Los otros hombres
A mi nunca me excitaron las tetas de una mujer, ni su culo, ni si quiera sus caderas estrechas, y menos aún, sus labios hinchados cuando hacen el amor.
No, a mi lo que realmente me excita de una mujer es su gesto, su sonrisa, su inteligencia, su mirada, sus manos, sus tobillos, su voz, su sinceridad, su bondad, su capacidad de amar y de dejarse amar, su espontaneidad, su libertad, su carácter, su pasión, sus deseos, su originalidad, sus caricias, su corazón.
Somos muchos los hombres que pensamos igual, pero callamos, callamos esperando nuestra oportunidad.
No, a mi lo que realmente me excita de una mujer es su gesto, su sonrisa, su inteligencia, su mirada, sus manos, sus tobillos, su voz, su sinceridad, su bondad, su capacidad de amar y de dejarse amar, su espontaneidad, su libertad, su carácter, su pasión, sus deseos, su originalidad, sus caricias, su corazón.
Somos muchos los hombres que pensamos igual, pero callamos, callamos esperando nuestra oportunidad.
Comentario:
"Me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo, un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportar una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias, ¡pero eso sí! y en esto soy irreductible, no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar pierden el tiempo conmigo."
De la pelicula, del peliculon "El lado oscuro del corazón"
De la pelicula, del peliculon "El lado oscuro del corazón"





