Stardust memories

Envidio a los políglotas, especialmente a esos políglotas de a pie, esos que te encuentras en una calle de Bragança a los que les preguntas por una calle y te contestan: "Eres espanhol, eu hablo español" y se sueltan hablando un español realmente bueno, mucho mejor del que se aprende en la escuela. Soy un ferviente defensor de la inmersión lingüística como único y válido medio para aprender un idioma. Claro que las clases ayudan al adorno de la corrección y propiedad del uso de un idioma.
Toda esta retahíla tiene que ver con un lejano recuerdo de mis primeras intentonas por aprender portugués. Todo comenzó por una extraña fascianción hacia la MPB (Música Popular Brasileña). Gracias a Milton Nascimento, una voz portentosa y una música deliciosa en el concierto de la Expo de Sevilla, a la alegría angelical de Zizi Possi, que pude disfrutar después de una peregrinación inacabable hacia Murcia sólo para verla en concierto; gracias también a Adriana Calcanhotto, a la que todavía no he visto "ao vivo".
De sus letras y su música hice primero versiones libres a modo de poema y luego, después de hacerme con un diccionario paupérrimo portugués-español, memoricé frases de canciones con las que, más o menos, me entendía en los viajes a Portugal.
Aquellos balbuceos portugueses me vienen ahora a la memoria más grata porque este sábado actúa en Huelva María Rita, tal vez una de las nuevas voces más interesantes del panorama MPB. Si pueden, no se la pierdan.





