La música bajo control del oyente
Me ha llamado la atención la salvaje sinceridad que atesora El descodificador
en su última entrada, más que nada porque los secretos a voces no existen, existen las verdades que nadie se atreve a decir en voz alta por miedo a las represalias si tu nómina depende de uno de esos medios.
El descodificador dixit:
"Era la fiesta de celebración de los 40 años de los 40 Principales, con seguridad la cadena que más daño ha hecho al rock español en toda la historia. La razón es muy sencilla: durante un periodo de corrupción que duró décadas, Los 40 convirtieron la radio musical en un medio extorsionador y absolutista. En un estercolero. ¿40 años de dictadura? Seguramente. Algún cronista debería contar con todo lujo de detalles cómo la industria musical española ha vivido bajo el yugo de Los 40: si no sonabas en esa emisora no eras nadie."
Recuerdo una época en Cadena Dial en la que uno pinchaba discos en función de unos colores (rojo, verde, azul y negro) y de una escala de valores que tenían una relación directamente proporcional a la cantidad de maravedíes que las multinacionales invertían en su promoción. Siempre ha sido así.
Es una utopía cambiar este sistema, especialmente ahora que todo está al alcance del mejor postor. Salirse de la tangente, como intentó hacer Alaska hace tiempo, y mantenerse en el sistema es materialmente imposible.
Otra cuestión sería tener la valentía de mantenerse al margen, como hacen alguna que otra emisora o, llegado el caso, sería beneficioso, incluso necesario, hacer partícipe a los oyentes para que decidieran que canción se deja de emitir por hartazgo, como hizo una emisora británica con la ubicua canción de James Blunt.
Por suerte la era de la tecnología y la buena globalización nos permite escuchar una emisora de radio de cualquier parte del mundo e incluso grabarla en formato mp3 con un programa como el Screamer Radio dejando de lado la paupérrima calidad de nuestras emisoras globales.
en su última entrada, más que nada porque los secretos a voces no existen, existen las verdades que nadie se atreve a decir en voz alta por miedo a las represalias si tu nómina depende de uno de esos medios.
El descodificador dixit:
"Era la fiesta de celebración de los 40 años de los 40 Principales, con seguridad la cadena que más daño ha hecho al rock español en toda la historia. La razón es muy sencilla: durante un periodo de corrupción que duró décadas, Los 40 convirtieron la radio musical en un medio extorsionador y absolutista. En un estercolero. ¿40 años de dictadura? Seguramente. Algún cronista debería contar con todo lujo de detalles cómo la industria musical española ha vivido bajo el yugo de Los 40: si no sonabas en esa emisora no eras nadie."
Recuerdo una época en Cadena Dial en la que uno pinchaba discos en función de unos colores (rojo, verde, azul y negro) y de una escala de valores que tenían una relación directamente proporcional a la cantidad de maravedíes que las multinacionales invertían en su promoción. Siempre ha sido así.
Es una utopía cambiar este sistema, especialmente ahora que todo está al alcance del mejor postor. Salirse de la tangente, como intentó hacer Alaska hace tiempo, y mantenerse en el sistema es materialmente imposible.
Otra cuestión sería tener la valentía de mantenerse al margen, como hacen alguna que otra emisora o, llegado el caso, sería beneficioso, incluso necesario, hacer partícipe a los oyentes para que decidieran que canción se deja de emitir por hartazgo, como hizo una emisora británica con la ubicua canción de James Blunt.
Por suerte la era de la tecnología y la buena globalización nos permite escuchar una emisora de radio de cualquier parte del mundo e incluso grabarla en formato mp3 con un programa como el Screamer Radio dejando de lado la paupérrima calidad de nuestras emisoras globales.





