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¿Diario?, no creo
Un montón de paranoias y, en general, mi vida (Javy)
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Yo soy... ¿yo? No sé, supongo que no voy a gustarle a nadie por mi aspecto, ni busco eso... estoy aquí para desahogarme... y vosotros para... ¿leer? Tampoco lo sé. Me gusta cantar (y escuchar música, se presupone), escribir (venga... y leer también ¬¬), ver películas (y me gusta pensar que algún día llegaré a hacerlas)...
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9 días
Es el título de una peli, verdad? Sí, creo que sí, pero no me refiero a eso. No he visto la susodicha peli ni creo que la vea nunca, porque tampoco me interesa. Lo que sí he visto últimamente es producción argentina. Vientos de agua, por favor, una obra de arte de 15 horas. No sé si he hablado de esta joya cinematográfica fracasada en estos lares del planeta (por culpa de Tele5, por supuesto) alguna vez, pero si lo he hecho, me la suda: TODO EL QUE AME EL BUEN CINE, Y EL QUE AME LA REALIDAD CON SUS MALES Y SUS BIENES ESCASOS PERO HERMOSOS DEBE VER Vientos de agua, una miniserie de trece capítulos que habla sobre la inmigración, pero también sobre el racismo, sobre el amor (por encima de todas las cosas), sobre la distancia, sobre el ser humano, y un largo etcétera. En general, habla sobre la vida, con un contexto histórico muy logrado (el mundo abatido por el nazismo, la Argentina de Perón, los españoles que emigraron antes, durante y tras la guerra civil, el Corralito...) y con unos personajes que, a base de un perfecto guión, se convierten en gente que conoces y que quieres, y gente con la que sufres y disfrutas durante trece capítulos de hora y cuarto aproximadamente cada uno. La producción es de Juan José Campanella, creador también de El hijo de la novia (una preciosidad de película que habla también del ser humano y que trata el tema del Alzheimer, una enfermedad que me apasiona, como todo lo que respecta a la vejez y a la senilidad en general).




También he seguido viendo Mujeres desesperadas, ya queda poco para el fin de la segunda temporada, que no podría estar más interesante. Por supuesto, sigo con Perdidos en la Fox, acompañando a Ana Isabel cada lunes y luchando por no contarle lo que va a pasar en cada momento (recuerdo que yo ya he visto la segunda temporada completa en VOS), sesiones a las que ahora se une Flavia, que por fin nos ha alcanzado.

Y dejando mi frikismo, vuelvo a decir que el título del post no tiene nada que ver con la película aquélla. Más bien tiene que ver con el tiempo que falta para que vuelva a nuestro país una personilla sin la cuál estoy empezando a estar perdido... Pero ya queda poco. O mucho, quizá demasiado. Date prisa, cariño!!!!


Te quiero.