logotipo

img_google
Ser, o no ser, esa es la cuestión.
Entre lo políticamente incorrecto, y la sensibilidad más exquisita, puede caber casi todo.
Acerca de

El espacio que separa lo políticamente incorrecto de la sensibilidad más exquisita es tan inmenso, que estoy convencido de que nadie conseguirá llenarlo nunca, aunque si me das algo de tiempo trataré de colocar en él algunas cosillas que hagan cualquier cosa excepto aburrirte, ya que pienso que tu tiempo es lo más valioso de que dispones, y no soy quién para apropiarme de una parte de él... y por tanto mucho menos desperdiciarlo.


Contador de Visitas:

Enlaces
Me gusta leer a...
Sindicación
 

Parece que fue ayer...


UNA FRASE:

Los días, qué largos. La vida, qué corta. "Jacinto Benavente".

UN CHISTE:

El marido llega a casa con un ramo de rosas que le entrega a su mujer. Ésta, muy asombrada, pregunta:
-¿Y esto?...
-Bueno, es un pequeño detallito para recordarte que mañana cumplimos veinticinco años de casados...
Cada vez más perpleja, la esposa replica:
-¿Veinticinco?... ¡Pero si sólo llevamos casados dos años!
El marido abre mucho los ojos y exclama:
-¿Dos?... ¡¡¡Joder lo largos que se me han hecho!!!

UNA "HISTORIA". (EL VALOR DEL TIEMPO):

Imagínate que existe un banco que cada mañana abona en tu cuenta corriente la cantidad de 86.400 dólares. Ese extraño banco, al mismo tiempo, no mantiene tu saldo de un día para otro, sino que cada noche borra de tu cuenta la cantidad que no hayas sacado. ¿Que harías?... Es de suponer que tratar de gastar el máximo posible, ¿no?
Pues bien, cada uno de nosotros tenemos ese banco: su nombre es tiempo. Cada mañana, el "banco" abona en tu cuenta personal 86.400 segundos, y cada noche, ese mismo "banco", los borra de tu cuenta y da como perdida cualquier cantidad de ese saldo que no hayas invertido en algo provechoso.
Ese "banco" no arrastra saldos de un día para otro, ni permite traspasos a otras personas. Cada día te abre una nueva cuenta, pero cada noche elimina los restos de la jornada. Si no usas tu saldo durante el día, tú eres el que pierdes, pues no puedes dar marcha atrás.
Por tanto mi consejo es que inviertas tus "fondos" de tal manera que consigas en cada instante lo mejor en salud, felicidad y éxito. El reloj sigue su marcha, así que sácale el máximo partido al día. Ten siempre en cuenta que:
-Para entender el valor de un año, pregúntale a un estudiante que no haya pasado sus exámenes finales.
-Para entender el valor de un mes, pregúntale a una madre que haya tenido un hijo prematuro.
-Para entender el valor de una semana, pregúntale al editor de una revista semanal.
-Para entender el valor de una hora, pregúntale a los enamorados que están esperando el momento del encuentro.
-Para entender el valor de un minuto, pregúntale a una persona que haya perdido el tren, el autobús o el avión.
-Para entender el valor de un segundo, pregúntale a cualquiera que haya sobrevivido a un accidente.
-Para entender el valor de una milésima de segundo, pregúntale a alguien que haya ganado una medalla de plata en las Olimpíadas.
Conclusión: atesora cada momento que vivas, pero no olvides que ese tesoro tendrá mucho más valor si lo compartes con alguien especial, lo suficientemente especial como para dedicarle tu tiempo... y sobre todo, recuerda que el tiempo no espera por nadie.

UN COMENTARIO PERSONAL:

Parece que fue ayer, pero hoy hace un año que el presente blog vio la luz.
¿El resultado?... Como en cualquier otra faceta o aspecto de la vida, algunas luces y algunas sombras.
Como luces: he hecho una buena amiga, (una encantadora sevillana con un corazón tan grande como la Giralda y tan bello como la Torre del Oro), calculo que por lo menos debo tener casi media docena de "seguidores/as", y parece ser (a tenor de los comentarios que me habéis hecho) que he logrado difundir -paralelamente a otros elementos- unas cuantas ideas que os han inducido a pensar a varios de vosotros/as en algunos asuntillos que de otro modo igual habrían pasado más desapercibidos.
Como sombras: descubrir que por desgracia este no es mi camino, ya que aun cuando cada entrada que finalizaba me producía una notable satisfacción, el esfuerzo sin embargo que me supone proseguir esta labor es excesivo, lo que se traduce por un lado en una desagradable sensación de ansiedad cada vez que se acercaba el momento de actualizar, (y eso que cada vez lo iba distanciando más y más), y por otro de frustración al comprobar que para cumplimentarlo en demasiados momentos tenía que ir postergando otras tareas a las que en esencia debo y deseo dedicar más tiempo y energía.
Por todo lo anterior (y os aseguro que con gran pena), me veo en la obligación de comunicar que por ahora este blog queda en suspenso por tiempo indefinido (que no permanente), si bien por la forma que he tenido de materializarlo os sugeriría que cuando entréis en él no os quedéis con esta última entrada, sino que por contra curioseéis en cualquiera de las 21 que ha habido previas, ya que creo poder asegurar que en más de una encontrareis cosillas que (las hayáis leído o no) os gustarán. :-)
Por cierto, como entra dentro de lo probable que habrá quien se sienta un tanto triste por esta decisión, con objeto de intentar compensar en parte la posible desilusión causada, os brindo algunos datos personales respecto a quién soy (como una forma de "acercamiento"), datos que no estaba en mi plan desvelar, pero que en fin, así siento que debo hacerlo, y por tanto así lo hago:

Mi nombre real: Manuel.
Nacido en: Octubre de 1955.
Signo del Zodíaco: Libra.
Estado civil: Divorciado.
Vivo en: Madrid.
Dedicación actual: a la Egiptología.
Breve perfil psicológico: Me considero un hombre inteligente (aunque no tanto como me gustaría), independiente, inconformista, sensible, equilibrado, con mucho sentido del humor, buena persona, y un gran amante (entre otras muchas cosas) de la cultura, los viajes, y el diálogo.

Bien, esto es todo por hoy y por ahora, de manera que ¡hasta siempre!...