Un instante
No sé bien por qué, a veces, cuando me cruzo con alguna desconocida la miro, la miro y sonrío, es una sonrisa leve, sin ninguna pretensión, sólo se trata de un deseo incontrolable por decirle, éres preciosa, y en ese momento amarla, y no me importa no verla jamás, ni oír su voz, a veces ni sé el color de sus ojos, la quiero, la siento dentro del alma y punto, no necesito nada más.
Una vez que ha pasado el instante, dejo de amarla, puede que me siga acordando de ella en el primer minuto, después llega el olvido, el desamor. Por eso si en alguna ocasión un desconocido se te cruza te mira y te sonríe, quien sabe, piensa que puedo ser yo que te he quierido como a nadie.
mi libro
Una de las cosas que más me gusta es perderme por las librerías, casi nunca sé exactamente lo que busco y casi siempre acabo con las manos vacías.
Pero a mi lo que me inquieta es no encontrar mi libro, miro en todos los rincones, pregunto a los libreros que con cara de sorpresa lo desconocen, pues vaya mierda de libreros, como es posible que no esté en ningún sitio, ni siquiera en el mismísimo corte inglés. O será que mi editor se ha burlado de mi, me consta que mi editor es un tipo muy serio, él me dijo, conmemorando sus palabras exactas, de aquí a una semana tu libro estará en todas las librerías, , y de esto hace ya quince años, desde entonces que lo ando buscando. Igual ha sido un decuido de la empresa de distribución, o que por error se está vendiendo en algún pais africano en lengua original. En cualquier caso si alguno de vosotros tiene noticias del libro, por favor que me lo haga saber. El título es el siguiente: " Negritos en la corte de los escritores solventes "
editorial "Lealo". Gracias.
Que hacer con un secreto
Un secreto es aquél que nunca deja de serlo, como el mago que jamás desvela el suyo.
Ayer topé con un secreto, es peligroso tener uno en las manos, la tentación te pone a prueba, decidí guardarlo en un hoyo que tengo en el jardín. Y no puedo evitar mirar de reojo cada vez que paso a su lado.
Me pregunto por qué tenemos la necesidad de compartirlos, lo correcto debiera ser callar para siempre, ser discreto, pero no, no lo podemos evitar, se lo acabas contando a un aliado que se supone que es de toda confianza. Comunmente el secreto tiene un proceso, es decir, inicia su camino siendo lo que es, un secreto, más tarde se convierte en un rumor que va saltando de boca en boca, a continuación, y después de una fase de modificación del mismo, se convierte en un vulgar cotilleo de barrio, y por último, o bien te entierran vivo o el secreto acaba siendo un crítca demoledora.
Puede que la mejor opción sea contarle el secreto a un sordomudo que sepa escuchar y callar.
Ayer topé con un secreto, es peligroso tener uno en las manos, la tentación te pone a prueba, decidí guardarlo en un hoyo que tengo en el jardín. Y no puedo evitar mirar de reojo cada vez que paso a su lado.
Me pregunto por qué tenemos la necesidad de compartirlos, lo correcto debiera ser callar para siempre, ser discreto, pero no, no lo podemos evitar, se lo acabas contando a un aliado que se supone que es de toda confianza. Comunmente el secreto tiene un proceso, es decir, inicia su camino siendo lo que es, un secreto, más tarde se convierte en un rumor que va saltando de boca en boca, a continuación, y después de una fase de modificación del mismo, se convierte en un vulgar cotilleo de barrio, y por último, o bien te entierran vivo o el secreto acaba siendo un crítca demoledora.
Puede que la mejor opción sea contarle el secreto a un sordomudo que sepa escuchar y callar.
Acto de amor III
Me levanto con ella
me acuesto con ella
viajo con ella
la beso obsesivamente
la adoro
da igual donde esté
que siempre doy con ella
allá
en el rincón
de un bar de camioneros
seduciéndome como de costumbre,
sé que abusa de mi
sé que me matará de amor
sé que cuando yo no esté
se irá con otro
tampoco importa demasiado
es la vida
es lo único que me queda
no pienso dejarla,
y con el prepucio
decadencia de un trago
tras otro
sin pausa
constantemente
bebo para no existir,
la botella
de tejido eréctil
mi media naranja
hasta
que las células nos separen.
acto de amor II

He asistido a la boda
de mi novia
el párroco
no lleva calzoncillos
lo sé
me los ha prestado
los míos estaban sucios
olían a pefume de buitre
los suyos
olían a putón barato nº5
a cambio
le he cantado el evangelio en la sacristía
con el órgano sonando
en la cueva de alibaba y los cuarenta monaguillos
dilatados
y finalizado
el intecambio de obsequios
cumplimos con nuestro papel
el uno
de casador
y el otro
de casado
no vaya a ser
que la novia se impaciente.
acto de amor
Me tocas y me mojo, te abres, me cierro entre tus ingles, discurro por tus pechos sagrado pecado, me chupas los dedos, te lamo los susurros, tus manos intuyen mis nalgas, mi boca en la tuya, la tuya en la mía, intercambiamos la saliva, que se desprende morbosa, el catre se queja, las sábanas se masturban, la brisa entra y se sienta a chafardear, me abraza, me inca las uñas, ato mi pierna en la tuya, un instante de silencio, se cruzan las miradas, produciéndose un choque de pasiones, avisamos a una ambulancia, oígo la sirena, bajo a buscarla, lentamente, sin prisas, prudentemente, la huelo entera, la piel blanca, llego, la sirena calla, estoy en el centro del universo, expandiéndose sobre mis labios, se corre en mi lengua, se pone encima, sube hasta mi, atrapo la cintura, la penetro, el universo es mío, ¡no!, dice ella, ¡es mío!, discutimos, sudamos, nos adoramos, follamos, rezamos un sexo nuestro que estás en el cielo, jaleamos arriba y abajo, creemos en Diós, nos corremos, amén.
Agujeros y leyendas
Los agujeros negros me conmueven, sobre todo el de Bukena que todo lo absorbe, sin compasión sin complejos. Su fuerza gravitatoria nos convierte a Legoni y a mi en simples partículas atraídas por energías de mayor magnitud.
En éste amanecer de rojos horizontes y de ajetreos recientes las hienas nos merodean huzmeando los alrededores. Emprendemos la marcha hacia cualquier lugar. Al cabo de poco tiempo llegamos a la tierra de los hormigas depredadoras, esta especie lo devasta absolutamente todo, animales, vegetales, no importa lo que sea, debemos tener cuidado me dice legoni, las hormigas empezarán a despertarse enseguida y saldrán en fila de los abruptos hormigueros, será el momento perfecto para contarlas. Tenemos tiempo de comprender la ferocidad de dichos insectos por que en km a la redonda no hay nada que ver, exceptuando los cadáveres esqueléticos de bichos no precisamente pequeños. En la espera Legoni me explica una extraña historia sobre un antepasado rey que entabló amistad con éstas hormigas, un día desapareció y no se volvió a saber nada más de él, corre una leyenda entre la tribu que cuenta que vive prisionero en alguno de los hormigueros ejerciendo de semental para la reína, él es el padre de todas las criaturas, por tanto, de algún modo, las hormigas son parientes de la tribu y que por ese motivo están protegidos ante la crueldad de estos insectos.
Yo también les explico cosas sobre nuestros reyes, que nuestro rey es un semental que se ha tirado a toda la corte y que por ese motivo el pueblo llano y humilde destina parte de su riqueza a que no flaquee en su oficio, y como no, para que la reína siga estrenando un vestido al día. Claro, como era de esperar, Legoni y su mujer no comprenden el objetivo final de las peripecias reales, muy sencillo les digo, prolongar la sangre real. Ahora si que lo han comprendido, los reyes de una tribu son lo más importante dicen los dos, si, obviamente, concluyo.
El contador de hormigas
os escribo desde áfrica, no me preguntéis por el país, aún no tiene nombre. Estoy contando las hormigas del mundo. Es increible la cantidad de especies que aquí conviven, las hay carnívoras que casi se me comen vivo, gracia a Dios, las conté a tiempo. en cambio hay otras que son inmensas, son como aquellas rojas que rondan por nuestros bosques pero el triple grandes, con estas estoy a punto de terminar.
El campo base lo tengo situado en un poblado perteneciente a la tribu de los Makuji. Son gente deliciosa, tan abierta que las noches son inolvidablemente sexuales. Aquí tanto los hombres como las mujeres son de una belleza incalculable y lo que un servidor no puede hacer es rechazar la hospitalidad, hay que ser educado por encima de cualquier cosa.
He descubierto la bisexualidad, la verdad, no entiendo mi ceguera hasta el día de hoy, como he podido vivir al cincuenta por ciento de mis posibilidades.
Los hombres son esbeltos, de medidas perfectamente equilibradas, Miguel Angel se lo hubiera pasado bomba (no solo en el aspecto sexual..o si), pero de todas las medidas hay una medida que destaca sobre las demás. ¿cual es?, bueno dejemos que la imaginación os juegue buenas pasadas. De las mujeres que puedo decir, no hay cosa más hermosa en este dichoso planeta que las mujeres Makuji, labios grandes, pechos uniformes, cinturas estrechas, y las piernas, oh, que diere yo por las piernas de las Makuji, mi reino quizá y alguna cosa más.
Legoni es mi guía, él me lleva a los enormes hormigueros de la estepa, es un chico joven, de ojos grandes y de mirada curiosa y divertida. En las noches que pasamos fuera, junto al fuego, me cuenta extrañas historias de espíritus y viajes interiores, yo, a cambio le explico historias sobre las mujeres rubias que jamás ha visto, mi intelecto no llega a más, acabamos tan calientes que nuestrros cuerpos se funden en uno solo. Follar con un Majuki en la estepa africana en la media noche es indescriptible, y sin hablar de los días en que nos acompaña su compañera, un trío de orgasmos recorre los paisajes sin nombre.
Siento dejaros ya, pero amanece y estamos en la mejor hora para contar hormigas. La noche ha sido muy intensa, vino bukena, su compañera y entre los dos de seguir así me absorberán completamente. Son como el agujero negro que todo lo absorbe.
vidas reunidas
Y me pregunto cuántas vidas vivimos , a veces es tanta la diferencia, resultan tan antagónicas las personalidades que me pongo serio, arrugo la frente, me siento en un bar de malas compañías (o buenas) y reflexiono entre la música contagiada de humos y pasiones, y divago, ¿cuando soy yo?, soy yo siempre, o por el contrario soy de una manera pero me comporto de otras distintas simplemente para adaptarme a las circunstancias. Puede que seamos como los camaleones, según el entorno, que sea cual sea se integra en el en cuestión de pocos minutos.
Es interesante saber que para algunas personas podemos ser los más maravillosos de este mundo, en cambio, para otros, somos unos capullos que no hacen más que joder (llevo el concepto a los extremos). Pero si es cierto que las afinidades son esenciales en éste aspecto. Compartir afinidades con los demás nos crea seguridad, nos abre el intelecto y el corazón, en definitiva nos sentimos vivos, teniendo alguna cosa interesante que aportar. Puede que entonces sea realmente yo y no el otro que me atosiga.
No sé de cuantas personalidades dispongo, la verda no tengo muy claro quien soy, sinceramente, me importa un pito saberlo.... o no. Por que si encima de aguantar las mías tengo que aguantar las ajenas (de otros) apaga y vámonos a contar todas las hormigas del mundo, ¡joder!, no se me había ocurrido, que buena excusa para conocer mundo, creo que me voy a contar hormigas e igual conozco alguna con la que compartir inquietudes y otros.
Es interesante saber que para algunas personas podemos ser los más maravillosos de este mundo, en cambio, para otros, somos unos capullos que no hacen más que joder (llevo el concepto a los extremos). Pero si es cierto que las afinidades son esenciales en éste aspecto. Compartir afinidades con los demás nos crea seguridad, nos abre el intelecto y el corazón, en definitiva nos sentimos vivos, teniendo alguna cosa interesante que aportar. Puede que entonces sea realmente yo y no el otro que me atosiga.
No sé de cuantas personalidades dispongo, la verda no tengo muy claro quien soy, sinceramente, me importa un pito saberlo.... o no. Por que si encima de aguantar las mías tengo que aguantar las ajenas (de otros) apaga y vámonos a contar todas las hormigas del mundo, ¡joder!, no se me había ocurrido, que buena excusa para conocer mundo, creo que me voy a contar hormigas e igual conozco alguna con la que compartir inquietudes y otros.
Encuentro imaginario
Hace pocos días estuve con un buen amigo viendo una exposición sobre la vida de Cortázar. Era una exposición de pequeñas dimensiones pero con un buen clima. La luz tenue invitaba a la reflexión, quizá a la calma de una contemplación sin prisas.
Cortázar era un viajero y escribía en sus viajes, tenía la sublime capacidad de escribir en cualquier parte a cualquier hora. Las cartas que enviaba a sus más íntimos amigos estaban escritas casi todas a máquina sin una sola corrección, me parece muy complicado escribir una carta sin corregir sin darle unas cuantas vueltas. Las fotos me dejaron a medias, la mayoría eran imágenes referente a los viajes, retratos sin demasiado interés si no fuera por que el retratado era un genio, si me llamó la anteción que las dos mujeres con las que compartió parte de su vida eran practicamente calcadas, pelo corto, delgadas, con la misma sonrisa. Será entonces cierto lo que a veces se cuenta, me refiero a que nos puedan atraer personas parecidas a la anterior con la que hemos compartido algo más que amistades. Tampoco creo que el dato importe demasiado, creo que esa casualidad (que no lo es) es debida a que nos sentimos atraídos por personas con un carácter determinado más que por el recuerdo de otros idilios pasados.
Imagino el día en que C. conoció a la que fue su segunda mujer, en un café de una estrecha callejuela de París, él aquel día de cielo azul y de frío estaba solo, con su té de intensos aromas, ella, en cambio, leía el diario sentada junto a una ventana, no había nadie más, él fue el primero en fijarse en ella, le gustó como movía la cabeza al leer, como cogía la taza de café y se la llevaba a los labios, ella se supo observada pero no se puso nerviosa a pesar de saber quien la miraba con tanta intensidad y descaro. Entonces él se levantó se dirigió a ella y curiosamente le pidió un autógrafo.
Quizá allá empezó todo, yo al menos me lo puedo imaginar así.
Hombres y Mujeres
Definitivamente no entiendo a las mujeres, lo siento por mi. Si haces algo se quejan de como lo has hecho y si no lo has hecho se quejan por que precisamente no lo has hecho. Eso si, si el mismo caso se diera al revés no se te ocurra decir ni pio, por que sin saber como, con una maestría desbordante le dan la vuelta a la tortilla y acabas cargándotela tú. Sin duda ellas son más complejas que nosotros, nosotros somos prácticos diría más, somos primitivos.
Estoy un poco harto del feminismo, ya, ya sé que transcurro por un camino políticamente incorrecto, peligroso. Por poner un ejemplo clarísimo: los maltratos. Se están dando abundantes casos de denuncias por maltratos que no lo son, o que son vulgares discusiones conyugales o simplemente son falsas , pero lo que buscan es conseguir otros propósitos, y que están desbordando los juzgados. Y todo esto no lo digo yo, si no que lo dijo hace pocos días una juez catalana presidenta de la comisión contra la violencia de género. También la polémica quedó servida sobre la nueva ley de "violencia de género" donde se hace una descriminación positiva hacia la maltratada, es decir, le caen más años de prisión a un cabrón que ha maltratado a su pareja que a una cabrona que ha maltratado a su pareja. Por que en una cosa estaremos de acuerdo, el maltrato de un hombre a una mujer es a menudo físico, en cambio el de una mujer a un hombre es sicológico, yo no sé cual es peor.
Obviamente la polémica quedó servida. Yo a lo único a lo que quiero llegar es que estamos en un momento en el que si lanzas cualquier crítica o cualquier opinión que ponga en duda algunas cuestiones relacionadas con el feminismo ya te tildan de machista y de otras cosas que no vale la pena ni comentar.
Desde aquí quiero arremeter contra la desigualdad y que seamos quien seamos, mujer, hombre, blanco, negro, da igual, todos somos iguales, lo que si creo que tenemos que aprender es a respetar a las personas por encima de cualquier cosa por que cada uno de nosotros somos un mundo y antes de entrar en ése mundo hay que llamar para pedir permiso.
De todos modos y para acabar, si sabemos valorar y sacar partido de las diferencias entre los hombres y las mujeres todos seremos más felices (admito que no siempre hago ese esfuerzo). Aunque reconozca personalmente que hay cosas de las mujeres que nunca acabaré de enterder como dije al principio, y que a pesar de todas estas contradicciones lo que más me interesa en este mundo son sus sentimientos por que hacer feliz a una mujer me hace feliz a mi.
Encuentros
En una ocasión olvidé el sexo tras un beso, aquella noche dormimos abrazados sin más sensualidad que la de nuestros sueños, por la mañana, día de lluvias y truenos, unté el desayuno con su sonrisa.
Y decidimos no intercambiar los nombres ni cualquier otra información referente a nosotros, sabíamos que probablemente no nos volveríamos a ver nunca más. Solo nos valía la magia de compartir la vida con un desconocido, de amarnos secretamente, de compartir los labios y las caricias, pero aquello no fue amor, no, no lo creo, creo que aquello era la desesperación del desamor, dos desamores unidos por un encuentro inesperado. Pues bien, esta mañana he vuelto a verla, cinco años después, nos hemos cruzado, la he mirado, la he deseado por un instante, Y ése maldito segundo de duda que siempre nos hace cobardes me ha hecho callar y seguir con mi paso aparentemente firme, de todos modos que le hubiera podido decir, que pienso en ella todos los días y que ahora olvidaría el beso tras un rato sexo.
Va de Homenje
Los amores son inconclusos, siempre están aquí con nosotros, los que forman parte del pasado nos acompañan allá por donde vayamos, yo por lo menos los llevo encima, atados a una correa, como quien pasea a su perro a las tantas de la noche, a veces no puedo controlarlos, rompen la correa y me muerden el alma. Es curioso, son amores que se supone que dejé de amar o que dejaron de amarme, pero no sé por que siento nostalgia de ellos, creo que forman parte de mi, diría que la nostalgia del examor es un órgano más, como el riñon que filtra una serie de sustancias, el órgano nostalgia filtra los recuerdos amorosos. Y a pesar de todo esto necesito de esta nostalgia para sentirme tan vivo como siempre.
Me gustaría compartir con esos amores inconclusos una tarde de invierno junto a un café, todas ellas conmigo, cabemos en una simple mesa circular por que son muy pocas las que realmente siempre amaré y que me acompañarán hasta el último suspiro de pasión.
A ellas les dedico mi vida por que sin ellas no sabría que es sentirse vivo.





