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la letra e
blog personal de Joaquín Blanes
Acerca de
La letra e intenta renovarse.
Sindicación
 
La rentrée
Volvemos al mismo infierno que dejamos, al calor húmedo, a la siesta de cerveza, canícula y chicharras. Regresamos al sosiego del trabajo (a mí al menos me sosiega trabajar), a la voz adormecida de Ben Harper, a reclamarle a los amigos algún que otro encuentro. Volvemos a encontrarnos la invasión de idioteces por fascículos, las novedades editoriales de los mismos de siempre, la humedad elevada en el ambiente y las pelusas bajo la cama. Volvemos del verano y nada ha cambiado. Incluso me parece que todo fue un sueño, el curso en Baeza, el viaje a Lisboa con M y la locura de convivir (en plan Gran Hermano) con 47 adolescentes con las hormonas (Def.: f. BIOL. Producto de la secreción de ciertas glándulas del cuerpo de animales y plantas que, transportado por la sangre o por la savia, regula la actividad de otros órganos Todos sabemos qué otros órganos) y feromonas (Def. f. BIOL. Sustancia excretada por algunos animales que influye en el comportamiento de los de su misma especie) encendidas. Experiencia maravillosa, volvería a cometer tamaña insensatez.

Volvemos a casa y nos encontramos que el mundo no sabe salir del fango donde se hunde sin remisión. ¿Qué haríamos sin conocer la intrahistoria de los que nos rodean, vecinos, panadera, abacera y charcutero? Porque la Historia, así con mayúsculas, escrita por los telediarios, comienza a parecerse a una hez vacuna, de las de pasto y plasta. ¿Quién decía que la Historia la escriben los grandes nombres? En fin, pesimismo para la vuelta al cole. El Ministerio de Educación francés y su magnánimo idiota, Gilles de Robien, piensa que llevar una camiseta con una hoja de marihuana es apología del cannabis; por lo que decide prohibir el uso de cualquier artículo que tenga la forma de la hoja de la maría. ¿Se aceptaría una hoja de parra en una camiseta o se consideraría que induce al pecado de la lujuria que cometieron Adán y Eva en el Edén? Lástima de los que todavía creen que la letra con sangre entra. (Aunque alguna colleja bien dada en un momento concreto nunca está de más).

Para no dejar de flotar en la desazón del regreso a casa, TVE vuelve a emitir un programa de Línea 900 titulado "La cosecha del subsidio", en el que nos muestra las desigualdades obscenas con las que se reparte el dinero del subsidio agrario, las millonarias ayudas que la Unión Europea concede, y que reparte equitativamente entre los que más tienen (Si Robin Hood dejara de ser un zorro de dibujitos y levantara la cabeza). Las ayudas se reparten del siguiente modo: el 80% del dinero entre el 20% de los que reciben subvenciones. Personajes interesantes como la Duquesa de Alba (no es la única duquesa), el dueño de la Inmobiliaria Osuna, los señores Ibarra y Botín y otros tantos ilustres de la dádiva bancaria de nuestro país neoliberado; que reciben poco más de un millón de euros al año, una minucia. Mientras tanto, los que verdaderamente cultivan las tierras o tienen ganado, van perdiéndolo todo y nuestra agricultura o se va al garete o se convierte en terreno urbanizable. ¿Alguien se acuerda de los olivos del Aljarafe sevillano? Por mentar un despropósito. A este ritmo los tomates tendrán un aspecto mágico, entre el cinabrio y el bermellón, con un brillo delicioso y un aspecto impecable frente a un sinsabor desnaturalizado.

Y a todo este despliegue de pesimismo, me entero de que Tito Fernández, el director de Sor Ye-ye, Cateto a babor y No desearás al vecino del quinto, se ha muerto. Una lástima, claro que, personalmente, me apena más la pérdida de Dewey Redman, extraordinario saxofonista de jazz, que también nos dejó.

Pero ya está bien de lamentarse, que vuelve el cole y tengo que comprar tela de cosas chachis: la mochila con ruedas, la carpeta de anillas, el cuaderno de cuadros y el lote de bolígrafos. Además del uniforme para volver guapetón al colegio.
 
Comentario:
Bienvenido Blains. Me alegra mucho que ande usted por aquí. LLame a los amigos, hombre, no se haga de rogar. Tendrá que contar mucho tras su paso por la France.
No