Células
Cuando te miro
son mis células las que te miran
cuando te beso
son mis células las que te besan
cuando te acaricio
son mis células las que te acarician
cuando me dices te quiero
mis células saltan de alegría
cuando me dices una sonrisa
mis células van a ti
cuando me dices hasta luego
mis células se encogen
Cuando te huelo
son mis células que te huelen
cuando follamos
son mis células las que te follan
Cuando te corres
tus células y las mías se cogen de la mano
cuando me corro
mis células han alcanzado tu corazón
Cuando te mueras
mi células morirán
son mis células las que te miran
cuando te beso
son mis células las que te besan
cuando te acaricio
son mis células las que te acarician
cuando me dices te quiero
mis células saltan de alegría
cuando me dices una sonrisa
mis células van a ti
cuando me dices hasta luego
mis células se encogen
Cuando te huelo
son mis células que te huelen
cuando follamos
son mis células las que te follan
Cuando te corres
tus células y las mías se cogen de la mano
cuando me corro
mis células han alcanzado tu corazón
Cuando te mueras
mi células morirán
emprendedores
Tengo una empresa de lunáticos
mi mejor cliente es el estado
los necesita para los siquiátricos
pero también hay otros
como las mafias rusas
los especuladores inmobiliarios
los políticos
las multinacionales
el fondo monetario internacional
la onu
los ayuntamientos
todos ellos me dan de comer
hay veces que necesitan un perfil de sicópata
hay veces que necesitan un perfil de mentiroso compulsivo
otras veces no necesitan nada especial
simplemente que quieran trabajar para un ayuntamiento
de jardinero de conseje de basurero
sale muy barato
el oficio de lunático es duro
no tienen buena fama
la familia no quiere saber nada de ellos
pero son imprescindibles
pero cada vez quedan menos
prefieren tener una vida normal
casarse tener hijos
ser ingenieros
tener amigos
ir a jugar a fútbol los domingos
tener una amante
si alguien está interesado en aprender este oficio
que me envíe su currículum con una foto reciente
prometo trabajo estable con treinta días de vacaciones al año
mi mejor cliente es el estado
los necesita para los siquiátricos
pero también hay otros
como las mafias rusas
los especuladores inmobiliarios
los políticos
las multinacionales
el fondo monetario internacional
la onu
los ayuntamientos
todos ellos me dan de comer
hay veces que necesitan un perfil de sicópata
hay veces que necesitan un perfil de mentiroso compulsivo
otras veces no necesitan nada especial
simplemente que quieran trabajar para un ayuntamiento
de jardinero de conseje de basurero
sale muy barato
el oficio de lunático es duro
no tienen buena fama
la familia no quiere saber nada de ellos
pero son imprescindibles
pero cada vez quedan menos
prefieren tener una vida normal
casarse tener hijos
ser ingenieros
tener amigos
ir a jugar a fútbol los domingos
tener una amante
si alguien está interesado en aprender este oficio
que me envíe su currículum con una foto reciente
prometo trabajo estable con treinta días de vacaciones al año
Historia de una historia
Yo no soy quien inventa las historias, si no, que son las historias las que me inventan a mi. Las historias necesitan como mínimo un personaje.
Ayer por la tarde mientras una historia me despedía otra yacía desesperada sobre mi sofá mala imitación de los sententa. Qué te pasa historia, qué te sucede. Lo siento pero soy muy curioso, no pude evitar la pregunta. ¿qué pasa? pues que no encuentro un personaje que sea apropiado para mi, he dado mil vueltas al planeta pero nada de nada. Nos mantuvimos ambos un instante en silencio, nos miramos, incluso notamos como el aire fresco circulaba lentamente a nuestro alrededor. Joder tío, debe tratarse de un personaje muy peculiar, muy raro, le dije. La historia no dijo nada, encogió los hombros y suspiró.
Las historias nos elijen según sean sus inquietudes, es cierto que son caprichosas o que a veces se comportan como demonios, pero no olvidemos que si no fueran por ellas nosotros seguramente no existiríamos.
Cuando una historia pasa mucho tiempo sin un personaje, me cuenta la historia desesperada, ¿sabes en qué se convierte? No lo sé, le contesto. En una historia atrapada siempre en el mismo personaje hasta que éste deje la vida. Joder tío si que es una putada, le dije si demasiada convicción, ¿y qué pasa con la historia cuando el personaje muere? Le pregunto con algo más de entusiasmo. Pues que te vas a la tumba con él, me responde mirando el suelo.
Pensaba que las historias eran inmortales, que se repetían a través del tiempo en espacios, tiempos y personajes distintos pero veo que no es así, son mortales y vulnerables.
Nos despedimos, le deseo suerte en su búsqueda, la historia asiste poco convencida y desaparece. Me visto, desayuno y salgo a la calle impaciente por conocer a la historia que pasará el día conmigo.
cosa de locos
La evolución de la humanidad no es nada más que un cúmulo de casualidades, o peor aun, de accidentes, es decir, es una entropía que significa más o menos una falta de orden, un cierto caos sin apenas sentido.
Ya es sabido que la selección natural no es nada más que la adaptación animal a un entorno determinado gracias a una serie de mutaciones aleatorias. Por poner un ejemplo para que nos hagamos una idea. Supongamos que un individuo nace con una mutación, imaginemos que esa mutación son unas uñas muy particulares, pero que gracias a ellas tiene una gran facilidad para subirse a los árboles. Sigamos imaginando que este individuo forma parte de un grupo de nómadas que son perseguidos por unos terribles depredadores que los están exterminando. Nuestro protagonista se da cuenta que puede subirse a los árboles con extrema facilidad, gracias a sus uñas, lo que le salva continuamente de sus enemigos, por lo que sobrevive a todos los ataques, mientras que sus compañeros van muriendo poco a poco. Imaginemos que este grupo de nómadas son esencialmente una sociedad poligámica por lo que nuestro protagonista tiene abundante descendecia. Y que parte de esa descendencia nace con la mutación particular de las uñas. Los que no han nacido con ese cambio genético mueren al cabo del poco tiempo devorados por los temibles depredadores, en cambio, los otros sobreviven subiéndose a los árboles. Pasadas unas cuantas generaciones todos tendrán las nuevas uñas, y que, gracias a un accidente genético se adaptarán mejor al medio.
Pues bien, yo nací con una mutación genética que me facilita las cosas para adaptarme a todos los bares por los que paso. Ya pueden darme todo el acohol del mundo que no hay manera de matarme, bueno, es cierto que tengo el hígado un poco inflamado, pero nada más, bebo y bebo gastándome hasta el último céntimo de la nómina de mi mujer.
Cuando llego a casa de madrugada cansado de beber, por qué éste es un oficio muy duro al que hay que dedicar muchas horas, despierto a mi mujer para darle un beso y un par de hematomas y para decirle que estoy harto de aguantarla, que un día de estos la echaré de su casa. Ella siempre me reprocha lo mismo, que si la bebida que si el trabajo que si no sé qué. Yo no tengo la culpa de tener una alteración genética que me hace inmune a la bebida, que más quiere, encima que estoy con ella.
Sinceramente si la aguanto es por la descendencia, quiero tener hijos con mi gen mutado, para que sean fuertes en este mundo de mierda, y que, cómo seguramente sobrevivirán al resto sirva para que perpetuen una nueva especie que hará de los bares un lugar de peregrinación santa, como debe ser.
Ya es sabido que la selección natural no es nada más que la adaptación animal a un entorno determinado gracias a una serie de mutaciones aleatorias. Por poner un ejemplo para que nos hagamos una idea. Supongamos que un individuo nace con una mutación, imaginemos que esa mutación son unas uñas muy particulares, pero que gracias a ellas tiene una gran facilidad para subirse a los árboles. Sigamos imaginando que este individuo forma parte de un grupo de nómadas que son perseguidos por unos terribles depredadores que los están exterminando. Nuestro protagonista se da cuenta que puede subirse a los árboles con extrema facilidad, gracias a sus uñas, lo que le salva continuamente de sus enemigos, por lo que sobrevive a todos los ataques, mientras que sus compañeros van muriendo poco a poco. Imaginemos que este grupo de nómadas son esencialmente una sociedad poligámica por lo que nuestro protagonista tiene abundante descendecia. Y que parte de esa descendencia nace con la mutación particular de las uñas. Los que no han nacido con ese cambio genético mueren al cabo del poco tiempo devorados por los temibles depredadores, en cambio, los otros sobreviven subiéndose a los árboles. Pasadas unas cuantas generaciones todos tendrán las nuevas uñas, y que, gracias a un accidente genético se adaptarán mejor al medio.
Pues bien, yo nací con una mutación genética que me facilita las cosas para adaptarme a todos los bares por los que paso. Ya pueden darme todo el acohol del mundo que no hay manera de matarme, bueno, es cierto que tengo el hígado un poco inflamado, pero nada más, bebo y bebo gastándome hasta el último céntimo de la nómina de mi mujer.
Cuando llego a casa de madrugada cansado de beber, por qué éste es un oficio muy duro al que hay que dedicar muchas horas, despierto a mi mujer para darle un beso y un par de hematomas y para decirle que estoy harto de aguantarla, que un día de estos la echaré de su casa. Ella siempre me reprocha lo mismo, que si la bebida que si el trabajo que si no sé qué. Yo no tengo la culpa de tener una alteración genética que me hace inmune a la bebida, que más quiere, encima que estoy con ella.
Sinceramente si la aguanto es por la descendencia, quiero tener hijos con mi gen mutado, para que sean fuertes en este mundo de mierda, y que, cómo seguramente sobrevivirán al resto sirva para que perpetuen una nueva especie que hará de los bares un lugar de peregrinación santa, como debe ser.
Cosas sin título
Me doy perfecta cuenta
que mis erecciones se extinguen
que las mujeres con las que viajo
son cada vez más exigentes
ahora ya no se conforman con la luna
quieren toda la vía láctea
saben que pueden elegir
saben que los hombres somos poco más
que un astronauta que se conforma
con cualquier meteorito
saben que no aspiramos a la vía láctea
lo saben
que mis erecciones se extinguen
que las mujeres con las que viajo
son cada vez más exigentes
ahora ya no se conforman con la luna
quieren toda la vía láctea
saben que pueden elegir
saben que los hombres somos poco más
que un astronauta que se conforma
con cualquier meteorito
saben que no aspiramos a la vía láctea
lo saben
células
Mis celulas se han vuelto locas,
han decidido averiarse
revelarse
consumirme
primero fue una, puede que dos
luego cuatro cinco seis....
el médico ha sido clarísimo
la vas a palmar chico disfruta todo lo que puedas
y eso hice
me lo gasté todo en la construcción de una nave espacial
y me fui a la luna mas solo que la una
con mis células golpistas
llegué a la luna una mañana de verano
estaba sediento hambriento
busqué un bar con terraza
pero no había nada
excepto una lunática que vino a recibirme
bienvenido terrícola acompáñame
me llevó hasta la cama de un hospital
donde di mi último suspiro
las células habían ganado
han decidido averiarse
revelarse
consumirme
primero fue una, puede que dos
luego cuatro cinco seis....
el médico ha sido clarísimo
la vas a palmar chico disfruta todo lo que puedas
y eso hice
me lo gasté todo en la construcción de una nave espacial
y me fui a la luna mas solo que la una
con mis células golpistas
llegué a la luna una mañana de verano
estaba sediento hambriento
busqué un bar con terraza
pero no había nada
excepto una lunática que vino a recibirme
bienvenido terrícola acompáñame
me llevó hasta la cama de un hospital
donde di mi último suspiro
las células habían ganado
astronautas y desamores
Me lo he gastado todo en astronautas, llegaban en naves espaciales, haciendo florituras en el aire, seduciéndome, volviéndome loca.
Nos uníamos atraídos por la gravedad de los universos, nos pasábamos los días acariciando los mandos, dando paseos espaciales hasta un meteorito con un cartel que avisaba “abstenerse especuladores inmobiliarios, Ayuntamiento de Marbella”. Recorrián mi cuerpo en busca de vida, hacían fotos de mis volcanes, pero lo mejor era cuando entraban en ellos, no te preocupes me decían, es una misión de reconocimiento, acabaremos pronto. Como si estaban toda la vida dentro de mi, ¡Vivan las misiones de reconocimiento!.
Sólo había una cosa que me preocupaba terriblemente, que me hacía sentir unos celos incalculables, ningún matemático era capaz de invertarse una fórmula que expresara mi angustia y mi temor, esa cosa se llamaba Houston, los astronautas siempre estaban en contacto con él, Houston por aquí y Houston por allá, ¿quién era ése tipo qué tenía loco a los astronautas?. Tenía tanto miedo que nunca fui capaz de preguntarles, prefería vivir en un cuarto oscuro sin abrir la puerta. Todos volvían con él, más tarde o más temprano.
Me he quedado sola, los astronautas pasan de largo, ya no les intereso, es verdad que alguna vez han aterrizado en mi, pero sólo estaban de paso o tenían problemas con los motores de combustión y apenas me han hecho caso. Me lo he gastado todo en astronautas, todos mis sueños, mis años, tanto esfuerzo para nada, para seguir sola en este universo. Por lo que he tomado una decisión, convertirme en un agujero negro, es decir, ser absorbida por mi propia gravedad hasta quedar dividida en materia flotante que vague por el espacio en busca de algún astronauta perdido, sin un Houston con quien volver.
Nos uníamos atraídos por la gravedad de los universos, nos pasábamos los días acariciando los mandos, dando paseos espaciales hasta un meteorito con un cartel que avisaba “abstenerse especuladores inmobiliarios, Ayuntamiento de Marbella”. Recorrián mi cuerpo en busca de vida, hacían fotos de mis volcanes, pero lo mejor era cuando entraban en ellos, no te preocupes me decían, es una misión de reconocimiento, acabaremos pronto. Como si estaban toda la vida dentro de mi, ¡Vivan las misiones de reconocimiento!.
Sólo había una cosa que me preocupaba terriblemente, que me hacía sentir unos celos incalculables, ningún matemático era capaz de invertarse una fórmula que expresara mi angustia y mi temor, esa cosa se llamaba Houston, los astronautas siempre estaban en contacto con él, Houston por aquí y Houston por allá, ¿quién era ése tipo qué tenía loco a los astronautas?. Tenía tanto miedo que nunca fui capaz de preguntarles, prefería vivir en un cuarto oscuro sin abrir la puerta. Todos volvían con él, más tarde o más temprano.
Me he quedado sola, los astronautas pasan de largo, ya no les intereso, es verdad que alguna vez han aterrizado en mi, pero sólo estaban de paso o tenían problemas con los motores de combustión y apenas me han hecho caso. Me lo he gastado todo en astronautas, todos mis sueños, mis años, tanto esfuerzo para nada, para seguir sola en este universo. Por lo que he tomado una decisión, convertirme en un agujero negro, es decir, ser absorbida por mi propia gravedad hasta quedar dividida en materia flotante que vague por el espacio en busca de algún astronauta perdido, sin un Houston con quien volver.
cosas
Me gustaría pasar un día de sexo en tu verano, me llevaría una cestita con bebida y fruta fresca, una toalla y un buen protector. No suelo utilizar el bañador ni gafas de sol. No me faltaría mi libro “Como montarte una orilla de mar en tres emociones sin resbalar en tus labios”.
Me tumbaría sobre la arena de piel fina, cerca de las duchas, cerca del bar de helados. Miraría el cielo de los senos, cerraría los ojos un instante para abrirlos velozmente en un chapuzón verdoso, hundiéndome hasta el fondo casi tocando con los dedos el universo hipodérmico del mar, hasta acabar exhausto de sales. Sales cristalinas que me graduan la vista para verte de cerca borrosa alucinación de un shock normovolémico, que me detiene el alma en una barca de la cruz roja algo descolorida.
Luego, tumbado dormido leo los semáforos verdes. En el mar no hay semáforos, no hacen falta, los tiburones tienen preferencia y si te descuidas las medusas te multan por exceso de insolación.
Me gustaría pasar un día de sexo en tu verano, que la corriente de un electrodeméstico nos despertara con las tostadas de un locutor acuático por qué todo en ti es mar. Mar son las cimas de las montañas, mar son autopista asfaltadas, mar son los libros que me leías en voz baja. No digo que seas una sirena, por qué si lo eras cuando yo no te veía, pero que el mar y tú sois como la mágnum y la bala que tomaré esta noche antes de irme a dormir a ver si me quita el olor de tu sexo, que huele a-mar.
Me tumbaría sobre la arena de piel fina, cerca de las duchas, cerca del bar de helados. Miraría el cielo de los senos, cerraría los ojos un instante para abrirlos velozmente en un chapuzón verdoso, hundiéndome hasta el fondo casi tocando con los dedos el universo hipodérmico del mar, hasta acabar exhausto de sales. Sales cristalinas que me graduan la vista para verte de cerca borrosa alucinación de un shock normovolémico, que me detiene el alma en una barca de la cruz roja algo descolorida.
Luego, tumbado dormido leo los semáforos verdes. En el mar no hay semáforos, no hacen falta, los tiburones tienen preferencia y si te descuidas las medusas te multan por exceso de insolación.
Me gustaría pasar un día de sexo en tu verano, que la corriente de un electrodeméstico nos despertara con las tostadas de un locutor acuático por qué todo en ti es mar. Mar son las cimas de las montañas, mar son autopista asfaltadas, mar son los libros que me leías en voz baja. No digo que seas una sirena, por qué si lo eras cuando yo no te veía, pero que el mar y tú sois como la mágnum y la bala que tomaré esta noche antes de irme a dormir a ver si me quita el olor de tu sexo, que huele a-mar.
Astronomía lunánitca
Supe al final de mi juventud que la luna era siempre la misma, que no había una luna por cada noche, aunque cada día mostrara una expresión distinta. Incluso había días que ni se asomaba y yo pensaba que estaba de mal humor, o que, simplemente tenía otras cosas mejores que hacer que lucirse desnuda ante nosotros.
Lo que si me cuesta de asimilar es la pervención de unos cuantos, si, me refiero a esos individuos que con sus telescopios no hacen más que espiarla, ¡Pervertidos, voyeaurs!. Son capaces de pasarse noches enteras buscándole las caderas que ellos llaman valles para disimular, las tetas que ellos llaman montañas para disimular, los orificios naturales que todos tenemos que ellos llaman cráteres para disimular.
Pero con qué no hay suficiente y la perverción llega a límites insospechados, en el año 69 (quiero remarcar el año, ¿no les parece el colmo de la indecencia?) varios individuos fueron a molestarla. Llegaron sin pedir permiso, le cortaron varios trocitos de piel, le robaron algunos lunares (por el nombre deben ser parientes de la luna), que por cierto, quien no tiene lunares, imagínense que ahora dos tipos disfrazados de astronautas dando saltos lentamente entran en su casa y “ala” te desnudan y te sacan un cortauñas que utilizan para arrancarte los lunares y de paso (para aprovechar el viaje) te pillan un trozo de piel, y además, te dejan unos diminutos artilugios enganchados como garrapatas en la epidermis para que ellos te puedan analizar desde su casa. Es detestable ¿verdad?.
Pero la luna es toda una señora, digna y orgullosa y aguanta el tipo con una compostura que ya muchos y muchas quisieran. Y calla actuando sutilmente, sin hacer apenas ruido. Me refiero a su gravedad que succiona los mares y las mentes enajenadas, por que ya sabemos que los días de luna llena aumentan los crímenes, los suicidios, las pasiones compulsivas. Y sin hablar de la luz que le apropia al sol, menudo su poder que es capaz de robarle la luz al sol e iluminar nuestras penas.
Para venerarla y pedirle perdón he creado una asociación sin ánimo de lucro llamada “Lunáticos Anónimos”. Que ella vea que hay gente en este mundo que la respeta y la defiende.
No os voy a aburrir demasiado con la normativa de la asociación, ni con todas las iniciativas que ya hemos emprendido, excepto con una que me parece auténticamente visionaria. Mencionar de paso que la idea ha sido mía como casi todas, no es que los demás miembros de la secta digo de la asociación no tengan buenas ideas pero es que las mías son mejores, y claro, yo, como presidente de la misma soy quien decido. Pero dejémonos de sermones baratos y hablemos de la idea.
Pues es muy sencilla, tan elemental que solo a un tipo como yo se le podía ocurrir, diseñar una papelera para la luna y posteriormente diseñar una gran nave para llevar las papeleras a la luna. Qué, que les parece ¿Buena verdad?. De aquí a pocos años la tierra estará echa una mierda, hay que buscar alternativas, y la primera será la Luna. Para cuando eso pase la luna estará preparada para recibirlos con papeleras y contenedores en cada rincón, que tengan clarísimo desde el primer momento que hay que mantener limpio el satélite, ¿satélite he dicho? Disculpad, rectifico quería decir la bella luna. Satélite es una palabra despectiva para un planeta, es como llamar exclavo a tu vecino, ¿Tan importantes somos que es nuestro satélite? Dios que egocentridad la nuestra, por qué no podemos ser nosotros el satélite. Uy, otra vez pido perdón, he cambiado de tema a la velocidad de la luz.
Lo dicho si tu tienes la mala o buena suerte de ser uno de los elegidos para ir a mi Luna no te sorprendas cuando veas las papeleras y piensa que fue una idea genial de alguien que amaba con locura a esa misteriosa dama blanca.
Lo que si me cuesta de asimilar es la pervención de unos cuantos, si, me refiero a esos individuos que con sus telescopios no hacen más que espiarla, ¡Pervertidos, voyeaurs!. Son capaces de pasarse noches enteras buscándole las caderas que ellos llaman valles para disimular, las tetas que ellos llaman montañas para disimular, los orificios naturales que todos tenemos que ellos llaman cráteres para disimular.
Pero con qué no hay suficiente y la perverción llega a límites insospechados, en el año 69 (quiero remarcar el año, ¿no les parece el colmo de la indecencia?) varios individuos fueron a molestarla. Llegaron sin pedir permiso, le cortaron varios trocitos de piel, le robaron algunos lunares (por el nombre deben ser parientes de la luna), que por cierto, quien no tiene lunares, imagínense que ahora dos tipos disfrazados de astronautas dando saltos lentamente entran en su casa y “ala” te desnudan y te sacan un cortauñas que utilizan para arrancarte los lunares y de paso (para aprovechar el viaje) te pillan un trozo de piel, y además, te dejan unos diminutos artilugios enganchados como garrapatas en la epidermis para que ellos te puedan analizar desde su casa. Es detestable ¿verdad?.
Pero la luna es toda una señora, digna y orgullosa y aguanta el tipo con una compostura que ya muchos y muchas quisieran. Y calla actuando sutilmente, sin hacer apenas ruido. Me refiero a su gravedad que succiona los mares y las mentes enajenadas, por que ya sabemos que los días de luna llena aumentan los crímenes, los suicidios, las pasiones compulsivas. Y sin hablar de la luz que le apropia al sol, menudo su poder que es capaz de robarle la luz al sol e iluminar nuestras penas.
Para venerarla y pedirle perdón he creado una asociación sin ánimo de lucro llamada “Lunáticos Anónimos”. Que ella vea que hay gente en este mundo que la respeta y la defiende.
No os voy a aburrir demasiado con la normativa de la asociación, ni con todas las iniciativas que ya hemos emprendido, excepto con una que me parece auténticamente visionaria. Mencionar de paso que la idea ha sido mía como casi todas, no es que los demás miembros de la secta digo de la asociación no tengan buenas ideas pero es que las mías son mejores, y claro, yo, como presidente de la misma soy quien decido. Pero dejémonos de sermones baratos y hablemos de la idea.
Pues es muy sencilla, tan elemental que solo a un tipo como yo se le podía ocurrir, diseñar una papelera para la luna y posteriormente diseñar una gran nave para llevar las papeleras a la luna. Qué, que les parece ¿Buena verdad?. De aquí a pocos años la tierra estará echa una mierda, hay que buscar alternativas, y la primera será la Luna. Para cuando eso pase la luna estará preparada para recibirlos con papeleras y contenedores en cada rincón, que tengan clarísimo desde el primer momento que hay que mantener limpio el satélite, ¿satélite he dicho? Disculpad, rectifico quería decir la bella luna. Satélite es una palabra despectiva para un planeta, es como llamar exclavo a tu vecino, ¿Tan importantes somos que es nuestro satélite? Dios que egocentridad la nuestra, por qué no podemos ser nosotros el satélite. Uy, otra vez pido perdón, he cambiado de tema a la velocidad de la luz.
Lo dicho si tu tienes la mala o buena suerte de ser uno de los elegidos para ir a mi Luna no te sorprendas cuando veas las papeleras y piensa que fue una idea genial de alguien que amaba con locura a esa misteriosa dama blanca.
Bucle de despropósitos amorosos
- Antonio
- Queee
- ¿Tú me quieres?
- Si claro que te quiero
- ¿Y por qué me quieres?
- Pues... pues...por qué eres muy guapa, muy paciente...anda violeta vamos a dormir que es tarde.
- Antonio
- Queeeee
- ¿Hasta cuanto me quieres?
- Mucho te quiero mucho
- ¿Cómo al principio?
- Siiiii como al principio cariño
Pasan unos diez minutos, puede que un poco más
- Antonio
- Mmmmmmm
- ¡Antonio!
- Mmmmm queeeeee
- ¿Te gusto como soy?
- ¡Cariño es muy tarde! Duerme un poco
- ¡Necesito saber si te gusto!
- Siii cariño me gustas mucho
- Y por qué te gusto ¿Me encuentras interesante todavía?
- Mmmmmm si mucho
- Antonio
- Mmmmmm
- ¿Que es lo que más te gusta de mi cuerpo?
- Ya lo sabes cariño
- ¡Dímelo anda!
- Tus tetas
- ¿Y por qué te gustan?
- Mmmmm
- ¡Antonio!
- ¡Queeeee!
- ¡Qué por qué te gustan!
- Por qué son redonditas y no te caen, vaaa cariño duérmete
- Antonio
- Mmmmmmm
- ¿y mi culo? Nunca me has dicho que te guste mi culo
- cariño tienes un culo muy bonito
- me lo dices para que me quede contenta y te deje dormir
- mmmmm...de verdad es muy bonito
- Antonio
- Mmmmmm
- ¿Por qué me mientes?
- Mmmmmm...anda duérmete cariño
Vuelven a pasar diez minutos, puede que un poco más
- Antonio....¿Antonio?¡Antoniooooo!
- Mmmmmmm
- ¿Me cuentas mentiras?
- Noooooooo
- Entonces no me digas que tengo el culo bonito, sabes que no es verdad
- Cariño a mi me gusta
- Oye Antonio
- Mmmmmmmm
- ¿Me mientes mucho?
- ¡Qué te voy a mentir cariño, no digas tonterías!
- Dime la verdad no me mientas, ¿Alguna vez me has mentido?
- Mmmmmm
- ¡Antonio!
- Siii vale alguna vez, pero son mentidas pequeñitas
- Las mentidas no son pequeñitas ni grandes, las mentiras son todas iguales
- Cariño no te pongas filosófica.....vaaa a dormir
- ¿Qué quieres decir con eso que no me ponga filosófica?
- Cariño es muy tarde, mañana me espera un día muy duro
- ¡Me estás llamando pesada!
- Noooooo
- ¡Pues dime que mentiras me has contado!
- nadaaa importante cariño, tonterías
- ¿Tonterías? ¿Para ti las mentiras son tonterías?
- Mmmm.....Es que no tienen importancia
- ¿Qué no tienen importancia? ¿De qué vas Antonio?
- Valeeeee mira el otro día te acuerdas que te dije que iba al gimnasio
- Si
- Pues no fui, me fui con los amigotes a tomar una cerveza, hacía tiempo que no sabía nada de ellos y......
- ¡Éres un cabrón! ¿por qué no me dijiste que te ibas con ellos?
- Ya lo sabes por qué no
- ¡No, no lo sé!
- ¡Por qué no haces otra cosa que controlarme! Yo necesito un poco de libertad, de aire
- ¿de aire dices? Me acabas de decir que te gusto como soy y en cambio te pones a criticarme, no te entiendo Antonio, creo que no me quieres
- ¡Claro que te quiero! Lo único que digo es que...
- ¿Cómo quieres que te crea?
Antonio se acerca a ella, le da un beso en la frente
- Anda duerme cariño que está apunto de amanecer
- Antonio quiero el divorcio
- Valeee mañana lo hablamos
- No te rías de mi, te lo digo muy en serio
- ¿A qué viene eso ahora?
- Es que yo también te he mentido, pero ahora que sé que tu también lo has hecho me quedo más tranquila
- ¿Qué quieres decir?
- Si acaso mañana lo hablamos Antonio que estás muerto de sueño
- No no violeta
- ¿Qué no querías dormir?
- ¡Ya no!
- Tengo un amante Antonio
- ¿Queeeee?
- Yo no puedo seguir viviendo con tío al que no le gusta mi culo, que solo piensa en dormir y que me cuenta mentiras.
- ¿Pero qué me estás contando?
- La verdad Antonio la verdad
Antonio abre la luz, mira a violeta
- No me mires así Antonio
- Desde cuando violeta
- Un par de meses
- ¡Joder!
- Pasó sin darme cuenta Antonio te lo juro
- Si claro cuando te diste cuenta te estaba follando, pobrecita. Oye que somos mayorcitos...Sabes una cosa violeta
- Qué
- Yo también tengo algo que decirte
- Dime
- También tengo una amante
- ¿Cómo? ¡Eres un cabrón, vete de mi cama, vete!
- Oye no te pongas así
- ¿Y cómo quieres que me ponga?
Violeta se pone a llorar y a gritar como una histérica
-¿Pero violeta qué te pasa? Tú también tienes un amante no sé por qué te escandalizas
- Era una broma yo no tengo ningún amante, lo hacía solo para que me valoraras un poco más.
- Yo tampoco violeta
- ¿En qué quedamos?
- Ya sabes que soy muy orgulloso, no podía aceptar de ninguna manera que tu tuvieras un amante y yo no.
- ¿Entonces Antonio, me quieres?
- Mucho Violeta
- Yo también te quiero Antonio, perdóname
- No, perdóname tu a mi, te tengo muy abandonada estos días
Transcurren cinco minutos, puede que un poco más, se oyen las palomas en la terraza
-Antonio
-Queee
-¿tu me quieres?.