Vacaciones místicas
Último artículo antes de mi retiro en solitario, o vacaciones místicas si queréis llamarlo así...
...Me alejo de vosotros y de ellos durante un tiempo, un tiempo más largo que el del resto de España si este resto de España no trabaja en Madrid.
...Me alejo de todo y me alejo yo solo y sólo...me ha dado un ataque de esos de mística tontería que de vez en cuando se nos agarra a las neuronas, (por lo menos a las mías), y nos obligan a huir...
...Ha sido una semana intensa...el premio, (¡GRACIAS A TODOS!), mi padre...en fin, demasiado para mí...
...Así pues, el miércoles volveré con renovadas ganas y mismas fuerzas para continuar luchando en esta vida, cuyo objetivo aún no tengo demasiado claro y aún así prometo intentar encontrar...
...Besos y abrazos ruego repartáis convenientemente, ya os contaré...
...Me alejo de vosotros y de ellos durante un tiempo, un tiempo más largo que el del resto de España si este resto de España no trabaja en Madrid.
...Me alejo de todo y me alejo yo solo y sólo...me ha dado un ataque de esos de mística tontería que de vez en cuando se nos agarra a las neuronas, (por lo menos a las mías), y nos obligan a huir...
...Ha sido una semana intensa...el premio, (¡GRACIAS A TODOS!), mi padre...en fin, demasiado para mí...
...Así pues, el miércoles volveré con renovadas ganas y mismas fuerzas para continuar luchando en esta vida, cuyo objetivo aún no tengo demasiado claro y aún así prometo intentar encontrar...
...Besos y abrazos ruego repartáis convenientemente, ya os contaré...
Él
Me resulta muy complicado disimular cuando él llama. Siempre que en la pantalla del móvil veo su nombre, mis latidos dejan de ser acompasados y en escasos segundos ya tengo palpitando una hermosa taquicardia.
Creo que si me esforzara podría evitarlo, pero no puedo. No es que le odie. No es que no le quiera, le quiero y mucho; Sin embargo, las taquicardias vienen una y otra vez cuando él llama. Si nuestra relación la dividimos en porcentaje, podría decir que el 90% fue mal y el restante 10% bien. Demasiado intransigente para mí, demasiado...
Creo que con el tiempo él ha aprendido a quererme, pero también creo que con el paso del tiempo yo he perdido todo sentimiento hacia él que no sea eso, quererle. Antes había otras cosas, ahora, solamente quererle, ya no es suficiente; Me gustaría sentir lo que durante tanto tiempo sentí por él, admiración, orgullo, pero ya no lo siento...ahora solo siento pena y decepción, solo siento que es necesario que siga queriéndole, pero también pena y decepción, qué queréis que os diga, él es mi padre.
Creo que si me esforzara podría evitarlo, pero no puedo. No es que le odie. No es que no le quiera, le quiero y mucho; Sin embargo, las taquicardias vienen una y otra vez cuando él llama. Si nuestra relación la dividimos en porcentaje, podría decir que el 90% fue mal y el restante 10% bien. Demasiado intransigente para mí, demasiado...
Creo que con el tiempo él ha aprendido a quererme, pero también creo que con el paso del tiempo yo he perdido todo sentimiento hacia él que no sea eso, quererle. Antes había otras cosas, ahora, solamente quererle, ya no es suficiente; Me gustaría sentir lo que durante tanto tiempo sentí por él, admiración, orgullo, pero ya no lo siento...ahora solo siento pena y decepción, solo siento que es necesario que siga queriéndole, pero también pena y decepción, qué queréis que os diga, él es mi padre.
Pues resulta que he ganado
Quería compartir con vosotros algo que me acaba de suceder, (hace algo menos de 2,5 minutos), y es que me acaban de informar que he ganado mi primer premio de poesía...vamos, que estoy tan nervioso que no se si podré escribir mucho más. Mi madre, (como todos ya sabeis), me llamará en unos 5 minutos...cuando se lo diga le va a dar algo. En fin, que no sé por qué os lo cuento, pero que estoy muy contento y poco jartito, a ver si dura.
Mi pasado vs. Mi futuro
Este pasado fin de semana, mientras veía la insustancial programación de una de las cadenas que tanto fomenta la compra de libros en mi casa, ví la luz…La voz en off del personaje central de una serie que se estaba emitiendo, salió de los altavoces de mi televisión de 14 ‘’ en dirección a mi cerebro: “Cuanto más buscas en tu pasado, más encuentras en tu futuro”…estaba citando a alguien, al creador, inventor o pensador de esta cita, pero daba igual, la idea la tenía clara…mi pasado vs. mi futuro…Tardé 2 segundos en ponerme el mono de albañil destinado a las obras de la M-30 de Madrid, y me puse a escarbar, me puse con afán y esmero a rascar en la pared de mi pasado que yo creía íntegra, sólida, perdida, anclada, pero no…está suelta, es móvil, se rompe…acojona.
Según iba rascando y recordando, mi futuro se iba presentando en imágenes que tapaban mi lado derecho del cerebro, tenía la pared de mi pasado a la izquierda y un muro en construcción que representaba mi futuro a la derecha…dios, (con minúsculas sí), era horrible, cuanto más recordaba más grande se hacía la pared de mi futuro, una pared negra, con ladrillos de rencor y mentiras, con cemento de engaños y desazón, una pared insalvable, una pared que ni el mejor de los concursantes de “Humor amarillo” podría derribar…
Al llegar a este punto, no pude más que apagar la tele, cogí un libro, me recliné en mi sofá con vibraciones lumbares que mejoran mis dolores de espalda y tonifican mi cuerpo y me olvidé de mi pasado; Seguidamente derribé el muro negro y viscoso de mi futuro y me propuse volver a construirlo esta vez sin pensar en mi pasado, y nada, en ello estoy…ya os iré contando…
Según iba rascando y recordando, mi futuro se iba presentando en imágenes que tapaban mi lado derecho del cerebro, tenía la pared de mi pasado a la izquierda y un muro en construcción que representaba mi futuro a la derecha…dios, (con minúsculas sí), era horrible, cuanto más recordaba más grande se hacía la pared de mi futuro, una pared negra, con ladrillos de rencor y mentiras, con cemento de engaños y desazón, una pared insalvable, una pared que ni el mejor de los concursantes de “Humor amarillo” podría derribar…
Al llegar a este punto, no pude más que apagar la tele, cogí un libro, me recliné en mi sofá con vibraciones lumbares que mejoran mis dolores de espalda y tonifican mi cuerpo y me olvidé de mi pasado; Seguidamente derribé el muro negro y viscoso de mi futuro y me propuse volver a construirlo esta vez sin pensar en mi pasado, y nada, en ello estoy…ya os iré contando…
Suena mi móvil
Suena mi móvil
- Hijo.
- Sí mamá.
- ¿Qué pasa hijo?, que no me llamas nada.
- Hablamos ayer mamá, ¿Para qué quieres que te llame?
- No me gusta que me hables así. ¿Qué tal el día?
- Mamá, son las 9:15 de la mañana, todavía no hay día…
- A mí no me hables así, no te llamo más, adiós.
- Adiós mamá, un beso.
Llego al trabajo y como cada mañana me sitúo delante de la máquina de café cual Bernardo en “Camera Café”. Meto la moneda y pulso café con leche. Se acerca un tío.
- ¿Estás sacando café?
- No, estoy esperando el autobús…
Silencio valorativo
- Qué graciosillo, ¿Estamos de lunes?
- No, hoy es jueves.
Silencio valorativo
Suena mi móvil
- Hermano.
- Sí Alicia.
- Me ha llamado mamá, está muy disgustada, dice que la has insultado.
- ¡¡¡¡¡¿Cómo?!!!!, sólo la he dicho que no tenía nada que decirla.
- Pues ella dice que la has llamado pesada.
- Joder con mamá, ¿No había dejado de fumar?
- Llámala anda, está deprimidilla.
- Vale, luego la llamo.
- Adiós enano.
- Hasta luego Alicia.
El tío del café.
- Creo que ya ha terminado.
- Sí, yo creo que también, anda, toda para ti, jartate.
Suena mi móvil
- Hijo.
- Sí Papá.
- Mamá me ha llamado, está llorando, dice que la has mandado a la mierda.
- ¡¡¡¡¡Hay la hostia!!!!!, pero si sólo la he dicho que no tenía nada que contarla.
- Anda hijo, llámala y dila cuanto la quieres.
- Pero papá, que mamá está mal, está loca, fuma porros o algo así.
- ¡Darío!, no te permito que hables así de tu madre.
- Pero si estáis separados, ¿A ti que coño te importa?
- ¡Darío por favor!!!!
- Papá, tengo trabajo, chao.
Mi jefe.
- Darío, ha llamado Francisco Matos, que le envíes el acta de la reunión por mail.
- Se lo envié ayer.
- Darío, ¿Tu madre no te ha enseñado que no se debe contestar a los mayores?
- No, mi madre no, pero mi padre y mi hermana sí, de vez en cuando me lo recuerdan.
- Hijo.
- Sí mamá.
- ¿Qué pasa hijo?, que no me llamas nada.
- Hablamos ayer mamá, ¿Para qué quieres que te llame?
- No me gusta que me hables así. ¿Qué tal el día?
- Mamá, son las 9:15 de la mañana, todavía no hay día…
- A mí no me hables así, no te llamo más, adiós.
- Adiós mamá, un beso.
Llego al trabajo y como cada mañana me sitúo delante de la máquina de café cual Bernardo en “Camera Café”. Meto la moneda y pulso café con leche. Se acerca un tío.
- ¿Estás sacando café?
- No, estoy esperando el autobús…
Silencio valorativo
- Qué graciosillo, ¿Estamos de lunes?
- No, hoy es jueves.
Silencio valorativo
Suena mi móvil
- Hermano.
- Sí Alicia.
- Me ha llamado mamá, está muy disgustada, dice que la has insultado.
- ¡¡¡¡¡¿Cómo?!!!!, sólo la he dicho que no tenía nada que decirla.
- Pues ella dice que la has llamado pesada.
- Joder con mamá, ¿No había dejado de fumar?
- Llámala anda, está deprimidilla.
- Vale, luego la llamo.
- Adiós enano.
- Hasta luego Alicia.
El tío del café.
- Creo que ya ha terminado.
- Sí, yo creo que también, anda, toda para ti, jartate.
Suena mi móvil
- Hijo.
- Sí Papá.
- Mamá me ha llamado, está llorando, dice que la has mandado a la mierda.
- ¡¡¡¡¡Hay la hostia!!!!!, pero si sólo la he dicho que no tenía nada que contarla.
- Anda hijo, llámala y dila cuanto la quieres.
- Pero papá, que mamá está mal, está loca, fuma porros o algo así.
- ¡Darío!, no te permito que hables así de tu madre.
- Pero si estáis separados, ¿A ti que coño te importa?
- ¡Darío por favor!!!!
- Papá, tengo trabajo, chao.
Mi jefe.
- Darío, ha llamado Francisco Matos, que le envíes el acta de la reunión por mail.
- Se lo envié ayer.
- Darío, ¿Tu madre no te ha enseñado que no se debe contestar a los mayores?
- No, mi madre no, pero mi padre y mi hermana sí, de vez en cuando me lo recuerdan.
Zapatos o zapatillas
Yo: Hola, quería una entrada.
Portero: Ya, bueno, es que no puedes entrar con zapatillas.
Yo: ¿Zapatillas?, claro, bueno, pues si eso me las quito, ¿No?
Portero: Ya, sí, tiene razón, así no entraría con zapatillas pero...creo que tampoco podría entrar.
Yo: Claro, sin zapatillas no es lógico entrar...no tiene sentido.
Yo: (Pausa reflexiva mirando fíjamente al portero)
Yo: Pues vaya problema, yo quiero entrar dentro.
Portero: Le recomiendo que se ponga unos zapatos.
Yo: Sí, zapatos, claro...¿Algún color en especial?
Portero: Bueno, los negros están bien, pero yo prefiero los marrones.
Yo: Marrones, claro...bien, voy a casa y ahora vuelvo.
(1 hora más tarde vuelvo con zapatos marrones, hay otro portero en la puerta)
Yo: Hola, quería una entrada.
Portero2: Ya, bueno, es que no puedes entrar con zapatos marrones.
Yo: ¿Zapatos marrones?, claro, son marrones...Es que el portero que había antes me recomendó los marrones, y claro...
Portero2: ¡Ah!, el Portero de antes, sí, es que es bastante torpe, no sirve para esto...
Yo: Claro, no sirve para esto, él no sirve pero usted si ¿No?
Portero2: Claro, por eso ahora estoy yo...
Yo: Sí, está claro.
Portero2: Con Zapatos negros sí que puede entrar ¿Eh?, y dese prisa si tiene que ir a cambiarse, la discoteca está hasta arriba.
Yo: Claro, hasta arriba, que bien, si...pues nada, vamos a por esos zapatos negros...
(1 hora más tarde vuelvo con zapatos negros, hay un tercer portero en la puerta)
Portero3: ¿Es usted el de los zapatos negros?
Yo: Vaya, soy todo un icono dentro del gremio de los porteros ¿No?
Portero3: ¿Un ic..qué?, es igual, que me han dicho que le diga que ya vamos a cerrar, que gracias por venir y que vuelva si quiere la semana que viene, hay una fiesta de disfraces...
Yo: Si, disfraces, que bien, y los zapatos, ¿Negros no?
Portero3: Claro hombre, negros, siempre negros...
Portero: Ya, bueno, es que no puedes entrar con zapatillas.
Yo: ¿Zapatillas?, claro, bueno, pues si eso me las quito, ¿No?
Portero: Ya, sí, tiene razón, así no entraría con zapatillas pero...creo que tampoco podría entrar.
Yo: Claro, sin zapatillas no es lógico entrar...no tiene sentido.
Yo: (Pausa reflexiva mirando fíjamente al portero)
Yo: Pues vaya problema, yo quiero entrar dentro.
Portero: Le recomiendo que se ponga unos zapatos.
Yo: Sí, zapatos, claro...¿Algún color en especial?
Portero: Bueno, los negros están bien, pero yo prefiero los marrones.
Yo: Marrones, claro...bien, voy a casa y ahora vuelvo.
(1 hora más tarde vuelvo con zapatos marrones, hay otro portero en la puerta)
Yo: Hola, quería una entrada.
Portero2: Ya, bueno, es que no puedes entrar con zapatos marrones.
Yo: ¿Zapatos marrones?, claro, son marrones...Es que el portero que había antes me recomendó los marrones, y claro...
Portero2: ¡Ah!, el Portero de antes, sí, es que es bastante torpe, no sirve para esto...
Yo: Claro, no sirve para esto, él no sirve pero usted si ¿No?
Portero2: Claro, por eso ahora estoy yo...
Yo: Sí, está claro.
Portero2: Con Zapatos negros sí que puede entrar ¿Eh?, y dese prisa si tiene que ir a cambiarse, la discoteca está hasta arriba.
Yo: Claro, hasta arriba, que bien, si...pues nada, vamos a por esos zapatos negros...
(1 hora más tarde vuelvo con zapatos negros, hay un tercer portero en la puerta)
Portero3: ¿Es usted el de los zapatos negros?
Yo: Vaya, soy todo un icono dentro del gremio de los porteros ¿No?
Portero3: ¿Un ic..qué?, es igual, que me han dicho que le diga que ya vamos a cerrar, que gracias por venir y que vuelva si quiere la semana que viene, hay una fiesta de disfraces...
Yo: Si, disfraces, que bien, y los zapatos, ¿Negros no?
Portero3: Claro hombre, negros, siempre negros...
Te echo de menos...
No quiero pensar en por qué, en cuándo o en cómo, no quiero pensar cuando fue, cuando ocurrió, si ya ha pasado todo…
No quiero olvidar, ni razonar, ni buscar explicaciones a nada…
No quiero tratar de enterrar tu cuerpo, tu rostro, tu mirada…
No puedo parar de escuchar tu voz, tu tono, flotando en el aire y soñando que viene a mi cama, a mi alma, a mi nada…
No puedo evitar quererte como quien quiere la primera vez, como quien siente cosquillas cuando aún nadie le ha tocado, como quien nada en el vacío llevado por un sombrío pero a la vez bello sentimiento de tristeza…
…pero el vacío en el que nado está lleno de ti, no sé por qué, mis ojos no te vieron más que en imágenes fijas…aún así floto en ti, en tu esencia casi perfecta a mis ojos, los que no te vieron, en tu idea de vida que comparte mi idea de muerte, casi iguales en intensidad…pero la tuya gana por ser más blanca y más fuerte…
No entendería nunca qué es lo que dicta el corazón y la razón, tienen razón tus labios cuando pronuncian que no debe entenderse, de igual manera tiene razón tu boca y tu alma al mezclarse con mi boca y con mi pena, pena por no verte antes…alegría por que aunque pase lo malo que no tiene por qué pasar, siempre tendré en mi corazón a alguien a quien rezar…yo, agnóstico de la vida y ateo del destino…creo que algo bueno nos espera en medio del camino cuando este caprichoso te puso ahí, me puso a mí, para encontrarnos, o si no dime, explica al alba por qué cada día lloro por no tenerte…explica y cuenta al ocaso por qué me enjugo las lágrimas con la esperanza de ser feliz algún día, ¿Contigo?, por qué no, ¿Sin ti?, ya te he conocido, así que una parte de mí será feliz por que una sola vez te preciaste a charlar conmigo….
No quiero olvidar, ni razonar, ni buscar explicaciones a nada…
No quiero tratar de enterrar tu cuerpo, tu rostro, tu mirada…
No puedo parar de escuchar tu voz, tu tono, flotando en el aire y soñando que viene a mi cama, a mi alma, a mi nada…
No puedo evitar quererte como quien quiere la primera vez, como quien siente cosquillas cuando aún nadie le ha tocado, como quien nada en el vacío llevado por un sombrío pero a la vez bello sentimiento de tristeza…
…pero el vacío en el que nado está lleno de ti, no sé por qué, mis ojos no te vieron más que en imágenes fijas…aún así floto en ti, en tu esencia casi perfecta a mis ojos, los que no te vieron, en tu idea de vida que comparte mi idea de muerte, casi iguales en intensidad…pero la tuya gana por ser más blanca y más fuerte…
No entendería nunca qué es lo que dicta el corazón y la razón, tienen razón tus labios cuando pronuncian que no debe entenderse, de igual manera tiene razón tu boca y tu alma al mezclarse con mi boca y con mi pena, pena por no verte antes…alegría por que aunque pase lo malo que no tiene por qué pasar, siempre tendré en mi corazón a alguien a quien rezar…yo, agnóstico de la vida y ateo del destino…creo que algo bueno nos espera en medio del camino cuando este caprichoso te puso ahí, me puso a mí, para encontrarnos, o si no dime, explica al alba por qué cada día lloro por no tenerte…explica y cuenta al ocaso por qué me enjugo las lágrimas con la esperanza de ser feliz algún día, ¿Contigo?, por qué no, ¿Sin ti?, ya te he conocido, así que una parte de mí será feliz por que una sola vez te preciaste a charlar conmigo….
El banco de mi parque...
Dejarme que os cuente algo sobre mi vida.
Tengo un problema que cíclicamente se repite y que hace que mi vida no sea completa. Cada día paseo por el mismo parque, recorro incansable los mismos caminos y observo con detenimiento y esperanza los bancos de una placita recóndita de, se podría decir así, mi parque. Un día, creyendo que los que conociese en mi paseo serían similares a los que tantas veces había visto, encontré el que ha marcado mi vida.
Andaba por entonces descartando los bancos conocidos, de los que quedaban la verdad es que este no era el más bonito, pero ahora que ha pasado el tiempo puedo asegurar que era el mejor banco en el que jamás me he sentado.
Siempre me ocurre lo mismo, cuando llego a un banco nuevo deseo que no tenga dueño, en mi haber y sin ánimo de parecer presuntuoso, debo decir que antes de sentarme espero el tiempo necesario hasta estar seguro de que realmente el dueño no anda cerca, después, y si el banco quiere, me siento.
Recuerdo ese momento, cada músculo de mi cuerpo se fue acoplando a sus formas sin mediar ningún movimiento adicional de aproximación o recolocación casi siempre necesarios en estos casos. Al principio charlábamos sin concedernos ninguna confianza, pero poco a poco fuimos teniendo la necesidad de ahondar más y más en la vida del otro, sus inicios como árbol, alguno de sus ascendentes que aún residían en la amazonía, y otros muchos temas que sin ser el banco de mi vida creo que jamás me hubiera contado. Yo le dejé entrar en mi vida sin más dilación, le guié por los caminos que cruzan mis miedos y mis fracasos, permití con gusto que utilizara cualquier espacio de mi corazón para situarse y esperar a que yo me sentase siempre que quisiera. Aún con todo esto, no pudo resistirse a la maldición que me acompaña y en una de mis ausencias fue ocupado por otra persona que no era yo.
Tras posteriores reflexiones, entendí que yo nunca había sido dueño de su madera, otro que vino antes sería el poseedor de aquel confortable reposo eterno que fue el banco de mi vida.
Sigo solo, paseo por el mismo parque todos los días buscando un banco que no tenga dueño, pero tengo un problema que se repite cíclicamente y que hace que mi vida no sea completa.
Tengo un problema que cíclicamente se repite y que hace que mi vida no sea completa. Cada día paseo por el mismo parque, recorro incansable los mismos caminos y observo con detenimiento y esperanza los bancos de una placita recóndita de, se podría decir así, mi parque. Un día, creyendo que los que conociese en mi paseo serían similares a los que tantas veces había visto, encontré el que ha marcado mi vida.
Andaba por entonces descartando los bancos conocidos, de los que quedaban la verdad es que este no era el más bonito, pero ahora que ha pasado el tiempo puedo asegurar que era el mejor banco en el que jamás me he sentado.
Siempre me ocurre lo mismo, cuando llego a un banco nuevo deseo que no tenga dueño, en mi haber y sin ánimo de parecer presuntuoso, debo decir que antes de sentarme espero el tiempo necesario hasta estar seguro de que realmente el dueño no anda cerca, después, y si el banco quiere, me siento.
Recuerdo ese momento, cada músculo de mi cuerpo se fue acoplando a sus formas sin mediar ningún movimiento adicional de aproximación o recolocación casi siempre necesarios en estos casos. Al principio charlábamos sin concedernos ninguna confianza, pero poco a poco fuimos teniendo la necesidad de ahondar más y más en la vida del otro, sus inicios como árbol, alguno de sus ascendentes que aún residían en la amazonía, y otros muchos temas que sin ser el banco de mi vida creo que jamás me hubiera contado. Yo le dejé entrar en mi vida sin más dilación, le guié por los caminos que cruzan mis miedos y mis fracasos, permití con gusto que utilizara cualquier espacio de mi corazón para situarse y esperar a que yo me sentase siempre que quisiera. Aún con todo esto, no pudo resistirse a la maldición que me acompaña y en una de mis ausencias fue ocupado por otra persona que no era yo.
Tras posteriores reflexiones, entendí que yo nunca había sido dueño de su madera, otro que vino antes sería el poseedor de aquel confortable reposo eterno que fue el banco de mi vida.
Sigo solo, paseo por el mismo parque todos los días buscando un banco que no tenga dueño, pero tengo un problema que se repite cíclicamente y que hace que mi vida no sea completa.
MENTIRAS
Mi desconfianza roza la línea que traza vuestro absurdo y vuestra mentira,
no encontraréis en mí mayor verdad que mis manos ajadas de quitar caretas,
callosidades surgidas de muchas primaveras recogiendo su flor,
“la mentira”.
Ya estoy harto de soportar tanta falta de cariño y tan pocas ganas de morir,
moriremos todos por lo que queráis,
por Dios, por dios, por lo que queráis,
pero todos moriremos.
Venid conmigo y con mi destino,
sujetaros con fuerza de mis manos,
las que os sujetan,
os dirijo hacia el fin de vuestros desprecios,
dejad de mentir y venid conmigo.
no encontraréis en mí mayor verdad que mis manos ajadas de quitar caretas,
callosidades surgidas de muchas primaveras recogiendo su flor,
“la mentira”.
Ya estoy harto de soportar tanta falta de cariño y tan pocas ganas de morir,
moriremos todos por lo que queráis,
por Dios, por dios, por lo que queráis,
pero todos moriremos.
Venid conmigo y con mi destino,
sujetaros con fuerza de mis manos,
las que os sujetan,
os dirijo hacia el fin de vuestros desprecios,
dejad de mentir y venid conmigo.
El futbolista famoso y la famosa muy famosa...
El viernes santo fui a cenar con una amiga a un restaurante del barrio de La Latina, (Madrid). El restaurante es del hermano de mi amiga, un conocido restaurador madrileño que tiene media docena de restaurantes en Madrid, (bueno, eso dice mi amiga). El restaurante es pequeño, tiene unas pocas mesas arrinconadas en el lado opuesto al de la barra, se completan estas con dos mesas más ocultas en un reservado imposible de localizar a primera vista, a no ser que tu amiga tenga un hermano restaurador y dueño del restaurante donde está dicho reservado claro. El hermano de mi amiga nos tenía reservada una mesa fuera del reservado, (por lo visto yo no soy lo suficientemente importante, o no lo es mi amiga); En realidad, el reservado y las dos mesas estaban ocupadas y reservadas por una pareja…y aquí es donde empieza la historia. Ya casi en los postres, el hermano de mi amiga me preguntó si quería conocer a quien me había impedido disfrutar del reservado, “¿Para qué?”, le contesté yo, “¿Te gusta el fútbol?”, me preguntó él, y accedí. Me llevo al reservado oculto detrás de una puerta situada junto a los servicios, tenía un cartel pegado a la puerta en el que rezaba un aviso típico y tópico: “Solo personal autorizado”. Detrás de esa puerta y tal y como me había advertido el hermano de mi amiga, estaban cenando en una mesa mejor que la mía, con mejor presentación, mejores vinos y con una pierna de cordero más grande que la que me esperaba en mi mesa “normal”, un futbolista muy famoso y una famosa muy famosa…las presentaciones terminaron rápido, les pedí un autógrafo que saciase el ego de ambos, (sobre todo el de ella), y me marché a mi mesa de no famoso, a beberme el vino de no famoso y a disfrutar de la pierna de cordero de no famoso que esperaba junto a mi amiga. Tras la “normal” cena de no famoso, mi amiga y yo fuimos paseando hasta la Plaza Mayor, y entonces me contó algo sorprendente, cuando menos asqueroso. El hermano de mi amiga tenía contactos en el mundo periodístico “rosa”, a esos contactos les llamaba cuando como en aquella noche, un futbolista famoso, (casado), iba a cenar con una famosa muy famosa, (casada); Estos contactos a su vez llamaban a otros contactos y estos a un fotógrafo elegido para tal ocasión. El fotógrafo hacía las fotos a la salida del restaurante y en el momento más comprometido para ambos, y vosotros diréis, “Nunca han salido fotos de futbolistas casados con famosas muy famosas casadas saliendo de un restaurante”, y eso mismo le dije yo a mi amiga, la respuesta fue cruel; Me dijo que las fotos no se publicaban nunca. Los contactos de los contactos de los periodistas “rosa” amigos del hermano de mi amiga, chantajeaban al futbolista famoso y a la famosa muy famosa, luego, posteriormente, entre toda la cadena de chantajistas se repartían el dinero, como decía mi amiga: “No creerás que mi hermano tiene media docena de restaurantes por lo bien que se cocina en ellos ¿No?”.
El consejo...
Hace ya algunos años, el que escribe este blog tuvo un desengaño amoroso...grande. La situación fue la más dolorosa que uno se pueda imaginar, aunque no deja de ser algo corriente y de lo más habitual. Lo sorprendente no fue lo que me hicieron o lo que yo hice, lo sorprendente vino cuando comencé esa etapa en la que se empieza a pedir consejo a los amigos/as y familiares, con el único fin de encontrar "el consejo", ese que se adecúa a nuestras necesidades y que encaja más con lo que realmente queremos hacer ante esas situaciones. A mí me ocurrió todo lo contrario; Hablé, pregunté, me emborraché, lloré, chillé, etc...todos/as me decían, "déjala, olvídala, te está haciendo daño", "no la llames, te volverá a engañar"...hasta que llegó la persona que me dió "el consejo". Esta persona no era mi mejor amigo, ni mi hermano, ni nada parecido, es más, no le he vuelto a ver desde aquella última conversación. El consejo que me dió fue: "Si quieres llamarla, hazlo, si quieres perdonara, hazlo, si sigues enamorado y quieres volver con ella, hazlo. Haz lo que te haga feliz, haz lo que quieras hacer, olvída qué es lo que deberías hacer y centrate en el qué quieres hacer, luego, solamente cuando tu cabeza esté fría, toma la decisión, toma tu decisión, y pase lo que pase, serás feliz...".
P.D.: Este artículo está íntegramente dedicado a una despechada que también está jartadeto.
P.D.: Este artículo está íntegramente dedicado a una despechada que también está jartadeto.
Un blog y una musa desnuda con ropa de inspiración
Me gusta escribir relatos, escribir historias, en definitiva, me gusta escribir…me encanta como suena el verbo “escribir”, tiene sonido, tiene swing, tiene magia, tiene fuerza…Esta mañana he estado escribiendo un relato ya viejo en mi mente pero nuevo en el papel. Tenía estructurada la idea en cada recoveco de mi cabeza, los diálogos, el propósito, el desenlace...
¿Pero sabéis algo?, en ocasiones, aun sabiendo perfectamente el mensaje a transmitir, algo sucede entre la mente de uno y las extremidades superiores que tienen que dar forma a la idea; Algo ocurre a medio camino, algo se pierde, algún paquete de datos, algún byte de información, algún detalle sin importancia que sin embargo y a pesar del tamaño y de lo insignificante que parece, hace que uno no sea capaz de escribir lo que la mente le está diciendo que escriba.
Estaba este miércoles por la mañana en ese punto, en ese cortocircuito creativo que me impedía finalizar un relato, uno más, cuando ha ocurrido algo, algo no nuevo, algo que ya había experimentado con anterioridad, algo que echaba de menos y que gracias al desnudo con ropa de una misteriosa mujer y siempre persona he recuperado; Siquiera temporalmente, ya veremos si la temporalidad con el tiempo deja de serlo, ojala…
Se llama Sonia y os recomiendo su blog. Es un espacio fresco y verde en el que podréis encontrar a “una persona”. ¿Esperabais otra cosa?, no, no hay nada más, solo eso, ¿Os parece poco?, entonces no habéis entendido nada de lo que ella quiere deciros.
Temporalmente, gracias a ella, he recuperado la inspiración; Gracias Musa.
P.D.: Leer este blog: http://blogs.ya.com/eramospocos, y disfutarlo.
¿Pero sabéis algo?, en ocasiones, aun sabiendo perfectamente el mensaje a transmitir, algo sucede entre la mente de uno y las extremidades superiores que tienen que dar forma a la idea; Algo ocurre a medio camino, algo se pierde, algún paquete de datos, algún byte de información, algún detalle sin importancia que sin embargo y a pesar del tamaño y de lo insignificante que parece, hace que uno no sea capaz de escribir lo que la mente le está diciendo que escriba.
Estaba este miércoles por la mañana en ese punto, en ese cortocircuito creativo que me impedía finalizar un relato, uno más, cuando ha ocurrido algo, algo no nuevo, algo que ya había experimentado con anterioridad, algo que echaba de menos y que gracias al desnudo con ropa de una misteriosa mujer y siempre persona he recuperado; Siquiera temporalmente, ya veremos si la temporalidad con el tiempo deja de serlo, ojala…
Se llama Sonia y os recomiendo su blog. Es un espacio fresco y verde en el que podréis encontrar a “una persona”. ¿Esperabais otra cosa?, no, no hay nada más, solo eso, ¿Os parece poco?, entonces no habéis entendido nada de lo que ella quiere deciros.
Temporalmente, gracias a ella, he recuperado la inspiración; Gracias Musa.
P.D.: Leer este blog: http://blogs.ya.com/eramospocos, y disfutarlo.
"Follar","Tener sexo", "Hacer el amor"...
El pasado viernes conocí a alguien. Es alguien normal, no caeré en el tópico de decir que era alguien especial por que no lo era, perdón, no lo es. Es mayor que yo, bastante más mayor, digo en edad, por que en la vida como en tantas otras cosas, la regla para medir una cosa es inservible para medir otra. La conocí bien pasado el viernes, casi metidos ya en el sábado por la mañana. Ella tiene responsabilidades que a mí por el momento no me ha tocado vivir, pero estoy seguro que en algún momento de mi vida me tocará, y por supuesto las asumiré. Tras saciar nuestra sed a base de alcohol, tuvimos ambos la necesidad de como dice ella, "tener sexo", por que es cierto que no es lo mismo "follar", "tener sexo" que "hacer el amor", quiero decir; Estoy bastante jarto de que no seamos capaces de diferenciar cuando "follamos", cuando "tenemos sexo" y cuando "hacemos el amor". Lo nuestro estuvo más cerca del "tener sexo" y del "follar", así que descarto desde el principio lo de "hacer el amor". Podríamos decir que "follamos", pero creo que fue algo más...Cuando dos personas, (o tres, o una sola, o cuatro), experimentan con sus cuerpos, sus deseos, sus necesidades, sus riesgos, el sexo, creo que lo que esas personas, o esa persona hace es "tener sexo", por el contrario, cuando dos personas, o una sola, o tres, o quince, simplemente tienen un orgasmo inducido por penetración, lo que hacen es "follar", pues bien, nosotros tuvimos sexo. En honor a la verdad debo decir que aprendí bastante, me enseñó cosas que jamás había pensado que pudieran dar placer, y lo que más debo agradecer a esta persona que conocí el viernes es el recordarme algo que últimamente olvidamos con facilidad y que lamentablemente escasea por este patético mundo en el que vivimos, "SINCERIDAD". Al despedirnos me dijo algo que aún no he olvidado y que creo que tardaré en olvidar, arrancando el coche y bajando la ventanilla que nos separaba me dijo: "No quiero verte más, pero no te preocupes, aunque solamente hubiesemos paseado, cenado o visto una película, no hubiese cambiado nada, cuídate cielo"...y se marchó.
Anoche y esta mañana...
Me meto en la cama temprano y con sueño, pero tengo tantas cosas inútiles en la cabeza que todas ellas giran y giran impidiéndome conciliar siquiera el primer sueño. Las agujas de mi reloj digital giran al mismo ritmo, velocidad y sentido que mis pensamientos. Me levanto temprano, como diría el cantautor: “Me levanto temprano y moribundo...”, queda poca leche en la nevera, insuficiente para un café con leche, perfecto para un cortado, pero yo solamente tomo cortado por las tardes, después de comer, aún así me lo bebo. No queda papel higiénico, es insuficiente para una limpieza lógica, es suficiente para tener que buscar otro rollo en el armario, algo que me obliga a contorsionar mis extremidades a un punto nada normal, un punto que a esas horas de la mañana no debe llegarse, por que no responden. Y el papel está pegado al rollo, la primera tira de papel que debe ayudarme a desenrollar el resto está tan pegada que, destrozo el rollo y solo soy capaz de utilizar una deformada madeja de papel arrugado...si este ha sido el comienzo de la mañana, que será el resto del día...estoy jartoDto
Cosas que quiero hacer...
Quiero escribir un libro sin necesidad de publicarlo. Quiero escribri tres canciones para que no las cante nadie. Quiero no tener que entregar o matar a mi perro, pero tengo que hacerlo. Nada de lo que queremos hacer parece fácil, y yo lo quiero hacer...jart@s para todos.