el ladrón
robo misas
entro en las sacristías
a media noche
sigilosamente
de puntillas
como una bailarina clásica
como nureyev cuando marcaba paquete
entre salto y salto
si tengo tiempo
al salir
rezo un sexo nuestro que estás en los cielos
me relaja
por la mañana temprano
vendo las misas
a un obispo gordo
de mirada dulcemente pedofílica
guardo las distancias
por si acaso me ve como a un niño
paga bien
es lo que importa
no sé que hace con las misas
tampoco me importa
yo simplemente soy un vulgar ladrón
entro en las sacristías
a media noche
sigilosamente
de puntillas
como una bailarina clásica
como nureyev cuando marcaba paquete
entre salto y salto
si tengo tiempo
al salir
rezo un sexo nuestro que estás en los cielos
me relaja
por la mañana temprano
vendo las misas
a un obispo gordo
de mirada dulcemente pedofílica
guardo las distancias
por si acaso me ve como a un niño
paga bien
es lo que importa
no sé que hace con las misas
tampoco me importa
yo simplemente soy un vulgar ladrón
Comentario:
La Iglesia de la Carne. Interesante tema. Si el sexo fuera sagrado, todos iríamos a comulgar. Que lástima que no sea así.





