El congreso
"La vida sólo dura un día, pero he amado dos"
La agrupación de locos cristianos (a.l.c.) me han pedido que les ceda la parroquia para un congreso de exhibicionistas jubilados. He creído conveniente pedirle consejo al obispo, éste no ha puesto pegas, siempre y cuando realicen un donativo significativo.
Hecho el donativo pertinente, la agrupación se reúne con los jubilados en la parroquia. Los jubilados, muchos de ellos exiliados en siquiátricos durante años, llegan al recinto con sus gabardinas abotonadas. Fuera, en la entrada, la multitud anima a los asistentes a no caer en el desánimo, a seguir la lucha hasta conseguir la igualdad de derechos.
Ya dentro, el presidente de la agrupación, inicia el acto con un discurso nostálgico, dejando para el final un duro reproche a los siquiatras que han maltrecho la sana conducta de los asistentes. Al final una carcajada de aplausos sorprende al mismo jesús que descansa clavado, como es habitual, en la cruz.
Es entonces cuando se obra el milagro, la virgen se despoja de su túnica, dejando a la vista un hermoso cuerpo de sexos ocultos. Jesús sonríe, mientras la parte delantera de la sábana que lo abriga se inflama en una erección espiritual. Todos los jubilados también se abren las gabardinas, erectos se arrodillan alabando al misericordioso.
La agrupación de locos cristianos (a.l.c.) me han pedido que les ceda la parroquia para un congreso de exhibicionistas jubilados. He creído conveniente pedirle consejo al obispo, éste no ha puesto pegas, siempre y cuando realicen un donativo significativo.
Hecho el donativo pertinente, la agrupación se reúne con los jubilados en la parroquia. Los jubilados, muchos de ellos exiliados en siquiátricos durante años, llegan al recinto con sus gabardinas abotonadas. Fuera, en la entrada, la multitud anima a los asistentes a no caer en el desánimo, a seguir la lucha hasta conseguir la igualdad de derechos.
Ya dentro, el presidente de la agrupación, inicia el acto con un discurso nostálgico, dejando para el final un duro reproche a los siquiatras que han maltrecho la sana conducta de los asistentes. Al final una carcajada de aplausos sorprende al mismo jesús que descansa clavado, como es habitual, en la cruz.
Es entonces cuando se obra el milagro, la virgen se despoja de su túnica, dejando a la vista un hermoso cuerpo de sexos ocultos. Jesús sonríe, mientras la parte delantera de la sábana que lo abriga se inflama en una erección espiritual. Todos los jubilados también se abren las gabardinas, erectos se arrodillan alabando al misericordioso.
Comentario:
¡Anda! Éste no está nada mal. Mándalo algun concurso.
G.
G.
Comentario:
Correcto!: yo me jubilé de perras y de perros, nada que ver con lotemporal. La virgen, aún no her tenido una experiencia mariana, aunque hice un post y meteré algo... Angelicata. A ver si acabo dándole per vas nefandum... Un saludo.
Comentario:
Pues sí, nos vemos la semana del 28/29 de mayo, loquito cristiano.





