Me Desperé de Un Sueño Largo y Confuso
Me desperté de un sueño largo y confuso,
Abrí los los ojos y me vi duchada
Entre los rayos amarillos y extraños
Como lo que brillaban los girasoles
Que florecían bajo el pincel de Vah Gogh.
¿Dónde estoy?
Me pregunatba,
Perdida yo en un mundo apartado de tí.
Me desperté de un sueño largo y confuso
Penetraba en mi consciencia
La copla de un pastor alguno.
Corrí las cortinas,
Desbordaba lo verde de la primera, denso e infinito,
Flotante hacia mi ventana.
Me acordaba de repente de ti.
¿Dónde estás amor mío?
Estaba pendando en ti.
Me desperté de un sueño largo y confudo.
Oyí cantaba a un ruiseñor
En el jardín de lo profundo del corazón.
Cantaba y cantaba,
Se agotaba y se moría en la úlima pasión.
Temblaba la única hoja en las ramas,
Temblaba yo,
En los días alejados de tí.
Lo blanco de la nube exterioriza su amor
a lo azul del cielo,
El pecito apegado al seno del mar
Burbujando y expresando su adoración inocente.
Cuando me desperté del sueño largo y confuso,
Me hundieron las amargas lágrimas
Caídas por el aroño exclusivamente a ti.
Quería adosarme en tus brazos,
Avisándote cuantó te adoro,
Pero, querido mío,
¿A dónde voy a enconrar a ti?
Abrí los los ojos y me vi duchada
Entre los rayos amarillos y extraños
Como lo que brillaban los girasoles
Que florecían bajo el pincel de Vah Gogh.
¿Dónde estoy?
Me pregunatba,
Perdida yo en un mundo apartado de tí.
Me desperté de un sueño largo y confuso
Penetraba en mi consciencia
La copla de un pastor alguno.
Corrí las cortinas,
Desbordaba lo verde de la primera, denso e infinito,
Flotante hacia mi ventana.
Me acordaba de repente de ti.
¿Dónde estás amor mío?
Estaba pendando en ti.
Me desperté de un sueño largo y confudo.
Oyí cantaba a un ruiseñor
En el jardín de lo profundo del corazón.
Cantaba y cantaba,
Se agotaba y se moría en la úlima pasión.
Temblaba la única hoja en las ramas,
Temblaba yo,
En los días alejados de tí.
Lo blanco de la nube exterioriza su amor
a lo azul del cielo,
El pecito apegado al seno del mar
Burbujando y expresando su adoración inocente.
Cuando me desperté del sueño largo y confuso,
Me hundieron las amargas lágrimas
Caídas por el aroño exclusivamente a ti.
Quería adosarme en tus brazos,
Avisándote cuantó te adoro,
Pero, querido mío,
¿A dónde voy a enconrar a ti?





