Notas sobre la muerte
No nos enseñan a morir, creo que es más terrible esto que el mismo acto de la muerte. Platón decía que no es mortal quien muere , sino quien está seguro de que va a morir. Por lo tanto la mayoría no somos mortales, o bien, sólo es para lo demás, como una acción ajena que ocurre a otros.
Me quejo a gritos de que en el instituto no me hayan instruido sobre lo único que sabemos con certeza. Como una asignatura más donde te enseñen a ser conscientes de la realidad, pero no desde un punto de vista negativo, tétrico, todo lo contrario, como algo absolutamente normal que va ocurrir. Vuelvo a recurrir a Platón que en su simplificación llegó a definir la filosofía como la prepararación a la muerte.
Y nuestra manera obsesiva de esconderla. De mantenerla lejos de los niños, de nosotros mismos como si se tratase de la peste. A que nos lleva irremediablemente, pues a que cuando la muerte decide rozar nuestras vidas llevándose a un ser querido, sin avisar, el golpe es fulgurante, como caer de una montaña al vacío más imprevisible, ¡Ah!, claro, entonces si nos damos perfecta cuenta de que la muerte está ahí, pero ya es tarde sino sabemos afrontarla por que nadie nos enseñó como, o que quizá, no quisimos prestar ninguna atención al tema. Sin hablar de cuando nos toca directamente a nosotros siendo consciente de ello. Simplemente nos derrumbamos sin más.
Miguel Unamuno sostuvo con fiero ahínco que sabernos mortales como especies pero no querer morirnos como personas es precisamente lo que individualiza a cada uno de nosotros.
Sin duda no morimos por qué estemos enfermos o por otra causa, morimos por que estamos vivos, puede parecer frívolo pero es así, y que la muerte está bien por que es parte fundamental de los seres vivos y aceptarla, insisto, es lo primero que debemos aprender.
Nos creemos tan sumamente importantes, tan indestructibles, que obviamos lo que es inevitable, al fin y al cabo lo que nos hace iguales, o mejor dicho, lo que nos une es la muerte.
Existen otras culturas donde la muerte es todo lo contrario, me refiero a que es una liberación, forma parte del camino hacia la perfección, hacia la máxima felicidad. En cambio aquí somos tan egocéntricos que no lloramos por el muerto, sino, que lloramos por nosotros mismos, por el dolor que nos causa haber perdido un ser querido.
Que la vida y la muerte son nuestro presente no nuestro pasado o nuestro futuro por que estos conceptos no existen, son un invento humano para acotar el tiempo. Que los humanos sin saber muy bien por qué(o si sabiéndolo, pero este es otro asunto) nos pasamos media vida anclados en el pasado, media vida proyectando el futuro y el resto, que no es nada, olvidando el presente que es lo único que precisamente nos queda.
Comentario:
Hace un tiempo fui a una conferencia(creo que se apoyaban en la filosofía budista) Se llamaba "Aprender a vivir, aprender a morir", salí aliviada por muchas causas, una de ellas; el desconocimiento que tenemos de muchas cosas.
Pero independientemente ya, de esa conferencia, me quedo también con lo que dices, no nos enseñan a morir, aprendemos a aprovechar el momento, tal vez no el hecho de tenerle miedo, pero si el hecho de ser conscientes de la muerte (como dices)nos acerca más a la vida, tenerle miedo nos aleja de ella. Esa es otra teoría pero sigue sin convencerme. Aunque muchas veces desafortunadamente las personas no chupan el momento, ni son consecuentes y actuan sin conciencia y pasión y para que lo hagan hay que recordarles eeehh!! Q la vida son dos días!
Otro pensamiento que me viene al pensar en la muerte(madre fijate q poco acostumbrados estamos a enfrentarla, que sólo escribir la palabra muerte,ya me parece tabú) es, en lo que un día me dijo mi abuelo, al que estuve y estoy adherida afortunadamente, para mí, los mejores años de su vida o al menos los del cambio que pegó.
Un día, el aún no estaba enfermo, me dijo, -triste no es que me muera yo, yo ya viví bastante, triste es que te mueras tú que aún no has vivido lo suficiente y aunque no quiera lo acepto, yo ya estoy cansado.
No quiero pensar en el proceso de estar vivo por dentro, sino en las fases que pasamos a medida se van pasando los años. No es lo mismo.Ser pequeño, mediano o mayor.
Y no, nádie nos enseñó a morir, ni a enfrentarnos. Total y absolutamente de acuerdo.
Independientemente de la vida o de la muerte, seamos consecuentes, aprovechemos el momento
"Todo lo que no se da, se pierde" y esto no es concluir en moralina. No, este es el final de todos mis cuentos.
Pero independientemente ya, de esa conferencia, me quedo también con lo que dices, no nos enseñan a morir, aprendemos a aprovechar el momento, tal vez no el hecho de tenerle miedo, pero si el hecho de ser conscientes de la muerte (como dices)nos acerca más a la vida, tenerle miedo nos aleja de ella. Esa es otra teoría pero sigue sin convencerme. Aunque muchas veces desafortunadamente las personas no chupan el momento, ni son consecuentes y actuan sin conciencia y pasión y para que lo hagan hay que recordarles eeehh!! Q la vida son dos días!
Otro pensamiento que me viene al pensar en la muerte(madre fijate q poco acostumbrados estamos a enfrentarla, que sólo escribir la palabra muerte,ya me parece tabú) es, en lo que un día me dijo mi abuelo, al que estuve y estoy adherida afortunadamente, para mí, los mejores años de su vida o al menos los del cambio que pegó.
Un día, el aún no estaba enfermo, me dijo, -triste no es que me muera yo, yo ya viví bastante, triste es que te mueras tú que aún no has vivido lo suficiente y aunque no quiera lo acepto, yo ya estoy cansado.
No quiero pensar en el proceso de estar vivo por dentro, sino en las fases que pasamos a medida se van pasando los años. No es lo mismo.Ser pequeño, mediano o mayor.
Y no, nádie nos enseñó a morir, ni a enfrentarnos. Total y absolutamente de acuerdo.
Independientemente de la vida o de la muerte, seamos consecuentes, aprovechemos el momento
"Todo lo que no se da, se pierde" y esto no es concluir en moralina. No, este es el final de todos mis cuentos.





