No quería escribir estando gris, pero si sigo esperando lo haré cuando mis futuros churumbeles me hagan abuela. Estoy agobiada por el trabajo, mucho más del que puedo quitarme de encima. Estoy agobiada por la gente del curro, mucho más falsa de lo que puedo asimilar y mucho más malvada que la bruja de blancanieves. Estoy agobiada porque todo son citas con floristas, modista, músicos… y tengo que hacer un hueco para mi dentista y no hace sol y todavía nos quedan cosas pendientes.
Menos mal que J. tiene fiesta hoy y mañana (oh nooo fue ayer y hoy joe como pasa el tiempo) y está adelantando gestiones burocráticas. Vale que me llama cada dos minutos, pero al final me hace reír. ¿Oye que no encuentro el archivo de la ruta del viaje? Ummm… claro me imagino que será por el nombre que le puse… Huevon. Busca huevon.xls. Ah sí aquí está. Perooo porqué le pusiste ese nombreee??? No sé seguro que me estabas tocando la moral…
Aquí siguen con el tema del regalo. Increíble pero cierto. Hoy me ha dado las pelas y otra reunión para despellejar. De verdad que si lo llego a saber me caso en secreto o me quedo con el camisón de Sor Jairaki y Santas Pascuas Plin.
De lo bueno… venga sacaré cosas buenas que haberlas haylas… que digo de lo bueno… de lo mejor… La despedida. Empezó con una cena y luego ya veríamos que encontrábamos… Cuando llegaron a mi casa, entraron grabando en vídeo. Me dieron una cinta y en la carátula estábamos J y una servidora y en la parte trasera mis hermanas y amigos. Una pasada de carátula, nada que ver con el montaje cutre salchichero que me hicieron en el curre. La pusimos y habían grabado mensajes para los dos y todo el proceso de fabricación y cuelgue de pancartas en puentes del pueblo. Además de una acción heroica de quitar tarugos de la vía que unos idiotas habían puesto para que descarrilara el tren. Luego nos hiceron una gymkhana, por dentro y fuera de casa. Íbamos encontrando pergaminos con enigmáticas pistas que nos llevaban a la siguiente. Cada vez teníamos que ir cogiendo cosas nuevas y acabamos enlazados de la mano con un lazo rojo, con un chupete, flotador, gorra, pelota, raquetas, toalla, globos y bailando el asereje con una letra guarrindonga. Lo difícil fue recuperar el flotador. El tiempo se nos echaba encima y yo quería lanzarme al agua, pero J. no y no era plan que estábamos atados. Sencillamente genial. Mientras íbamos a por una prueba iban colocando el resto. Un ejemplo de originalidad, imaginación y coordinación.
Fuimos a cenar y luego hasta un karaoke (pero no nos dio tiempo a cantar que había mucha cola) y luego a bailar hasta las tantas. Es la segunda vez en mi vida que veo a J. con el puntillo y es que nuestro amigo D. no quiso beber para que J. pudiera hacerlo tranquilamente y conducir él. Todos lo pasamos de maravilla. Recordándolo ya me siento mejor y todo.
Esta tarde toca hacerme reflejos en el pelo, mañana iré a comer con mi amiga S., luego a recoger los zapatos, el jueves concretar flores coche, viernes recoger los puros y última prueba del vestido, sábado si hay sol aprovechar para tomarlo, domingo comida en casa de los padres de J. que es el Santo de su padre y ya sólo quedará una semanita. Lo bueno que sólo trabajo hasta este viernes. Mira por donde otra cosa buena.
Todavía tenemos que acabar de rematar el baile indio y J. tiene que ensayar un poco también con mi madre a ver si me la va a pisar.
Si lo sé escribo antes. Ya se ha alejado la tristeza y el agobio y voy a seguir quitándome trabajo de encima.
Para los que os habéis incorporado o estáis a puntito… ánimo y suerte!
Ayer camino de la estación iba pensando en tres post que leí. Dos de ellos tuvieron relación directa con lo que luego pasó en el tren. En uno de ellos Víctor Flyte (post del 24 de agosto) relataba el caso de la amiga de su mejor amiga, Alicia, que vive una situación de malos tratos psicológicos y no saben como poder ayudarla (más de lo que ya hacen). No comenté nada porque no sabía qué decir, ni que aportar. El segundo post fue el de Pepeltenso (post del 24 de agosto, Ultraviolencia) que fue testigo involuntario de violencia en la calle con bates de béisbol incluidos. Pensaba en una vez que vi como dos se pegaban en la calle por un accidente de coche y lo mal que se te queda cuerpo y alma aunque ni siquiera conozcas a ninguna de las dos partes.
Iba intentando resolver un crucigrama de puzle japonés, cuando se sentó una chica a mi lado. Su novio decía en voz alta: “El teu pare té tota la raó, no hi ha qui t’aguanti…” Seguiré en castellano… después de decirle que su padre tenía razón y que no hubiera quién la aguantara empezó a decir que era una inútil y cincuenta mil lindezas semblantes. No llegó al insulto al principio, ni a los gritos, pero el tono era muy alto. La chica se levantó y llorando en silencio se fue al descansillo. Le decía en voz baja que la había llamado fea o algo así, que no tenía razón. Volvió a sentarse a mi lado. El chico la perseguía por el tren. Cuando se levantaba, él detrás y al poco ella volvía a mi lado. Empezó a decir que no se extrañaba que su padre la pegara y que su madre también. Que ahora entendía lo que ella le contó. Que era una mentirosa y que le había engañado. Que no había ido al psicólogo como le había dicho. Si no se arreglaba ella, él tiraba la toalla. “Sí, vale a mí mi padre también me pegaba, pero cuando tenía 15 años no como tú que tienes 25”. A estas alturas yo había aparcado por completo mi crucigrama y no perdía ojo de la situación, porque lo que no iba a consentir era que ese burro le tocase un pelo. Estaba dispuesta a soltarle dos hostias al mínimo movimiento en falso. Ella no decía nada. De repente él se sentó delante de mí y la avisó que se bajaban en Caldetes, igual que yo. Ella siguió sin contestar. “Maleducada, así es como te han enseñado, eso calla y no digas nada. ¿Te da vergüenza? Ahora tienes vergüenza… Me mordí la lengua en varias ocasiones y a punto estuve de saltar, pero pensaba que igual era peor cuando se quedaran a solas. Igual se arreglaba la cosa. De momento lo que hacía era enviarle miradas de asco y odio. La chica sacó un bocadillo y empezó a comer. Él la miraba y al rato paró. El bocata estaba seco y él con un cariño que no parecía la misma persona de los gritos le dijo que se comiera lo de dentro. Empezó a decirle que le había sentado mal lo de los 30 euros y ella habló. Me lo podías haber dicho en otro tono. Él le dio la razón y dijo que si ella lo quería arreglar, él lucharía. Llegó la estación. Nos bajamos a la par. Se quedaron rezagados. Yo no me fiaba del todo pese a la calma reinante y me iba girando por si acaso, caminando mucho más despacito que mi ritmo habitual. Hablaba el chico de la poca gente que había en la playa y de lo bien que lo iban a pasar. Así siguieron hasta que los perdí en la arena.
Ignoro las causas, ni las circunstancias de ambos, pero tuve el mismo sentir que cuando se pegaron aquellos desconocidos en la calle. Había sido testigo de una paliza de palabras y de humillación en toda regla. Es difícil a veces saber qué hacer en estos casos. Alicia, la mejor amiga de Víctor no sabé qué hacer con su amiga y cómo poder quitar la venda de sus ojos. En la página de Víctor están sus comentarios y su solicitud de ayuda por si alguien sí que lo sabe.
El tercer post que me hizo pensar antes de subir al tren fue una conversación de Jean Bedel (post del 24 de agosto, Supongo...) con un amigo de su padre que le preguntaba si merecía la pena vivir y su acertada respuesta de ánimo. Justo cuando bajaba las escaleras pensé que vale la pena vivirla, sólo por la gente que quiere hacerlo y no puede o no como le gustaría. Ojalá la chica vaya al psicólogo y el animal de su chico también.
Ayer me dieron la mejor noticia de estos últimos meses. Los resultados de la biopsia de mi madre. Todo está bien. La anemia es por las yagas del intestino y se puede ir controlando. Los fantasmas desaparecen y ahora sí que brilla totalmente el sol, sin ninguna pequeña nube de por medio.
Acabo de hablar con mi hermana Lara Norris y me comenta que mi madre ha llamado llorando que está muy triste. Justo en ese momento ha entrado mi sister C. y se ha quedado con ella. Ahora mismo he estado hablando también con ella. Le dije que no se lo tragara cuando se sintiera así y es lo que ha hecho. Supongo que debe ser el bajón, los nervios y como es habitual la ausencia de mi padre que es muy difícil de sobrellevar cuando estaban tan unidos. Se acerca el día de la boda y él no estará (físicamente) y le hacía mucha ilusión. Se le iluminaban los ojos en el hospital cuando hablábamos del tema y no estará. Si pudiera retroceder en el tiempo… Pero no se puede. Y estará mi madre y voy a intentar estar lo menos triste posible. Alejaré la tristeza aunque sea a patadas. Él me ayudará a hacerlo, como lo ha estado haciendo estos meses con los preparativos. Mi madre estará, estarán mis hermanas, estará mi padre a su manera… en nuestros corazones, en otra dimensión.
Ahora he vuelto a hablar con ellas y saldrán a pasear con Luna y harán carreras con la pelota y la distraerán. Estoy convencida de que conseguirán hacerla reír de nuevo. Le enseñarán la parte del baile que hemos aprendido y ensayarán con ella ya que J. la sacará a bailar y yo al padre de J. Ellas son guerreras profesionales con puñetazos y mordiscos ahuyentarán al cuervo de la tristeza que planea sobre todas las cabezas.
Yo me quedo con la buena noticia de ayer y con la alegría que seguro seguro compartirán al mediodía. No me canso de decirlo y sabiendo que soy una pesada lo vuelvo a decir... demostrar el cariño que sentís por los que os rodean que eso siempre cura. Os quiero.
El viernes al mediodía fuimos a llevar a mis sisters, a Bailarina y a Luna a casa de mi madre. Qué sensación más rara al regresar a casa. No hacen el mismo ruido dos que cinco (bueno vale seis) y no son lo mismo los bailes en solitario que todas a piñón a ver quién hacía más el burro. Melancolíaaaa. Lo único bueno era que el domingo nos volveríamos a ver.
El sábado conocí a las novias de dos amigos de J. y los seis nos fuimos a cenar y luego en un chiringuito de la playa de mi pueblo a tomar la copita de rigor. Te podías sentar en tumbonas en esterillas o directamente en la arena. Escogías tu vela (enterradas en la arena) y ale todos en círculo, con música Chillout de fondo y una pantallica de tela con figuras geométricas moviéndose al compás de la música. Me lo pasé genial. Tanto M.A., la novia de J.A., como Y., la novia de X me parecieron estupendas. Además Y. es como yo, libra ascendente libra, y flipábamos con las coincidencias de gustos, manías y aficiones. Íbamos tan concentradas hablando, cuando me estaba explicando que ella se perdía con facilidad, uf pues anda que yo…cuando de repente suena el móvil y era J. que nos preguntaba qué dónde estábamos. Aparcó justo enfrente de un balneario donde hay una fuente con agua caliente y yo había puesto la directa y me había pasado de largo como 500 metros y ya no sabía si el balneario estaba palante o patrás.
El domingo habíamos quedado para pintar la fachada, la valla y la puerta de mi madre y entre risas y manguerazos se pasó el día. El tembleque empezó por la noche al recordar que hoy empezaba de nuevo a currar y encima sin la Sufumu que continúa de vacaciones. :( Menos mal que esta semana no está todo el personal y no será tan drástico, pero mare mía lo jodío que es pasar de una semanita de bailes, risas, baños paseos a las carreras y estrés faena acumulada que no baja.
Encima tener a J. cada poco recordándome que quedan tres semanas para la boda, con lo nerviosa que me pone que empiece ya a hacer marcha atrás. Buenos voy a llamar a la Sufumu para comentarle que es una guarrona, que casi no fumo y que la echo de menos. Ah y que se eche una siestecilla matinal en mi honor!
Ayer después de cenar (maravillosamente por cierto, gracias de nuevo Norrissss), tabamos descansando al fresco, cuando Luna insistía en entrar. No puede saltar el marco del ventanal del comedor, así que Sufumu la ayudó y salió disparada hacia la cocina. Cuando Sufu llegó empezó a gritar. El hornooooooo... el pasteeeeel... Todos fuimos hacia allí y aquello era todo humo. Luna bombera había sido la única que se había dado cuenta del incidente. Abrimos puertas y ventanas y a intentar consolar a Norris... mi pastel... mi pastel... Para alejar a Norris de su tristeza decidimos escoger la canción para inaugurar el baile de la boda. Ésta, ésta y ale a bailar todas. Todas menos J. que no le convencía ninguna. Venga ésta el sirtaki griego... J. es de la opinión que si abres con un vals es para saber bailarlo pa hacer el ridículo nooo. Norris y Bailarina (antes conocida como X y mucho antes como colesterol) empezaron a danzar. J. se animó y nos enseñaron unos pasos. Querían pintar en el suelo, pero no se podía (lástima de tizas). Así que todos en fila como una conga siguiendo los pasos de Norris. El acuerdo no llegó y la masa acabó dispersándose. Qué difícil es organizar una boda diosssss.
Paseo matutino con Luna y su carrito. Ella siempre quiere más y nosotras con la lengua fuera. Para reponernos piscina y para no perder la tónica... ensayo en el agua del baile indio... juri juriiii anchanteeee ojerimaa... Afortunadamente no hubo bajas en el frente.
Catering by Norris y tarde libre. J. y una servidora hemos ido a cenar con los padres de él. Hace un ratito hemos vuelto de hacer los cinco unos tragos en un chiringo de la playa. Hemos dado otro paseo a Luna y ahora toca sesión de belleza. La Sufumu se ha colocado una mascarilla y no ha querido hacer lo mismo con Bailarina. Así que le han secuestrado el bote y ya hay dos rostros blancos danzando por aquí. Miedo mamaaaaaaa.
PD: Sugerencia de Norris... Si alguien pasa por esta página buscando información sobre perros inválidos (cómo ha sido el caso) no duden en enviar un e-mail y les daremos toda la información que hemos recopilado en internet y la ayuda que podamos aportar de nuestra experiencia con Luna, a quien los veterinarios no daban esperanza y está la mar de feliz corriendo tras la pelota, avisándonos del humo del horno e intentando cazar gatos... con su sillita pero feliz.
Feliz jueves!
Norris: adiós...
Bailarina: muackkkk
Sufumu: (está ensimismada con su mascarilla y no la hemos preguntado porque está ocupada con Luna que otra vez quiere beber)
La han traído. Ayer justo después de cenar me desvelaron la sorpresa. Hemos traído la película. Ponlaaaa, venga en el minuto exacto. Venga, venga, todas en fila. Ya tenían cronometrada la primera coreografía de las muchas canciones con baile indio (bollywood) que salen en la peli “El gurú del sexo”. Como locas y casi sin pisarnos empezamos a ensayar. Vamos que los del pita se quedan pequeños a nuestro lado. Venga ahora con tacones. Venga ahora sin mirar. Oye, ¿quién lo hace mejor? Ella. Quéee, ¿yo lo hago peor que ella? Venga ahora de una en una para ver los fallos. Mira J. vas a flipar. Empezamos de nuevo. Quéee esto lo vais a hacer en la boda???? Claro y luego, mira la peli, ves en ese punto sacamos a la gente. Cara de poco convencido, pero vamos ya que no se deja disfrazar de majorete en la despedida, bailar lo que queremos nos tiene que dejar y mucho mejor esto que una conga. Luego tendremos que enseñar el baile al resto de amigas y por supuesto a mi hermana C.
Con la tontería nos fuimos a dormir muy muy tarde y reventadicas uri uri uri anchanteee ojelimaaa ojleimaaaaa...
Hoy hemos ido al cine por la tarde. La última de la Kidman. Hemos salido todas como robots. Durante el viaje preguntábamos a J. Va, de verdad quién lo hacía mejor. Túuuuu. Eso no valeeee. Siempre dirá que tú. A ver, a ver quién va a hacer la cena??? La Norris baila mucho mejor la Norris.
Han estado intentando buscar una receta de pastel de queso fresco y me he tirado un ratito en el sofá, después de dar una largo paseo con Luna y J. Cuando de repente oigo el ruido de unos tacones. Me giro y veo a Norris con una mini tejana, unos taconarros míos y toda muy bien maquillada. Qué guapa estaba. La cosa ha degenerado y hemos acabado disfrazándonos que si ahora de monja embarazada, que si de pozi, que si déjame la falda. Ahora las oigo en la cocina batallando con la harina así que me parece que voy a echar una mano. Ta mañana!
Este lunes no estoy trabajando. Es la primera parte de mis vacaciones. El lunes próximo vuelvo a trabajar y ya hasta septiembre que será cuando esté de nuevo de vacaciones. El sábado por la noche J. fue en busca de Sufumu, Norris y X (antes conocida como Colesterol, pero que no le gusta nada nada el mote) y por supuesto de Luna y su silla.
Por las mañanas las madrugadoras (se puede llamar madrugar a levantarse a las 9?) vamos a pasear a Luna. Volvemos con la lengua fuera y ella tan fresca. Comemos cuando tenemos hambre, nos bañamos, bailamos y reímos. Quedan rotos los horarios y se establece ese no saber qué hora es.
A ver si después de cenar consigo traer en exclusiva a alguna de ellas y dejar (sin censura) que se expliquen y comenten lo que quieran.
Me voy a dar un bañito!
Sabes, dicen que el hombre que quemó el piso el otro día ha dicho en comisaría que cuando salga matará a su mujer y a su hija. Ufff qué hacer en esta situación... J. me decía que si a él le pasaba le esperaba fuera de la cárcel y se lo cargaba. Antes de que se lo cargase a él... Yo no he sido partidaria de esta opción, porque te arruinas media vida en la cárcel y no vale decir que te has adelantado. ¿Pues qué haces tú? Pues yo me voy al extranjero y que no me encuentre. ¿Sí y te irías sola? No, me iría con mi nuevo novio. ¡¿Qué que tienes un nuevo novio?! Hombre después de 10 años en la cárcel y que me has intentado asesinar no te esperaría y tanto que no. Pero si yo no hice nada!!! Fue una equivocación!!! Sabes mañana le digo a tu madre que tienes un nuevo novio. Pues yo le digo que has intentado quemar mi casa conmigo dentro...
En estas situaciones no se puede uno poner a pensar en lo que se haría en primera persona porque luego degenera la cosa y el tema del nuevo novio duró su buena media hora lo menos. Siempre es muy difícil pensar en que se haría en una situación determinada, pero yo sé que puedo matar. Comprobado.
Una tarde de invierno ya anochecida me dirigía a mi casa. La parte baja del pueblo estaba sin urbanizar y tenía que pasar por una plaza grande y desierta. Casi como una campo de fútbol sala. Esta plaza sólo es la primera parte de la aventura hacia mi casa. Cuando estaba en medio de este descampado un coche con cuatro personas dentro empezó a dar vueltas alrededor de la plaza y me dio muy mala espina. Cuando vi por el rabillo del ojo que estaba en la otra punta, corrí y me escondí detrás de un coche en una calle cercana. A los cinco minutos pasó el coche con todos con medio cuerpo por la ventanilla. Cuando vi que doblaban la esquina, corrí hacia la segunda parte peligrosa del camino. Sólo grúas y casas en construcción. Alcancé mi primera meta. Estaba al borde del camino particular que lleva a mi vivienda. Este camino lo inaugura una gran puerta de hierro que siempre está abierta y sube hacia arriba sin más luces que la luna si está en el cielo. Siempre están fundidas las bombillas. Oscuridad profunda y árboles que lo bordean. Todas las personas que vienen me dicen que estoy loca que cómo tengo valor de subir por ahí que es de película de terror... Pues cuando estaba en la puerta vi de lejos un coche. Si me metía en el camino estaba perdida, así que lo que se me ocurrió fue buscar en el bolso de la fiambrera el cuchillo que llevaba para comer.
Me aferré a él viendo como se acercaba el coche. En esos momentos pensaba lo clavas en la yugular, lo clavas en la yugular y hechas a correr. Me temblaban las piernas y allí seguía yo con el cuchillo. El coche se acercó y en él había una chica que pasó de largo. No sé si vio el cuchillo, pero hice el resto del camino corriendo detrás del coche aprovechando la iluminación. Sólo volví a hacer el camino un par de veces más y luego ya pusieron un autobús.
Siempre es muy difícil pensar qué haría yo.
Desde los ocho años aproximadamente hasta bien pasados los 18 fui copiloto de coches. Ardua tarea para mi que no sé dónde tengo la derecha y la izquierda. Este pequeño inconveniente no me impidió que mis servicios fueran muy solicitados y que mi fama fuera creciendo. Era toda una profesional… Para aquí, para allá (gesticulando con las manos), curva, esquiva, colisión lateral…Un buen día decidí plantar lo que hubiera sido una buena carrera profesional y pasarme al otro lado del vehículo. Una venda cayó de mis ojos. Pero que tremendamente burra había sido todos esos años. Si la gracia de los autochoques no está en comprar fichas y montarte de copiloto! Está en conducir y chocar y diblar y derrapar y colisionar. Todas esas embestidas sufridas con resignación perdiéndome la emoción de pilotar. Ahora sé que una de las cosas más absurdas que existen es ser copiloto de autochoques.
Mi carrera de copiloto de coches reales va por el mismo camino. Cuando me quiera dar cuenta que lo guapo es conducir tendré ochenta años. Pero si soy un peligro como peatona no me quiero imaginar al volante… Cuando mis hermanas conducen (menos la Norris que es como yo, pero sin haber sido copiloto de ferias) las miro y me encanta. Joercio qué bien les queda eso de conducir. Al menos así lo veo desde mi eterno asiento de copiloto.
Con las motos me pasa lo mismo. Toda una profesional del copilotaje. Desde bajarme en marcha… “Tía la poli… te me bajas que nos empapelan”. Ni paró la Sufumu. Peor fue mi hermana C. que me hizo bajar en marcha y acabé con mi trasero en el suelo. O meter la pata. “Anda mira Sufu esos tíos de la moto nos saludan. Haz como yo saluda… No me oyes saludaa…” . Bájate petarda que es la poli y nos están haciendo señas de que sólo puede ir una en la moto. Ale a pillar el bus.
El punto de profesionalidad total lo demostré en unas vacaciones con J. en Ibiza que alquilamos una moto y nos recorrimos la isla descubriendo playas preciosas. Después de comer y con el solete me entraba un sueño… que me quedaba dormida. J. se dio cuenta porque daba cabezadas contra su casco. “¿Estás durmiéndote? No te duermas. Oye que no te duermas…No, no, tranquilo que no zzzzzzz.
Hace años un amigo me descubrió una arruga en el entrecejo. M. me decía que cuando iba pensando en mis cosas me salía la dichosa arruguita. No había caído en ella. Cuando iba ensimismada me volvía a salir, sin que nadie la llamase. Aprendí a relajar la cara y controlar el entrecejo fruncido. Hoy soy abanderada de esta causa y a veces sorprendo a Lara Norris con la arruga y con mucho esfuerzo y pocos resultados intento que se vaya también de su cara.
El otro día la dentista me dijo que aprieto los dientes. Yo lo negué: Noooo. Tampoco me había percatado de este acto involuntario. Pues tenía razón la condenada. Me concentro y en cuantito me doy cuenta ya están las mandíbulas apretadas. Relaja, Jaira, relaja. Cada vez me pasa menos y a ver si también expulso de mi vera el apretujón dental.
Mi manía recientemente adoptada es fonética. El “tate algo” de Sufumu en la sala de fumar ha salido de la humeada sala y campa por sus anchas en casi todas nuestras conversaciones. Ayer mismo al final no cogió el autobús y se vino conmigo a la estación. En plaza Cataluña le dije que lo cogía allí que no iría hasta Sants como ella, que para Blanes pasan menos trenes y que si lo perdía tenía que esperar mucho. Pues se mosqueo (sólo un poco). “Alollegoasaber y me voy en bus…”. Cuando ya se había sentado en el descansillo, desde el arcén le decía “Atevasaenfadar ahora tú (con acentillo y todo), atemequitas esa cara…” , todo esto dándome golpes con el abanico en el pecho hasta que el tren arrancó. ¡Me parece que sin querer la Sufu sonrió y todo!
Hoy a las dos en cuantito que salga me voy a la playa, si el tiempo no me lo impide claro está. Intentaré no apretar los dientes, no decir al revisor al darle el billete... "amelovasaarrugar", ni al del chiringo... "amepones un bocata, jate tú". Por si las moscas me pondré cerquita del vigilante de la paya... tate algo bomboncitoooo.
Ayer hubo una semitrifulca en mi empresa. Allí estaban Colesterol (mi amiga C.), Lara Norris, Sufumu, mi madre, una del curro que había venido a acabar unas cosas (estaba en la Sala de Juntas lejos de la family) y una servidora. El becario ya se había ido, Colesterol que no grites que no estamos solas y zas colleja de Norris hacia la Coles. Rasca, la Coles que se da la vuelta y le devuelve tres… y cuando me giro para reponerme de mis carreras eternas hacia la fuente para traerles aguas veo una ondanada de collejas y la cara de mi madre con la boca abierta…Pero esto que essss. Recuperada la tranquilidad salimos a comer. Que aquí no, que ahí tampoco. A recorrer zapaterías. Que estos no me gustan, que estos tampoco. Agotada acabé. Sólo encontró zapatos mi madre. Lara y yo nos compramos unos abanicos. Algo es algo.
En el tren nos encontramos con mi sister C. y le di los saludos de todos y un informe detallado con el problema de los comentarios en su blog. Creo que ya funciona. Me enseñó su vestido para la boda y está guapísima con él. Muy muy bonico.
Después de sacar a Luna a pasear nos fuimos a hacer el café. De repente entró la hija de la dueña del bar llorando. Había un incendio en un piso de la calle de al lado y que la gente gritaba que se quemaba una persona. J. y yo fuimos allí y no se había quemado nadie. Volví para tranquilizar a la chiquilla. Las llamas de más de tres metros salían por el balcón. Una chica lloraba y llamaba hijodepu a alguien. Los bomberos estaban ya dentro del piso porque cada vez se iban haciendo más pequeñas las llamas. Qué valor. Qué valientes. Meterse en aquel incendio tremendo, jugándose la vida. Me estremecí pensando en las veces que mi padre lo había hecho. No piensan en lo que les puede pasar. Se meten entre las llamas y luchan. Valientes, no encuentro otra palabra. Consiguieron apagar el incendio.
Se ve que el padre de la chica que lloraba había pegado fuego al piso y se había llevado los extintores. Vi como un coche de policía se lo llevaba y la gente casi lo apalea.
Ves estas noticias en la tele y las encuentras tan lejanas…En cuántos pueblos no estarán pasando trances parecidos y no nos inmutamos… una noticia más. Me dio mucha pena la chica al borde de un ataque. Su familia. Me alegré de que no hubiera habido ninguna víctima. Me alegré por la gente que no tiene esta clase de problemas en su familia. Me costó mucho dormir y levantarme esta mañana más todavía.
Y pasan estas cosas y todo sigue igual. He ido a fumar y casi le tiro la chancla de Sufumu por la ventana, pero me he frenado. No nos poníamos de acuerdo en quién empezó la semitrifulca collejera y en un afán por llevar la razón se ha empezado a meter collejas… Que sí, que Lara hizo así a la Coles zassss, y ella zasss zasss zassss. Joe tía que me estoy dejando el brazo morado. Todo sigue igual casi.
Sufumu, el becario y una servidora. Toda la empresa para nosotros. El becario quedó en que traería unas raquetas y echaríamos unas partidillas, pero no lo ha hecho. El teléfono no suena (menos mal) y debigboss no ha aparecido. Igual no viene. El becario se ha venido a mi sala y ahora le dejo a él poner la música. Nothing Hills Billis. Suenan bien.
Me aburro y eso que como una burra no hago otra cosa que currar y eso que no hay nadie al acecho. De vez en cuando voy a fumar y hago el tonto por el pasillo. La Sufu que me grita… atevasacaer… tate algo… Pero nada que estamos como el ambiente apagadillas.
Pero al menos no tengo la visión de los falsos y falsas trotando por el pasillo que ya es mucho. A las dos vendrán mi madre y la Norris y nos iremos a ver si encontramos zapatos. Por algún sitio me tengo que apuntar no olvidarme de dar un par de collejas a mi hermana C. cuando la vea. Le repito que no me mande cosas al Hotmail que me lo bloquea y ale otra vez again un archivo de 600 kb y la cuenta petada. Si es queeeee… El viernes me pasé con mi madre por el huerto de C. y anda que no. Es el más bonito de todos. Con Cds colgando de las plantas para espantar a los pájaros. Le da un estilo muy huertodiscofshion muy bonico.
Voy a fumetear otra vez y vuelvo a ver si la Sufu me despierta un poco… Pues nada que tate algo, tatelo tú, joe tía como eres… oye y si jugamos a tirarnos vasos de agua en la cara… como que no… pues ya ves que abuuuuuurrimiento…Voy a seguir haciendo algo productivo, ya que la Sufu no se ha traído ningún pintauñas y dejaré para mañana lo de pintarrojearme las uñas de los pieses de colorines, porque con tipex no quedaría muy bien.
Ya falta menos de un mes y éste no es el vestido ;P La semana que viene estaremos solas la Sufumu, el becario y una servidora en la empresa. Biennnnnnn. Estoy empezando a ensañar y ya tengo puestos a los Red Hot Chili… Eso sí a un volumen bajito, pero uy la semana que viene que se preparen los vecinos.
Aquí siguen con la matraca del regalo y hacen ruedas de prensa paralelas porque he pedido el tiquet para devolverlo. El despotrique sigue y me está entrando una mala leche y unas ganas de perder a esta jauría de lobas de vista… La frase del día: “Pues que se joda que el dinero no se lo devuelvo hasta septiembre…”. Ganitas me están entrando de pillar una recortada…
Pero bueno hoy vuelvo de compras con mi madre. Ya las he convencido para que todas vengan una semanita a mi casa. El próximo sábado vendrán unos amigos a pasar el fin de semana a casa y será la primera fase de la despedida que finalmente la haremos conjunta y J. se niega a disfrazarse con la ilu que me hacía que me disfrazaran de guarrilla o de castigadora o de trol.
PD: Cualquier parecido del vestido con la realidad es pura coincidencia. Este sólo es uno de los 500.000 que me probé! :)
Y éste tampoco: :)
Ayer por la tarde estuve mirando puertas con mi madre. La tengo medio convencida para que se venga a mi casa a pasar unos días. Vino mi amiga de la infancia de París, donde trabaja de enfermera desde hace unos años. Me presentó a su novio francés. Tomando el café vimos dos vídeos del Bunbury. Fue una tarde muy agradable. Ya de noche cuando intentaba colocar un calendario en la web para localizar los post con la amable ayuda de Topopardo, decidí ver las estadísticas de sitemeter. Google trae navegantes aquí que buscan muy diversas cosas y algunos buscan respuestas a preguntas difíciles de resolver. “Cómo hacer para aguantar tanta tristeza” buscaban desde Argentina. Espero que por unos segundos consiguiera alejarse de la tristeza.
Ayer por la noche hubo una que me dejó helada: “Cómo decir a mis hijas que tengo cáncer”. Me vino a la cabeza la imagen de un señor viudo enfrentándose a este duro trance. Igual es una señora. Me quedé triste porque seguramente no encontró la solución a su búsqueda en esta página. Tampoco sé si volverá a intentarlo y volverá a pasar por aquí.
Por si acaso lo haces quiero decirte que no sé cuál es el estado de tu enfermedad, ni las esperanzas que te han dado o quitado los médicos… Sean cuáles sean aférrate a luchar. Mi padre luchó y no pudo hacer nada, pero sé de muchos casos (uno de ellos una compañera de trabajo) que lo pintaban también mal muy mal, sin solución, con una esperanza de semanas. No se rindió y siguió luchando y aquí está dando guerra. No dejes de luchar. Tampoco sé si tus hijas saben que estás enfermo/a. Ni su carácter, ni como se han enfrentado a situaciones de enfermedad, de dolor… Creo que lo más importante es que el tema de decírselo deje de preocuparte. Si te sirve de ayuda una buena forma sería enfocarlo de manera positiva. No centrarse en la enfermedad sino en la lucha que vais a emprender juntos contra ella. No será fácil. Diles que las necesitas y que crees que juntos os costará menos, que tendréis momentos tristes y de bajón, pero cuando uno decaiga otro guerrero tendrá que ayudar a levantar el ánimo a los demás. Nadie sabemos ni somos conscientes de cuanto tiempo nos queda aquí y lo que todos tenemos que tener claro es que hay que aprovechar el minuto, el segundo, que no queden cosas por decir disfrutemos o no de una buena salud.
Igual de poco te han servido estas palabras o igual nunca llegues a leerlas. Si por aquellas casualidades vuelves a pasar por aquí te deseo toda la suerte del mundo y todo el valor que ya veo que tienes. A tus hijas mucha fuerza y mucha suerte también.
Hay crisis en el sector del vídeo y ya no es lo que era. Cada vez que tomando un café se acerca el chico con el carrito ofreciendo pelis… tenemos que sujetar a Lara Norris porque se le cambia la cara. “Que tengo un video club, no quiero películas… Uy perdón…”. Y al día siguiente vuelve a preguntar. El chaval memoria lo que se dice memoria no es que tenga mucha o es un aventurero que le gusta jugar a la ruleta rusa. Últimamente casi siempre nos entra la risa. Pensamos en ponernos todos una camiseta con el mismo lema: “No queremos pelis… mira que llamo a la poli”.
Igual es el calor, las vacaciones o la siesta, pero esas tardes en las que no hay mucha afluencia de clientes y estamos la Norris, la Sufumu y una servidora son un peligro. Nos da por pensar y planear… Una vez les dije que tenían que cambiar el negocio. Dinero rápido y sin inversión. Pensé hasta el nombre… “Pajas a mil” (queda mucho mejor que a seis euros). Mira aquí en el mostrador haces dos agujeritos y ale, uno para cada una. No te ven ni la cara. Total que se empezaron a repartir los cargos y desestimé el negocio. La Norris quería cobrar que el dinero no se debe mezclar con otras sustancias. La Sufumu quería atender la recepción y ya me querían hacer a mí responsable de los bajos del mostrador. Ale con dos manos, una para cada agujero. “Mira tía si te da asco, te pones unos guantes y ya está”. Quedó en eso en un proyecto.
La semana pasada teniendo una de esas conversaciones surrealistas que solemos tener, Norris soltó… “si ponemos una webcam en esa esquina y la colgamos en la red creéis que la gente pagaría por escuchar lo que decimos…”. Pagar, pagar lo que se dice pagar no sé, pero escojonarse vivos seguro. A la conclusión que se llegó es que la gente que paga por las webcams quiere algo más que risas, así que tampoco tendría mucho futuro la cosa y luego estaba el inconveniente de que te reconociesen por la calle. Para el segundo problema ya teníamos solución. Cada una nos colocaríamos una careta de un actor o actriz de cine. Media hora más tarde ya teníamos las carátulas seleccionadas. A nuestra amiga C. le pondríamos la cara de Charlice Theron y ahora la llamamos Colesterol.
El primer problema era más difícil de solucionar. Yo me negaba a que me volviese a tocar la peor parte… Así que ya está decidimos que nuestra amiga M. nos solucionaría la papeleta… Cuando no hay gente nos enseña la ropa interior que se compra y baila “a su manera”. Pues nada la colocamos en un sitio estratégico y ale ale a filmar. Entonces vinieron los problemas éticos. Pobrecilla grabarla sin que se entere, cómo sois… endeveee… Es que si se lo decimos no va a quedar natural. Hoy la veré y tantearé el terreno ante posibles demandas… Tú lo del exhibicionismo público… ¿qué tal lo llevas?
Además de imaginar la vida de las personas que se nos cruzan, Sufumu y una servidora tenemos la costumbre de dejarnos invadir por conversaciones ajenas. Algunas nos hacen reír y tenemos que disimular para que no se note que estamos con la oreja pegada, pero normalmente las conversaciones captadas no es que tengan un volumen bajito precisamente.
Hace unos meses comiendo en una terraza cerca del trabajo, teníamos a dos mesas de nosotras a un señor con un mono azul y otro señor sin mono que estaba tramitando el divorcio del primero. Cuando el del mono se perdió por el interior del bar, sonó el móvil del segundo… piii… piiii… piii….
- Hola que tal!!!! Sí, todo perfecto como siempre… Oye por cierto… te acuerdas del Mercedes aquel de 5 kilos que me iba a comprar… ¿Sí? Pues me he comprado DOS! Uno para mi y otro para la chati… No, esa no… ¿Qué te presente a la mulata? Ni hablar…. Que te conozco…
Las caras nuestras eran un poema… Será fantasmón… Qué tío… Qué asco… Y luego colgó y siguió hablando de cómo iba a dejar sin blanca a la mujer del señor del mono y las estrategias que tenían que seguir.
Durante un tiempo a la Sufu y a mí se nos pegó la coletilla… ¿Oye qué estaba diciendo? Ah, sí, que si te acuerdas del Mercedes que me iba a comprar…
Hoy desayunando a nuestro lado un chico descamisado y su compañero de obra… Pep, el dueño del bar, le ha volcado medio cortado encima. Joeee Pep… Luego le dice al compañero: Ya le vale al Ranger mira como me ha dejado los pantalones y no me da ni una servilleta… Lo difícil era distinguir la mancha del cortado en los pantalones, entre las de yeso y pintura, pero por allí andaba seguramente.
La palma de conversaciones ajenas se la llevan sin duda unos taxistas improvisados en México. Se ofrecieron a llevarnos por un importe acordado de San Juan de Chamula a San Cristóbal de las Casas. Tenían que comprar allí tornillos y así aprovechaban el viaje.
Nosotros ocupamos los asientos traseros y delante, ajenos a nosotros, seguían describiendo una pelea reciente. Sufumu me dejó la pierna morada de pellizcos y casi nos ahogamos aguantándonos las risas. Sus comentarios no tenían desperdicio… Le fui mentando a su madre hasta Comachán… El contraste entre el dulce acento y las barbaridades que iban diciendo enganchaba. Su chingada madre clavada en una verga… A puntito estuvimos de pedir que nos volviesen a llevar a San Juan y otra vez a San Cristóbal y así eternamente.
