Godspeed dice: alimenta a los amigos como a ti mismo!

Esta mañana regresé a Almería, pero no en tren sino en coche, y venía escuchando a esos locos canadienses que se llaman Godspeed You! Black Emperor, a esos mismos que escuché por primera vez entre las grises calles de un Galway escondido en los pubs los jueves -día de cobro- a partir de las 5 de la tarde. Allí los escuché por primera vez y me fascinaron por su originalidad, pero también por esa monocromía tan llena de tristeza que tiene su música, por esos títulos espeluznantes: "lift yr. skinny fists like antennas to heaven!" (Levanta tus delgadas muñecas como antenas al cielo!, algo así sería la traducción aunque en realidad no tiene nigún sentido intentar darle sentido a lo absurdo). Escuchar su música mientras se conduce es como estar viendo una película, los paisajes adquieren vida propia y forman parte de la mirada que uno extiende como yemas de ceniza (para emular a los godspeed). Viajar por Andalucía en coche es encontrarse con un enorme despliegue de postales y recuerdos. Recuerdos los que me trae esta música, recuerdos que regresan con una vitalidad de aliento. Pienso en mis amigos, en la putada que en realidad es volverse a hacer una foto de grupo casi diez años más tarde y verse ahí, golpeado por la realidad de que uno ya no es un chavalito con las carnes prietas y las ideas duras, ahora es todo lo contrario, las carnes blandas y las ideas prietas, muy prietas, casi inamovibles... qué pena y al mismo tiempo qué hermoso volverse a encontrar con los que uno viene conociendo desde que tiene 6 años. Abrazos para ellos, que siguen estando ahí cuando los necesito.





