¡Está todo imposible!

Artículo de lujo
Llevo media vida escuchando esta frase, a modo de axioma mi madre y mi abuela la utilizan como una llamarada cada vez que vuelven del mercado. En una viñeta de Quino, Mafalda con una cara descompuesta dice que acompañó a su madre al mercado y que el monedero tenía diarrea. La frase: “¡Está todo imposible!” es un hecho desde hace años, sin olvidar que gracias al euro gran parte de las cosas subieron un 60%, donde un café eran 100 pesetas pasó a ser 1 euro (166 pesetas), a cambio, cuando queremos ir a Portugal o Francia o incluso Irlanda no necesitamos cambiar la moneda, eso está muy bien.
Pero vuelvo al mercado, porque acabo de volver de allí y me he encontrado la cuadratura del círculo. Cómo es posible que quieran que cuidemos nuestro colesterol y nuestras arterias y nuestros ataques cardiacos comiendo verdurita y fruta cuando una escarola me ha costado 1.99 (euros) mientras que 200 gramos de ternera, bien picadita, por favor, que es para hacerme unos tallarines; y 2 chorizos picantes me hayan costado 2.12 euros. Qué quieres que te diga, si el pimiento rojo está a 3.65 el kilo y las naranjas las compro por piezas y bueno, qué leches, ¿no vivo en Almería? ¿No es ésta la tierra de los invernaderos? Qué bonito mar de plástico se despliega junto al mar cierto del Mediterráneo.
En fin, que me voy a preparar unos tallarines con ingredientes comunes, pasta, ternera, sal (aunque ahora con las nevadas igual le suben el precio por escasez, quién sabe) con ingredientes que comienzan a ser de lujo: una cebollita, un chorrito de aceite de oliva, un pimiento rojo… es que está todo imposible.
Comentario:
Hacerse un guacamole, ni te cuento! Unos champiñones a la plancha: peor que comprar gambones! Y como te guste el pisto, vas frito...





