Blogs.ya.com Quitar publicidad
Lejos de la Tristeza
Te cuento... ... cuéntame
Acerca de
Mirar más allá del espejo
Sindicación
 
En el cuadrilatero...

Mi estado de ánimo está más para allí que para allá y hasta que mañana no vea al abogado y nos dé al menos una buena noticia no creo que cambie.

Sin embargo sigo pensando que la risa es la mejor terapia y releer esta conversación que tuve tiempo atrás, cuando todavía era soltera, con la Sufumu me ha hecho sonreír. Qué tiempos aquellos en los que me podía petar de risa por el mesenger sin tener que ocultarme tras la pantalla.

Con calzón rojo en la esquina derecha... Sufumu!! Con calzón azul a la izquierda del cuadrilatero... Jairaki!!!! Creo que ganó ella por KO técnico...

Hora de inicio: 12:54:24; Hora de finalización: 12:59:57

Sufumu dice: (12:54:25) 12:56

Jairaki dice: (12:54:43) DISME

Sufumu dice: (12:54:48) acuérdate de llamar a la mama pa decirle lo del jalar

Jairaki dice: (12:54:55) YA la he llamao

Jairaki dice: (12:55:05) se ve que no la habíais dicho nada

Sufumu dice: (12:55:08) okis paketis

Sufumu dice: (12:55:20) no me acuerdo no ves k llege a las 12 y 20

Jairaki dice: (12:55:22) tia he decidido una cosa viendo el dvd del Bunbu

Jairaki dice: (12:55:32) que ya no quiero que sea mi cuñado

Jairaki dice: (12:55:37) quiero que sea mi mariooooo

Sufumu dice: (12:55:38) tengo un dolor de tarro increíble me he tomao 2 tripis de esos

Jairaki dice: (12:55:44) : ) _______________

Sufumu dice: (12:55:54) CABRONAAAAA....P*** ASQUEROSA!!!!!!

Jairaki dice: (12:55:59) XDDDDDDDDD

Sufumu dice: (12:56:00) JIJIJI

Jairaki dice: (12:56:04) tía tía la carne es floja

Sufumu dice: (12:56:04) JAJAJA

Jairaki dice: (12:56:09) y como canta y como se mueveeeee

Jairaki dice: (12:56:15) y esas pulseras y collares que lleva

Jairaki dice: (12:56:25) y el pobre a veces sale con las uñas
malpintadasss

Sufumu dice: (12:56:34) PERO NO LO MIRES MAS QUE TE VAS A PONER MALA. ANDA VEN Y DAME EL DVD A MI TE LO VOY A CONFISCAR

Jairaki dice: (12:56:54) y unaaaaaaaaa kkkkkkkkkk kkkkkkkkk !!! que te lo quedassssssss

Jairaki dice: (12:57:01) es MIOOOOOOOOOO PA MI TO PA MI

Sufumu dice: (12:57:09) claroooo de eso se trata de alejarte de la
tentacion

Jairaki dice: (12:57:22) pero es que no me quiero alejar

Sufumu dice: (12:57:25) encima k lo hago por tu rePUTAción

Jairaki dice: (12:57:31) creo que soy su media naranja

Jairaki dice: (12:57:40) nos podiamos pintar los dos las uñas de negro

Jairaki dice: (12:57:50) y pirarnos a antigua unas jolideis

Sufumu dice: (12:57:51) su media naranja pk?

Jairaki dice: (12:58:04) porque coincidimos en todo y canta igual de mal que yo

Sufumu dice: (12:58:15) más kisieras tu

Jairaki dice: (12:58:26) porque preguntas que porqué!!! a caso lo dudas gitanilla???

Sufumu dice: (12:58:55) pos claro k gracia me decías que pa mi y ahora vas y te lo kedas, fíate tu de las hermanas!!!

Jairaki dice: (12:58:57) bunbury quieres ser esposo de Jairaki SIIIII yo te declaro su mario pa SIEMPREEEE

Sufumu dice: (12:59:10)
hasta k la Sufumu os separe

Jairaki dice: (12:59:14)
XDDDDDDDDDDDDDDDDDDD

Sufumu dice: (12:59:20)
jiji

Jairaki dice: (12:59:30)
que eso no será nunca verdaddddD????????


 
Con Hacienda hemos topado...

Ayer por la tarde me acordé de Hacienda y su divina o demoníaca virtud de aguar el mejor día que puedas llegar a tener. Sufu me trajo la carta que había llegado a casa de mi madre a nombre de mi padre por un tema pendiente de una declaración, para que la llevara junto con otros papeles y justificantes a un asesor. Cuando la leí me puse de todos los colores. Echaba humo por las orejas. La Sufu se preocupó pero qué pasa qué pasa. Que qué pasa? Que el papa se tiene que presentar antes de 15 días para ser notificado de una citación ante la agencia estatal!!!!!! Que pregunten a San Pedro coño! Solté. Al principio Sufu tenía los ojos como platos y luego estalló en una carcajada. Los nervios, pero nos reímos un rato. Los nervios supongo.

“Dado que la notificación de los actos administrativos no ha sido posible por causas no imputables a la Administración y en virtud de los dispuesto en el artículo… bla bla bla”. Claro, que mi padre no esté aquí no es imputable a ellos. Que ellos estén al tanto porque se lo notificamos en su momento supongo que tampoco, pero lo que sí que les es imputable es que hagan pasar un mal rato a mi madre con cartas como ésta dirigidas a mi padre.

He quedado con ellos mañana y han sido muy amables por teléfono y espero que todo se solucione. He llamado a mi madre, que todavía está en cama, recuperándose muy lentamente de su último ingreso, para que estuviese tranquila (que me la conozco) y decirle que ya había quedado con ellos mañana y con el abogado el martes. Me dice: “Mira si tengo que pagar que me metan en la cárcel que total para cuatro días que ha estado el Roldán…”. Si no fuera porque tiene la voz muy débil por los efectos colaterales de la vacuna de la gripe hasta hubiera reído con ganas. Cómo es. No digas tonterías mama que no será nada que no adelantemos acontecimientos que todo saldrá bien que … que… que… y al colgar he tenido unas ganas terribles de llorar, pero han pasado y vuelvo a tener pilas y a ser positimista y ver el lado bueno de las cosas, que las tienen. Seguramente hasta los de Hacienda.
 
...

Hoy ando bastante liada. Eso de quitarse curro atrasado es duro. Para no dejar esto vacío os pongo esta fotico de las piernas de mi sister Norris que la convencí para que se probara esa falda y luciera piernas. Ahora lo de convencerla para que saliera con ella a la calle ya no lo conseguí, con lo bonitas que las tiene...



AVISO IMPORTANTE: Esta entrada permanecerá aquí hasta que sé de cuenta que la he puesto y me corte las piernas. Por favor Sister C no te chives que te conozco!

 
Vendetta…

Agobiadas en la cola de la charcutería el otro día, la Norris y una servidora esperábamos nuestro turno pendientes del número 102. Anda, Norris, cuando te toque podrías cantar bingo! Cosas del aburrimiento. Cuando le tocó no cantó bingo, pero casi. Con el brazo en alto: Me toooocaaaaa!!! Nos reímos un ratillo. De repente en la sección de alimentos envasados, un matrimonio deja caer un frasco de alubias. Crashhhh… Automáticamente y sin habernos puesto de acuerdo, soltamos en voz alta y a la par: “Lo han roto”. Todo el mundo girado. Jiiiijiiii jooo jooooo. Pero de repente me cambió la cara. ¿Qué te pasa, Jaira?

Lo que me pasaba es que me vino a la memoria un episodio de roturas y lágrimas. Anda que me llega a pasar ahora… Pero tenía 8 años. Cuando éramos pequeñas y por campamento, excursiones escolares, vacaciones o cualquier pequeña ausencia, siempre llevábamos a nuestros padres regalos. A veces cacharritos de lo más inútil del tipo “Recuerdo de…”. Pero la ilusión con lo que los comprábamos y los llevábamos compensaba la inutilidad de los mismos. Una de esas vacaciones que estábamos con los abuelos y mis padres en Barcelona por otra operación de mi madre, la Sufumu y una servidora fuimos al pueblo a la caza y captura de los regalitos de rigor.

Entramos en una tienda y al abrir la puerta una lámpara de aceite fue a dar directa al suelo, con la consiguiente rotura del cristal. Las dos nos quedamos paradas sin saber qué hacer. No había nadie. Esperamos y al cabo de un buen rato,cuando a puntito estábamos de irnos, vino una señora. Le explicamos que no habíamos tocado nada que la lámpara se cayó al abrir la puerta. La señora nos dijo que la teníamos que comprar. Con esa lámpara que no queríamos se nos iba todo el presupuesto de los regalos, 1.300 pesetas de aquella. Las dos empezamos a llorar desesperadamente. No queríamos la lámpara y encima con la pantalla rota. Con la de regalos que podíamos comprar con aquel dineral. La muy cabrona de la dependienta nos cambió el cristal y no se apiadó de nuestras lloros. Así que para Barcelona que nos fuimos con la mierda de lámpara y un disgusto que pa que.

Cuando en la cola de la charcutería se lo volvía a contar a Norris. Se me ocurrió la venganza. Sabes, la lámpara todavía la tiene la mama en casa. Este verano me voy pal pueblo, a la tienda. Lleno la lámpara de aceite y de una patada abriré la puerta y diré: toma sacomierda! Y se la tiraré encendida dentro!!!

Demasiado tarde, me dijo Norris, la Sufumu les echó una maldición y al año siguiente cerraron. Ya ves tú y yo sin saberlo. Me alegro, me alegro mucho.
 
Mi madre de suegra…



Hace tiempo, nuestra amiga Bailarina (antes conocida como Colesterol) le dijo a mi madre que si en vez de cuatro niñas hubiera tenido también un hijo le hubiera gustado casarse con él, para que ella fuera su suegra.

Mi madre en un ratito que tenía libre le escribió esta carta con sus pensamientos sobre el tema…

Bailarina, tú me dices si me hubiera gustado que fueras mi nuera. Eres un poco lenta, por lo demás no tengo nada que objetar. Él sería alto y te cogería debajo del brazo y te voltearía por el aire, con cariño eso sí. Lo bueno que tienes que tú eres muy tranquilita y a él le iría bien, porque tendría el genio de su padre y el mío que no me pierdas de vista, que yo tengo lo mío. Tendría los ojos muy bonitos, como la Sister C, la Jairaki y la Norris. De la Sufumu ya veremos lo que saca, como a ello nos la cambiaron en el hospital (cuando la Sufumu se enfadaba decía que era adoptada o que la cambiaron en el hospital). Presumirías mucho. A lo mejor te harías un poco la importante y a veces estarías un poco celosa porque sería un ligón. Tendrías que ir preparada, sino a la primera de cambio te dejaba preñada y eso tú ya sabes que a mi no me hace gracia. Otra cosa, os las tendríais que ingeniar... él tan grande dentro del coche... no os veo yo. Ya os daré una manta para que no os manchéis.

Luego estarías más en mi casa, pero agárrate que tendrías cuatro cuñadas. A mi también me tendrías que aguantar, aunque me parece que te harías un poco la loca y pasarías de mi o no. Cuando os iríais a casar allá por el 2007 o el 2008 yo estaré muy arrugada. Tendré que ponerme una buena máscara.



 
Sin papá y sin dinero...

Ya he acabado de leer el estupendo regalo que me hizo mi madre. Una libreta libro con todos los recuerdos míos que tiene desde su embarazo hasta la fecha. Lo empezó a escribir cuando mi padre estaba en el hospital y hace poco que lo acabó. De esta joya impagable rescato un episodio que yo también recuerdo como si fuera hoy, aunque algunos detalles los había olvidado como el encuentro con la señora Odulia.

La comunión de mi sister C. (Dolcegabana) la celebramos en Roa. El viaje lo hicimos en tren. De regreso a Barcelona, estábamos esperando el tren cuando en el andén mi madre se encontró con la señora Odulia…

“Yo había estado trabajando en su casa una temporada. Hacía muchos años que no la veía y nos hizo mucha ilusión a las dos. Ella tenía una hija de soltera, que vivía en Zaragoza y cuando se puso a hablar conmigo la mujer empezó a tirarse pedos y se puso a llorar. Le pregunté que pasaba y me explicó que la habían operado y la habían dejado ese defecto y no podía estar con la gene que le daba mucha vergüenza. Se montó en el descansillo para que no la oyeran… Nosotros nos sentamos en nuestro sitio y todo bien hasta Zaragoza. Tu padre tenía que llenar la bota de vino (aquí me ha dibujado una bota de vino) y preguntó al revisor que cuánto tiempo paraba el tren. El revisor le dijo que un cuarto de hora y después de bajar las maletas a Odulia, cuando estaba bajando las escaleras para cruzar por debajo de las vías, el tren que arranca. Él oyó pitar, pero como había más trenes, pensó que era otro y siguió a la cantina.”

“Le llenaron la bota. Espero un poco, pero dice que nada. Cogió una botella de agua y cuando salió de la cantina vio que no había ni rastro del tren. Fue al jefe de Estación y le preguntó que qué pasaba. Le respondió que como venía con retraso, había adelantado la salida.”

“Mientras nosotras estábamos en el tren solas. Yo no estaba bien. Venía muy mareada. Yo le había dicho que no bajara que el agua lo podía comprar en el tren, pero el vino era muy caro y como le dijeron que le daba tiempo… Vosotras llorando y yo sin poder moverme. Cuando se me pasó el mareo os tranquilicé. Si me pilla ahora me hubiera levantado y tirado de la alarma, pero entonces me daba vergüenza. No teníamos ni cinco céntimos, ni billetes, ni nada. Cuando llegamos a la estación de Francia estaba el tío R. esperándonos. Preguntamos al jefe de estación y nos dijo que esperáramos que vendría en el siguiente, pero claro era dos horas después y eran ya las nueve de la noche. Allí fue lo único que nos dijeron, nada ni si necesitábamos algo, ni nada. Yo como una idiota aguanté. Si me pilla ahora, entonces era idiota y ahora soy gelipollas. Bueno vosotras con hambre, con sueño y cansadas. Encima cuando llegó tu padre me mete una bronca de mil demonios. Decía que porqué no había tirado de la alarma. Me quedo mirándole a los ojos y no dije nada, aunque le habría retorcido el cuello y oye que se echó a reír. Tú le dices: no te rías que nosotras hemos llorado mucho. Y dice: ¿porqué? Y tú dices: por ti, porque no teníamos papá, y salta tu hermana C.: ni dinero. En fin que nos echamos a reír todos y para casa. ¿Qué te parece?”

Este es uno de los primeros recuerdos que tengo de haber llorado con desesperación, con infinita tristeza. No se me olvida, las cuatro llorando como locas. No pensaba en que podría coger otro tren. Sólo pensaba que lo había perdido para siempre.
 
Mi cumple...

El 25 de septiembre, día de mi cumpleaños, teníamos programada una visita a diferentes islas. Justo el día anterior habíamos llegado al Thai Village Resort, en Ao Nang, provincia de Krabi. Teníamos un mensaje. Nuestro amigo K. quería vernos al día siguiente si nos iba bien. Tras hablar con él, cambiamos la excursión para el 26 y de esta forma el día de mi cumpleaños dio un giro inesperado, pasando a ser uno de esos aniversarios que muy difícilmente se te borran de la memoria.

K., alemán de nacimiento y catalán de adopción, hace muchos años que reside en Tailandia y vuelve a tierras catalanas sólo cuando cuestiones empresariales o familiares lo reclaman. Cuando no teníamos muy claro donde ir de viaje de novios, la charla que tuvimos con él, en uno de sus viajes a España, nos ayudó a elegir Tailandia como destino. No sólo tiene un conocimiento increíble de todo el país, sino también de las costumbres y su forma de vida. De hecho estuvo casado con una tailandesa. Él nos organizó la ruta, ciudades prescindibles y joyas que no debíamos perder y su asesoramiento sobre hoteles también nos fue sumamente útil. En nuestro encuentro con él en Bangkok nos descubrió la planta que los grandes almacenes reservan a restauración. Cambias bats (moneda tailandesa) por tickets y con estos vas comprando los platos en los puestos. Por menos de dos euros te puedes pegar un gran atracón de buena comida tailandesa.

A la hora indicada nos esperaba en la recepción del hotel. Con su coche tailandés, con el volante en la derecha, nos adentramos en el tráfico comprobando en carne propia que no es ninguna leyenda urbana que conducir allí si no estás habituado puede llegar a ser complicado, donde prevalece la ley del coche más grande tiene preferencia.

Nos dirigíamos a Ko Lanta. Una bonita isla en la que él no había estado, pero de la que había oído hablar. Cogimos el ferry, con el coche incluido, y por uno de aquellos despistes del destino, en vez de coger un segundo ferry en la primera isla, nuestro viaje tomó un rumbo diferente. La carretera por la que conducíamos se acabó. En seco, sin aviso. Fin del asfalto y como única continuación de esa recta negra una arena blanca que desembocaba en el mar. Media vuelta. Fuimos a dar a otro embarcadero de ferries. La única opción, un desvío que nos llevó a unas cabañas de madera, donde el abuelo de la familia se duchaba en la calle, parapetado por unos tablones que le tapaban de la axila para abajo. En seguida salieron cinco o seis niños que nos miraban y se reían y saludaban tímidamente primero y con más énfasis y emoción después… hello, hello… K. Les preguntó en tailandés donde podíamos comer en la isla. Un chico joven, que conocía un lugar, nos acompañó con su moto. Llegamos a una especie de merendero, desierto, con una carpa y sillas y mesas de diferentes modelos. Cuando a punto estábamos de desistir y buscar otro lugar, apareció una señora. Sí, nos podía preparar comida. Nos volvimos a fiar de la elección de K. quien pidió por nosotros y volvió a acertar. El lugar estaba totalmente desierto y sólo nos acompañaba una vaca, que pastaba tranquilamente ajena completamente a nosotros.

Justo cuando empezaron a llegar nuestros platos se inició una tormenta impresionante. Parecía que estábamos perdidos en otro mundo. Con la vista de la costa enfrente nuestro, rodeados de espeso verde y la única compañía de nuestras conversaciones, que nos hicieron viajar por Alemania, Kenia, Burundi, Vietnam, Laos, Camboya… con historias llenas de anécdotas que daban para escribir un libro. Justo cuando decidimos volver, la lluvia cesó como si hubiera sido la banda sonora de esa especial jornada, para darnos tiempo de volver al coche. De camino volvió a llover y las gotas en los cristales hacían especial el momento vivido, como cuando el protagonista de la peli se despide de la chica dejando atrás una historia, una bonita historia.

 
Jamones, depilaciones y minimalismo…




Ayer no fui a la cata del jamón, pero me pegué una jarta de reír. A la Sufu le dolían los pies y no tenía ánimo ni velocidad para llegar hasta el parque, así que decidimos un término medio y nos aposentamos en unos bancos de un paseo. De camino, pasamos por delante de un centro de estética que como mucho era de metro y medio por metro y medio. Seguro que al abrir la puerta, ésta toca el único sillón que había dentro. Las dos chicas, que no sé como cabían en el cubículo se hacían las uñas a la espera de la cliente, ya que más de una imposible. Al pasar me dice Sufumu: joerrrr te has fijado… ahí te vas a depilar y tienen que sacarte las piernas a la calle. Me imaginé la escena y no podía parar de reír. Dos patillas con pelos tipo Macario invadiendo media calle. Luego ya vinieron las degeneraciones de la Norris cuando se lo contamos… perdone pero en este centro depilamos de pie… es que duele menos sabe usted…

Hoy por fin vamos a ver el fotógrafo y a ver si con algo de suerte el lunes puede colgar alguna fotico del bodorrio y sí la muchacha feliz comiendo arroz picante y ajena a los problemas del mundo y laborales es una servidora.

Feliz fin de semana!
 
Animales de costumbres...



El primer día de colegio de Sufumu volvió a casa muy contenta. Todo había ido genial y en su cara tenía dibujada una enorme sonrisa. Bueno hija, le dijo mi madre, me alegro que te haya ido tan bien, a ver que tal te va mañana. La cara de la Sufu se transformó por completo. QUÉeeee… ¿que mañana tengo que volver? Sí, hombre. Yo ya he ido al cole ahora que me olviden!!! Y ahora al volver a trabajar pienso lo mismo. El primer día vale, pero ja n’hi ha prou, que decimos por aquí.

Cuesta tan poco acostumbrarse a la buena vida y tanto tener que volver a la rutina. Ahora se me llevan los demonios al tener que pagar dos euros con veinte por un trayecto en tren, que viene con retraso y en el que viajamos como sardinas enlatadas, cuando hace unos días por ese dinero estábamos comiendo dos personas, con bebidas y zumos de frutas incluidas. Tener que madrugar para venir a trabajar, cuando hace poco madrugaba pero con mucho gusto para descubrir nuevos lugares, vistas, costumbres y hasta olores.

Hoy tenía que ir a una cata de jamón y vinos, pero qué queréis que os diga me he acostumbrado a comer con Sufumu y tener nuestra horita de desconexión, así que le he dicho a mi jefe que había un problema: no me gusta el jamón. Como de costumbre, si la lluvia no lo impide, iremos a comer al parque y es que hay costumbres sencillas que te pueden alegrar un día gris como el de hoy.

 
Vuelta al cole...

Hace unos días aterricé y ale ya estoy al pie del cañón. Hoy es mi primer día de trabajo desde hace ya… casi ni me acuerdo. Ya he repartido los besos y abrazos de rigor y repetido ad infinitum que todo ha ido muy bien y que Tailandia es precioso. Ahora me queda acostumbrarme a la jornada partida, a estar separada durante muchas horas de mi marido y en vez de encontrarme con su mirada cariñosa y atenta tener que ver la de los compañeros de batalla. Duro golpe. Menos mal que tengo cerquita a la Sufumu y que me hace mucho más llevadero este calvario.

En cuantito tenga las fotos de la boda colgaré alguna y las de las vacaciones ya las tengo ahora sólo me falta escanearlas. A ver si mañana tengo un momentito y lo hago.

Hemos vuelto a instaurar el bajar a desayunar (en mi ausencia mi sister no lo hacía) y hemos vuelto a encontrarnos con el famoso saxofonista con el que solíamos coincidir que esta vez iba bicicletizado y si el tiempo lo permite volveremos a ir a comer al parque, esperando no encontrarnos con un pajillero en bicicleta como nos pasó una vez.