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Flores de loto en un jardín de lechugas
Historias de cine negro y ensalada variada
Acerca de
Que le gusta a Valjean? De Dumas a Neil Stephenson, de John Lee Hooker a KT Tunstall, de Montmartre a las Highlands, de Los Sobornados a Los Guardianes de la Noche, de una cerveza fría a un calvados que la noche haya templado.
Qué Busca Valjean? Busco una chica interesante que tenga una bonita sonrisa, aficiones creativas y le guste viajar. Si viste minifalda, medias negras y zapatos de tacón de aguja, entonces no importa que no sea viajera, dejaré de ser nómada para convertirme en sedentario
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Lupo Synclair " Cuatro rosas "
El camino de hierro terminaba abruptamente en la estación del ferrocarril. La ciudad estaba igual que cuando la dejé hace tres días. Más vibrante, quizás. Menos oscura.

El taxi me deja delante de la puerta. Arranca. De cuajo saco la llave del buzón y subo a la quinta planta para penetrar, a oscuras, la cerradura. Rita está en casa. O eso o los muchachos de Frattelli han pasado a hacerme una visita de cortesía y darme las buenas noches antes de dejarme descansar en paz.

Rita viste traje negro de seda con un corte accidental que va desde los tobillos hasta tres dedos por debajo de la cadera. Las piernas entrecruzadas, un Xcite entre los labios y un four Roses con dos dados fríos como el hielo nadando en su interior.

- Bourbon!? – me ofrece
- No. Y tú no deberías beber con esas curvas.

Es bella. Mucho. Pero no estamos talados del mismo árbol. Mi apartamento siempre ha sido lo suficientemente grande como para no poder encontrar el amor tan pequeño que ella sentía por mí.

- En qué piensas!? – dice - No,... no me lo digas... en Ella, verdad? Por que piensas en Ella, verdad Synclair?. Te odio. Odio como me miras. Odio como caminas. Odio tus palabras y tus silencios. Te odio a tí y ese tabaco que fumas. – Respira. Se levanta.- Dime Synclair, qué hay detrás de ese humo que expiras?
- Los labios de un hijo de puta que una vez te amó.

Aquella noche ella durmió en mi cama, y yo en una de las del motel “LastChanceTonight”.


 
Valjean sigue buscando...
Cada cierto tiempo si se mira hacia atrás vemos que las cosas cambian, y rápido. Las modas perecen cada año, los cantantes caducan tras su primer disco, los ordenadores parecen dejar de pensar cuando intel les da envidia con un procesador más inteligente y los estereotipos se adaptan a revolcones a golpe de fotograma.

Lo decía Dylan en The Times They Are A-Changin' . La celeridad de los cambios estaba llegando a las personas en forma de cambio político, social, relacional y conductual. Años antes, otros ya habían trazado la línea a seguir.

Las pioneras no dejaban a nadie indiferente - "General, tenga cuidado con su hija. Ha intentado sentarse sobre mis rodillas cuando yo estaba de pie"-. Las chicas empezaron a tener espejos en los que mirarse. Imperturbables, retadoras, seductoras, afilaron sus tacones, su lengua,... sus miradas, perfilaron su futuro, sus labios,... su carácter, y fumaban con estilo, como nadie lo había hecho hasta entonces.




Ahora los tiempos están volviendo a cambiar. Cuando lo excepcional es lo usual, lo inusual vuelve a ser lo que se lleva.

Las chicas no necesitan adoptar patrones masculinos para progresar. Las chicas no tienen necesidad de ser John Wayne. Nuevas pioneras están volviendo a trazar el camino. Creativas, sensibles, con una ilusoria vulnerabilidad que las hace irresistibles, preparadas, libres, divertidas y sensuales, chicas que no necesitan ser dóminas a full-time, aunque a Valjean no le importa que lo sean en horario prime-time.

No he comentado nada sobre los cambios que hemos sufrido nosotros a lo largo de los últimos tiempos ya que seguimos igual de despistados que hace años.


 
Episodios de cine
"Los depresivos no quieren ser felices, quieren ser infelices para confirmar su depresión. Si son felices no están deprimidos y tienen que salir al mundo a vivir, lo cual puede ser deprimente".
Clive Owen en The Closer


"Finalmente tuve un orgasmo; y mi doctor me dijo que era de la clase equivocada".
Woody Allen en Manhattan


Johnny: ¿A cuántos hombres has olvidado?
Vienna: Tantos como mujeres tú recuerdas.
Johnny: No te vayas.
Vienna: No me he movido.
Johnny: Dime algo dulce.
Vienna: Seguro. ¿Qué quieres escuchar?
Johnny: Miénteme. Dime que todos estos años tú me has estado esperando.
Vienna (sin sentimiento): Todos estos años te he estado esperando.
Johnny: Dime que habrías muerto si yo no hubiera vuelto.
Vienna: Habría muerto si tú no hubieras vuelto.
Johnny: Dime que aun me amas como yo te amo.
Vienna: Aun te amo como tú me amas.
Johnny (amargamente): Gracias. Muchas gracias.
Joan Crawford y Sterling Hayden en Johnny Guitar


"No me sorprendería, Pat, que Billy te volara la cabeza de un tiro: siempre has sido un padre para él".
Chill Wills en Pat Garret y Billy "el Niño"



 
En el vagón de cola... se escucha buena música
Quizás la canción triste la asociemos con el Delta, con los campos de algodón de los esclavos del pasado, con los excluidos, con los ojos verde marihuana de la chica de la tienda de enfrente. Quizás el blues debería de asociarse con Chicago, con las idustrias del metal de los esclavos del presente y con los ojos verde marihuana de la misma chica de la tienda de enfrente.
John Lee Hooker es quien mejor representa cualquiera de las dos opciones. Hizo la transición tranquila entre la tradición y la evolución. Tal vez sólo aprovechó que en Chicago había electricidad y transformó los wattios en decibelios para hacer su música.
Si tuviera que decir como es su sonido, diría que está cargado de fuerza, emoción, lleno de sencillez y entrañas.

 
Lupo Synclair "Pubs, labios de princesas y buena música"

Conocí a una chica en los bares de abajo
paseaba siempre orgullosa, esclava de las modas
que vienen, de modas que pasan.
No se fijó nunca en mis ojos
que tímidos, tímidos la miraban.



Eso me pareció escuchar mientras humedecía mis labios con una Voll damm de cuello alto en la barra del Irlandés de Casanovas. La música no estaba muy alta. Lo suficiente. Al mirar al cielo del bar, las dos aspas del ventilador de madera de palo rosa viraban a 25 fotogramas por segundo.


Me gustan las chicas
que por condición
necesitan tiempo
y dedicación,
elegantes y bonitas,
con liguero de Dior,
Chanel, cocaína y Don Perignon



Aquella tarde había llovido. Y mucho. El barman modulaba en Do menor para no desafinar : “ La cerveza con mucha espuma o arrán ? “. Esos pequeños detalles diferencian a un sirve copas de un profesional. Aquella noche seguía lloviendo. Y mucho.


Todo el mundo quiere oler sus medias.
Todo el mundo le invita a lo que tiene,
puede ser un desespero
por amor o por dinero
nunca serás el primero
todo el mundo ama a Isabel
.


Puede que pensar no sea malo pero pensar en Ella no era bueno. No, no lo era.


Tus heridas más profundas son tatuajes en tu cuerpo
buscando las respuestas,
galopando a mar abierto.
El hombre navegando por los mares del destierro



Lanzo dos monedas que ruedan esquivando las copas. Travelling y cámara lenta. Una de ellas se deja caer sobre su costado, cerca de la caja. El audio alterando decibelios como si lo que cayera fuera una de las columnas del Parthenon. La otra moneda, ...cruz.


Por eso dejad que hablen mal
marinero sin pensarlo más
cojamos una buena en ese oscuro puerto
y ahora deja que hablen bien, esas chicas que nos esperan
guardando para siempre un buen recuerdo

El hombre navegando por los mares del destierro

 
Lotófagos, medias sonrisas y ensalada de lechuga
Las mitades son parte del completo incompleto que cada día pasea sus Martinelli por las aceras de la ciudad.

Las medias verdades son el paso indeciso, el quiero y no puedo de la falacia. Los medios días, el paso en falso de los que pudiendo no quisieron. La media sonrisa, el mayor error que pueden cometer los labios de una mujer. Las medias naranjas, el nuevo fruto prohibido del paraíso desde que la manzana de invernadero no cruje y su acidez es puesta en cuestión.

Quizás es que estamos acostumbrados a buscar la perfección en lo que hacemos o buscamos, y lo que se quede a medias no nos convence. Quizás no se trata de buscar flores de loto en un jardín de lechugas, sino simplemente buscar lechugas.

Quizás el camino sea practicar en la imperfección para acabar dándose cuenta que lo que se obtiene es la realidad de lo que hay, y que no se diferencia de lo que se halla a mi alrededor. Y en el caso de encontrar flores de loto, comérmelas como hacían los lotófagos, y olvidar.
 
Episodios de cine
"Me llamo Lester Burnham. Este es mi barrio. Esta es mi calle. Esta es mi vida. Tengo 42 años. En menos de un año habré muerto, claro que eso no lo sé aún. Y en cierto modo, ya estoy muerto. Aquí me tienen, cascándomela en la ducha. Para mí el mejor momento del día. A partir de aquí, todo va a peor".
Kevin Spacey en American Beauty


"No los odias?, esos silencios incómodos. ¿Por qué necesitamos decir algo para rellenarlos?. Es por eso que sabes que has encontrado a alguien especial. Puedes estar callado durante un puto minuto y disfrutar del silencio".
Uma Thurman en Pulp fiction


"Mi psicoanalista me advirtió que no saliera contigo, pero eras tan guapa que cambié de psicoanalista".
Woody Allen en Manhattan


Humphrey Bogart: "¿Por qué has hecho eso?".
Lauren Bacall: "Sólo quería saber si me iba a gustar".
Humphrey Bogart: "¿Y te ha gustado?".
Lauren Bacall: "No lo he decidido aún".
Humphrey Bogart: "Y eso".
Lauren Bacall: "Ya sabes que conmigo no tienes que actuar, Steve. No tienes que decir nada, ni tampoco hacer nada. Nada absolutamente. O quizás solo silbar. Porque sabes cómo silbar, ¿no Steve?. Tan solo tienes que juntar los labios y ... soplar".
Bacall y Bogart en Tener y no tener


"Un brindis: por nuestras esposas y amantes... ¡y porque nunca se conozcan entre ellas!".
Russell Crowe en Master & Commander

 
Lupo Synclair "... esta noche trabajo"
... esta noche trabajo. No hay luna. Llena mi vaso con bourbon y pica dos cubitos de hielo en el pymer. La loba luce medias negras, tacón afilado y lengua inquieta. Aun no toca. Me voy hacia la ventana. La luz de las farolas tiñe de ocre las aceras de una calle húmeda por la lluvia de esta tarde.

Me acerco a la rubia. Todavía sabe al Ginger ale que se tomó en el Rino´s Club hace un rato. Hay mujeres que besan por trimestre vencido, a plazos, y otras como ésta, que se sirven al contado rabioso. No hay música. Ni desafino

"No te desnudes todavía". Tarde. Las luces de la mesita me recuerdan a un fetiche Arumbaya que ví el otro día en los encantes. Sus caderas de Zara le vacilan a mi cintura y su pelo... una cascada de agua salada. Se deja caer a un lado. Me ofrece un piti que me mal fumo. El humo no camufla que aun estando aquí tirado sigo pensando en Ella.

Tengo que marcharme. La loba deja treinta billetes y una rosa sobre el tocador. Me ajusto el sombrero de fieltro gris y cojo los billetes. Dejo la rosa. Son las seis de la mañana. Desde el portal se ve despuntar el alba. Necesito una copa.