Gotas de agua
Me desnudo despacio, sin hacer alardes de Kim Basinger en Nueve semanas y media. Me observas atentamente, mientras te terminas ese cigarrillo que empezamos a medias. Me gusta que me mires, que veas como voy desnudándome delante de tí mientras tú permaneces vestido, sentado a un metro, callado, sólo mirando, mirando y sonriendo. Esa sonrisa que me alegra el alma, esa sonrisa de esos labios que no me cansaría de besar nunca, esos labios que beso cientos de veces...Me meto despacio en la ducha, ahora dándote la espalda y te invito a entrar, a compartir este espacio, a mojarte conmigo, a mojarnos, a empaparnos en fluidos...de la boca, de las entrañas, de la ducha...que nos ahoguen de calor, que nos refresquen, que nos deslicen, que nos sellen...El agua empapa mi pelo, mis hombros, mis pechos, mi vientre...busca el cauce entre mis piernas y baja hasta el suelo.
Cierro los ojos para sentir más, para imaginar más, mientras entras tú, vestido, dejándote empapar entero...tu camisa, tu pantalón que ahora vuelvo a desabrochar, una vez más, liberando tu sexo que en unos instantes volveré a hacer prisionaro, prisionero de mis entrañas...Dentro, dentro, dentro...cientos de veces dentro. Te beso, me besas, me comes, me recorres bajo el agua, entre mis piernas. Se mezclan los gemidos con el ruido de la ducha, con la música del salón, con las babas, con el agua. Me tiras del pelo hacia atrás y me pides que te mire a los ojos, que los abra, que me abra...Se te escapa un te quiero, cabrona, te quiero y te deseo como no he deseado a nadie. No pares, Manuel, no pares ahora.
Me embistes como loco entre miles de gotas de agua...desnudos...empapados...exhaustos. Yo también te quiero, sin tabues, sin límites... adoro tu cuerpo empapado, mojado en mí.

Cierro los ojos para sentir más, para imaginar más, mientras entras tú, vestido, dejándote empapar entero...tu camisa, tu pantalón que ahora vuelvo a desabrochar, una vez más, liberando tu sexo que en unos instantes volveré a hacer prisionaro, prisionero de mis entrañas...Dentro, dentro, dentro...cientos de veces dentro. Te beso, me besas, me comes, me recorres bajo el agua, entre mis piernas. Se mezclan los gemidos con el ruido de la ducha, con la música del salón, con las babas, con el agua. Me tiras del pelo hacia atrás y me pides que te mire a los ojos, que los abra, que me abra...Se te escapa un te quiero, cabrona, te quiero y te deseo como no he deseado a nadie. No pares, Manuel, no pares ahora.
Me embistes como loco entre miles de gotas de agua...desnudos...empapados...exhaustos. Yo también te quiero, sin tabues, sin límites... adoro tu cuerpo empapado, mojado en mí.






