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Flores de loto en un jardín de lechugas
Historias de cine negro y ensalada variada
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Que le gusta a Valjean? De Dumas a Neil Stephenson, de John Lee Hooker a KT Tunstall, de Montmartre a las Highlands, de Los Sobornados a Los Guardianes de la Noche, de una cerveza fría a un calvados que la noche haya templado.
Qué Busca Valjean? Busco una chica interesante que tenga una bonita sonrisa, aficiones creativas y le guste viajar. Si viste minifalda, medias negras y zapatos de tacón de aguja, entonces no importa que no sea viajera, dejaré de ser nómada para convertirme en sedentario
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Lupo Synclair " Dos esquirlas después"
Me arrastro. Una brizna de sangre fluye desde mis labios aprovechando la rivera que había trazado una lágrima caída. Me levanto y empujo la puerta de un club que todavía permanece abierto. Suena Liza Minnelli pero en lento, con voz grave, a veinticinco revoluciones por minuto para darme tiempo a caer antes que concluya la primera estrofa.

Dos días después abro los ojos y la veo. Sin preguntarle me dice que se llama Ingrid y trabaja en el local de abajo. La habitación es una especie de buhardilla de techo inclinado con una cama, un sofá y poco más.

- Has tenido suerte que Leo estudió veterinaria antes de dedicarse a servir copas – espetó mientras agitaba una taza metálica con dos esquirlas de plomo en su interior.

Ingrid luce ojos verdes, pómulos alpinos y pelo negro café solo. Dice que recuerda haberme visto un par de veces en la barra, solo, frente a una Foster ámbar y fría. Yo debo haberla olvidado ese par de veces. No sé más de ella salvo que mis noches en su cama han sido sus noches en el sofá.

Dos semanas después apago las brasas de mi cigarro en la farola que hay enfrente de la puerta del club Las Damas. Llueve. Siempre la espero fuera, pero siempre hay un casi siempre. Leo me sirve una Foster mientras mira de reojo al tendido. Siguiendo el hilo de unas carcajadas veo una mesa con cuatro tipos. Ingrid les sonríe mientras ellos le cobijan entre pechos varios billetes. Me voy hacia uno de ellos, el más generoso.

- Synclair!! – exhala ella
- Es tu chica, verdad?... Sí, sí, sí .. – afirma sereno- Sabes!?, mi padre me decía “no te fíes de ninguna”, comprendes, hijo? sólo te traerán problemas, aunque sea tan guapa, jugosa y con un gran futuro...
- ...entre las piernas - corearon sus acólitos entre risas.
- A ésta la tengo muy vista- prosiguió- pero esta noche... ya he pagado.

Arrastro mi brazo con furia sobre la mesa derribando todas las copas, del mismo modo que la pala de un quitanieves se abriría paso por una carretera de alta montaña. Cojo al tipo por las solapas, lo levanto y enquisto en la pared.

- Pues si la tienes tan vista, a partir de ahora ya no la mires, tan solo haz memoria.

Fue lo último que dije antes que alguien malgastara una botella de protos del 73 en mi sien.

Dos minutos después despierto en la acera brillante y empapada. Me levanto. Alzo el cuello de mi abrigo y enciendo un cigarro negro, muy negro. Si Fritz Lang estuviera aquí, haría un travelling vertical con la cámara en paralelo a la farola, abriendo plano y viéndome alejar calle arriba sumergiéndome en la oscuridad.

Quizás Bogart lo hubiera hecho mejor.
 
Comentario:
Natalia, sigo por aquí con moretones varios. Por cierto, he visto que las cosas han mejorado para tí, igual que synclair levantándote a cada golpe.

 
Comentario:
bueno.. esa chica no merecía la pena.. hay muchos peces en el río... me alegro q sigas por aquí a pesar de los golpes.. pq te echabamos de menos.. besos
 
Comentario:
¿Un protos del 73?
La chica tenía que merecer la pena, sin duda.
No