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Actosdeamoryotros
La mejor mirada es aquella que no vemos, el mejor amor es aquel que no tenemos.
Acerca de
Estoy atrapado entre varios bombones y no hay remedio. Los médicos son claros: "lo tuyo es un atragamiento celular con restos de meteorito de algún antepasado". Sigo a la espera del tratamiento oportuno.
Sindicación
 
más cosas que pasan
La vi pasar por mi cama, la cruzó con el semáforo en rojo y con un tráfico horrible. Le dije que no me interesaba, que se fuera, pero acabé cediendo, le puse una multa por exceso de líbido pero poco más. A ella bien poco le importaba que la cama estuviera aún caliente de otras, me decía que la vida era muy corta, tanto como el automóvil de su marido y que cuando montaba sobre él la verdad, poco o nada placer sentía. Yo pensé que debía ser un coche viejo, de esos que hacen mucho ruido cuando se ponen en marcha en una fría mañana de enero, tampoco le di demasiadas vueltas.
Ella montó en mi automóvil, la llevaba arriba y abajo por una autovía amplia y segura, de vez en cuando parábamos a echar gasolina, lo justo para no perder mucho tiempo, lo justo para mear y picar algo dulce como su boca, como sus senos considerados de categoría especial en el último tour de francia.
Me pidió que la llevara a un sitio nuevo y eso hice, la llevé a un faro, perdido en la soledad de una pequeña montaña de hierba verde y de alcantilados rocosos y frenéticos, y abajo, la olas del mar que también la querían a ella intentaban subir por las peñas rocosas. Pero yo me sabía injusto vencedor y miraba el mar y la miraba a ella.
El faro se encendió en sus ojos e iluminó un barco a la deriva, lo guió hasta sus ojos que eran un puerto seguro. Fue la última vez que atraqué en puertos desconocidos, en puertos de un solo día, de una sola noche.
Después de dormir un rato me dijo si la podía llevar a casa y la llevé a mi casa montada en mi automóvil.
 
Comentario:
Quisera yo para mi un automóvil que me llevara a sitios inexplorados...donde las olas puedan romper contra un puerto prácticamente desconocido...y observar cómo el mar embrabecido termina por anegarlo todo..
Los ojos serían testigos y el autómovil mi deseado amigo...

Me encanta lo que escribes....¿Cuándo damos una vuelta? je,je,je
 
Comentario:
Se perderá lo que quieras, G., pero el mar, los faros (de coche) y el amor siempre han estado muy unidos

Saludos
 
Comentario:
El comienzo es muy ingenioso pero al llegar al faro se pierde parte de la gracia que esta en el simil de la conducción.

Recuerda que si bebes no conduzcas y ahora, 2006, tampoco fumes dentro del coche porque se forma una niebla que podría llevaros a chocar contra el faro o a caer por el acantilado.
Precaución.

Un abrazo,
G.
No