a veces la suerte...
Como de repente y sin quererlo, la vida de uno cambia tangencialmente y de estar en un pueblito que quiere ser ciudad llamado Las Cruces, en el estado de Nuevo México, en Estados Unidos, salté sin transición y sin paracaidas a otra región desértica en el sur de España.
Hace casi dos semanas que llegué a Almería para dar clases en un instituto, una sustitución de curso completo que me abre las puertas a la interinidad y al regreso a casa, continuando con lo que más me satisface profesionalmente: dar clases.
Aquí, perdido, medio tarado con el cambio, intentando adaptarme a las nuevas circunstancias y pasando del vértigo de la tecnología a la casi completa ausencia de ella. Me cuesta mucho consultar el e-mail, más aún actualizar este blog, pido por tanto disculpas hasta que me acostumbre al cambio, hasta que me haga con una línea propia donde pueda descargar fotos y mantenerme actualizado. Haré lo que pueda mientras tanto.
Saludos a los que tengo habitando el olvido.
Hace casi dos semanas que llegué a Almería para dar clases en un instituto, una sustitución de curso completo que me abre las puertas a la interinidad y al regreso a casa, continuando con lo que más me satisface profesionalmente: dar clases.
Aquí, perdido, medio tarado con el cambio, intentando adaptarme a las nuevas circunstancias y pasando del vértigo de la tecnología a la casi completa ausencia de ella. Me cuesta mucho consultar el e-mail, más aún actualizar este blog, pido por tanto disculpas hasta que me acostumbre al cambio, hasta que me haga con una línea propia donde pueda descargar fotos y mantenerme actualizado. Haré lo que pueda mientras tanto.
Saludos a los que tengo habitando el olvido.





