abreviatura
Si tu sonrisa abreviada desvela los sudores y los ácaros aplastados asumen su final. Donde un loco se entierra en un mercado de fruta, y si esa fruta que eres tu lo sabe y mira hacia abajo.
Tu sudor me consume, patino sobre él haciendo piruetas para que no me descubras, tu olor a toxina desesperada, tu camiseta mojada, tu secreto abierto en horas de oficina.
Te esperaré hasta que mis hormonas se cansen de mi, hasta que me abandonen por un puñado de sudores jóvenes y nuevos, hasta que la vida busque en otros lo que no encontró en mi. Tomaré el sol en una playa de güiski, cenaré en un ático de mendigos y dormiré en un cementerio de obreros. No importa, recordaré tu sudor, sus gotas, sus risas abreviadas.
Cuando te fuiste te llevasta tu sudor contigo, te pedí que no lo hicieras, te rogué, te supliqué como mínimo un gramo de sudor en un tubito de laboratorio para conservarte, para masturbarme, para congelarte. para hacerte mía en una subasta de peces. Me utilizaste y te felicito por ello, lo hiciste muy bien. Te llevaste a mis hormonas de excursión a las montañas y valles de tu geografía. En cambio, los fines de semana te escapabas con mi polla a un hotel colonial, sabías que a ella (mi polla) le encantaban las camas coloniales.
Y yo que solo tenía naríz para tu sudor. Qué te besaba con mi naríz, qué te lamía la cueva secreta con mi naríz, qué te gemía con mi naríz, qué te deseaba con mi naríz, qué te abrazaba con mi naríz. En definitiva, sin ti mi naríz no tenía sentido, no servía para nada, por eso me la corté con el cuchillo del pan y me desangré hasta que un aguafiestas me salvó de la felicidad.
Desde entonces te estoy esperando en un lugar de mentes demasiado lúcidas como para andar libres, recordando tu sonrisa abreviada, imaginando mi naríz en tu bolsillo y guardando en mi neceser un tubito de laboratorio vacío.
Comentario:
¿Cómo es una sonrisa abreviada? ¿El sudor del canalillo es distinto del sudor de la axila, del de la ingle, del de los pies? Fueron unos bonitos pies sudorosos y desnudos los que le llevaron lejos del mejor amante que tuvo nunca, la nariz de jazzdelirium (tremens, me atrevo a añadir).
Saludos, compadre.
Saludos, compadre.





