o los apáticos, esencialmente porque ese mundo que nos rodea solo puede ser cambiado por los "héroes", o siendo más precisos, por "ese pequeño gran héroe que todos llevamos dentro", el cual día a día cumple con todas y cada una de las obligaciones que se ha impuesto a sí mismo con la perspectiva de llegar a ser a cada instante un poco mejor, tanto en lo externo como en lo interno, de lo que lo era el día anterior.
¿Año nuevo, vida nueva?... Sí, pero solo si luchas, luchas y luchas por ganártelo. Solo si dejas de ser "un animal de costumbres" y te conviertes en "un rebelde con causa" que cual especie de Quijote moderno, es capaz de trabajar hasta el límite de sus fuerzas para encontrar la forma de que cuando llegue el momento en que "la inevitable" llame a nuestra puerta, marchemos serenos y felices de saber que el entorno que dejamos atrás es algo mejor, más humano y con mayores dosis de belleza y concordia de las que tenía cuando hicimos nuestra entrada en él.
Año nuevo, vida nueva: ¡Sí, es posible, pero de ti depende!...





