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Jaime no sabe de qué hablar
Cachitos de vida de un chico de 13 años. Se lee al revés. empezó el 27-1-05
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Hola a todos. Jaime no es mi nombre, pero como si lo fuera. Escríbeme si ves que te pasan cosas parecidas a las mías.
Sindicación
 
Pivote, asno y merluzo.
Mira mi espinilla. No ha sido un tanque, ni un misil, ni nada de eso. Ha sido un asno. Gabriel, Un Auténtico Asno. Estábamos jugando un partido en el colegio y, no es por presumir, pero yo soy una especie de clon de Zidane sobre el terreno de juego. Reparto juego, doy pases magistrales, me muevo con la elegancia de Billy Elliot y meto pocos goles, es verdad, pero mis goles son golazos. Hoy, los del A, la clase de Miki, se estaban llevando una paliza. Les íbamos ganando por un contundente 5-0 y Miki ha perdido los nervios. Miki es bueno, sí, pero es más en plan sudar la camiseta, tipo Luis Enrique, ese traidor.
Miki jugando al fútbol es un espectáculo. Cuando veía el desastre en que se estaba convirtiendo un simple partido de fútbol, ha empezado a dar voces, como si fuera Camacho. Y lo más gracioso ha sido cuando ha empezado a gritar “¡doble pivote, doble pivote, no funciona el doble pivote!”. Tenías que ver las caras de Gabriel y Paco, el supuesto doble pivote. Tenían ganas de matar a alguien. Yo me partía de risa, hasta que casi me parten a mí la pierna. Porque uno de los supuestos pivotes, el Asno Gabriel, fastidiado de que le echaran la culpa a él del desastre, me ha soltado una coz bestial en la espinilla. Gabriel, además, es de los que juega con botas de trekking de esas con Doble Puntera Reforzada de Carbono Liofolizado Activo. En fin, el resultado es lo que ves. Menuda herida.
Si a Lola le gustara el fútbol… pero me temo que es de esas chicas que a la que te ven viendo un partido por la tele, te sueltan la frase odiosa: “no sé cómo puedes quedarte ahí viendo a once tíos en calzoncillos corriendo detrás de un balón”. Cuando alguien me dice semejante majadería, le colgaría del cuello. Bueno, si me lo dijera ella, no creo que le hiciera nada. Es guapísima, la tía. Hoy, mientras me frotaba la pierna tirado en el suelo como un auténtico profesional, mi único consuelo era que la herida fuera aparatosa, sangre chorreando y todo eso, y que Lola me viera y se apiadara de mí. A lo mejor se agachaba para consolarme y me acariciaba la cabeza y me dejaba apoyar mi sudada cabellera en sus muslos. Tiene unos muslos preciosos. En la piscina, cuando estamos en natación, me paso la mitad del tiempo bajo el agua mirando con las gafas de nadar esos muslitos a la deriva. Bueno, no están a la deriva, pero es lo que parece al ver unas piernas y un cuerpo sin cabeza. El agua tiene esa cosa rara. Los muslos son mucho más bonitos en el agua que fuera de ella. Incluso un muslo bonito, sólo con que le eches un chorro de agua, zas, es mucho más bonito. A lo mejor es una especie de recuerdo genético de cuando éramos peces. Algo así dimos una vez en el cole, que en la prehistoria éramos peces y luego salimos del agua y nos convertimos en monos y luego a uno de esos monos, le cayó una calabaza en la cabeza, dijo ¡eureka! y descubrió la gravedad y entonces nos convertimos en hombres. Pues a lo mejor nos parecemos más guapos cuando estamos mojados por una especie de gen que todavía tengamos de pez. Algunos más peces que otros, claro, por ejemplo Gabriel, que debe tener la mitad de genes de asno, vale, pero la otra mitad, seguro que los tiene de merluzo.
 
Comentario:
Me has recordado tanto a mí mismo hace 6 años...

Un día de estos voy a escribir algo sobre los "flipados del fútbol", es decir, aquellos que tal vez no sepan ni regatear, pero que se meten en su papel de capitán-todopoderoso, esos que gritan "venga, vamos, vamos" a la salida de vestuarios...

Siempre he odiado a esa gente. Tal vez sea porque yo, al igual que tú, también era de los que se limitaban a repartir juego, dar un par de pases de gol, hacer sus cuatro florituras, y marcharme con el mismo silencio con el que entré al campo... sin necesidad de demostrar a nadie, vía gritos de ánimo, que "yo soy el alma del equipo".

Es la herencia de Mark Lenders...
 
Comentario:
Gracias Maribel, por venir a leerme. No me has puesto url así que no puedo ir a leer yo el tuyo.
 
Comentario:
Estoy esperando impaciente el siguiente post!
Enhorabuena por tu blog, me encanta!
Besos
 
Comentario:
Bueno, es que ya, casi, tengo 14.
Gracias por venir
 
Comentario:
jajajaaaaaa, qué trece años tan aprovechados tienes, Jaime, aunque confundas las frutas.
Me gusta tu blog, un beso.
 
Comentario:
gracias,
voy a ver el tuyo
 
Comentario:
Si sabes, si Jaime. Muy bien escrito.

Saludos de Susy
No