EL MUNDO MUNDIAL
Hoy he leído un post de un amigo. Un post que rezumaba ingenuidad y frescura. El articulista hablaba de viejas resoluciones, de buenas intenciones de las que había formado parte, a fin de cambiar un poco, en lo que estuviera en su mano, la injusticia de nuestro mundo. En concreto se hablaba de "adoptar" un indigente y tenerlo a su cargo durante un periodo largo de tiempo. Quizá no sea solución, a la larga, pero al menos es alguien que reacciona ante cosas que claman al cielo. A mi me preocupa profundamente la cada día mas marcada indiferencia de nuestra sociedad ante los problemas sociales. No nos podemos dejar engañar ante la maraña de organismos y de departamentos dedicados al Bienestar Social. Esa tampoco es la solución. A mi me produce una reacción de rabia la indiferencia conque cualquier tema es tratado en la información diaria.
Pongo un ejemplo de actualidad rabiosa: la frontera de Melilla (España/Marruecos). Esa barrera de alambre espinoso que asaltan cada día una marea de inmigrantes, en gran parte procedentes de Algeria o de otros lugares de Africa. La otra noche hablaban de hacer una barrera fronteriza mas alta, que tuviera 6 metros en vez de los 3 de la de ahora. Los inmigrantes -con grave riesgo para su integridad
física- saltan la barrera y la saltarán igualmente si es mas alta. Asi es como lo veo yo. Ellos fabrican en las cercanías de la frontera, escondidos en la maleza, sus largas escaleras hechas de troncos y cuerdas. Fabricarán escaleras mas altas.
El espectáculo de la otra noche era dantesco, muchos quedaron atrapados ente el alambre, otros resultaron gravemente heridos. Por supuestos ha habido muertos. No se, pero creo que por aqui, con estas medidas de contención no vamos bien. Aparte de que personalmente pienso que esta ola de inmigración es imparable.
Yo vivo en un barrio de mi pequeña ciudad en el que la inmigración es masiva y, con sinceridad, veo los pros y los contras. No estoy diciendo que tengamos que hacer lo que hacen las instituciones, me parece demencial. Primero se les pone todas las barreras que ellos saben poner para que entren. Cuando entran ilegalmente y se les detecta se les envia a su pais, pero ahhhh, ellos ni siquiera vuelven a casa. Se quedan por allí en campamentos y lo vuelven a probar una y otra y otra vez, hasta que lo consiguen. Muchos mueren por el camino. Y luego, una vez aquí, se les tutela de un modo que incluso provoca reacciones adversas por parte de otras personas de aqui. No hay que darles ni mas ni menos que lo que darían a las personas sin recursos de aquí. Ahora bien, hay que poner de nuestra parte para integrarlos en nuestro mundo.
Pienso que las personas tienen que estar muy desesperadas y estar pasándolo muy muy mal para arriesgarse de ese modo. Para ponerlo en juego todo para llegar. También pienso que tienen una idea equivocada del mundo al que van y que las cosas no son como ellos esperan, al menos no del todo. Pero eso es otra cuestión.
Creo que ya que -para mi- es imparable esta ola de inmigración y las cosas iran a mas a menos que se establezcan en sus paises de origen las condiciones para que les resulte mas atractivo quedarse, las cosas deberían aceptarse y regularse y pactarse las condiciones de un modo razonable. No hay que ser muy lista -es cuestión de puras matemáticas elementales- para ver que de aqui a pocos años serán mayoría, dado el número de hijos que ellos tienen, dada la avalancha de entrada -ese río que no cesa- , dada la bajísima tasa de natalidad que nosotros tenemos (1 o dos como máximo hijos por pareja). Así que si aceptamos este hecho inevitable, en ver de luchar contra él, podríamos intentar conseguir que esas personas formaran parte de nuestro mundo, con las variantes, con parte de las cosas que forman parte de lo que son, sí, pero también aceptando nuestra cultura, nuestro bagaje, nuestra forma de vida, porque después de todo son ellos los que se han desplazado hasta aqui.
Pienso en que la gran mayoría de los inmigrantes que viven en mi ciudad son de religión islámica., y es este hecho el que en cierto modo provoca las grandes diferencias, más que el color de la piel o la diferencia en las costumbres. De acuerdo, tienen todo el derecho del mundo a su culto, y a sus creencias, a tener sus mezquitas y a comer carne de cordero sacrificado mirando a la Meca, pero no estoy dispuesta a renunciar a ninguno de los derechos adquiridos como mujer, que son herencia de una larga lucha de las que nos precedieron. Ahora esta cuestión concierne sólo a ellos y a sus familias, pero cuando la simple demografía incline la balanza hacia su lado?.
Por otra parte, yo creo que lo único justo es un reparto mucho mas equitativo de los recursos naturales. Es completamente lógico que estas personas se vean empujadas a intentar mejorar su vida y la de los suyos y que luchen por ello como sea. No creo que ninguna barrera, medida policial represiva o control sirva absolutamente para nada.
Se que un inmigrante no es un indigente, sólo que sus precarios recursos económicos los situan al llegar en una situación parecida. La mayoría consiguen un trabajo y lo conservan y al poco tiempo traen a su familia.
Por supuesto no sólo existe la inmigración subsahariana o magrebí, está la de sudamérica, está la de los paises del este. Esta ultima inmigración también presenta unos problemas específicos como son la llegada de muchachas y mujeres engañadas por las mafias, que son obligadas a prostituirse.... y también la presencia de delicuencia organizada de esos países. No cometeré el error de creer que inmigración es igual a delincuencia. Se que delincuentes existen en todos los ámbitos y nacionalidades, pero es evidente también que en España hay una mafia de los paises del este que está muy bien organizada y que se hace notar.
Y por otra parte existen los indigentes. Las personas de este país u de otros, que por una razón u otra viven al margen de nuestra sociedad, olvidados por ella.
Sobran en nuestras europeizadas ciudades. Cuando se celebra la Fiesta Mayor de Barcelona, por ejemplo, son rescatados de las calles porque "hacen feo" y deslucen los actos oficiales. Pero este aparcarlos momentáneamente dónde sea, no soluciona problema alguno. La verdad es esta: muchas personas viven en la calle, duermen bajo cartones, en los cubículos de los cajeros automáticos, en las escaleras del metro, en los bancos públicos, tumbados en la hierba en verano, y en cualquier portal o lugar mas recogido del frio en invierno. No existe un lugar para ellos en nuestra sociedad. Y sinceramente no creo que existan los albergues necesarios para cuidar de ellos. Todos estan saturados.
No soy Asistente Social , ni tengo el tipo de formación necesaria para saber qué medidas deberíamos adoptar para paliar esto y buscar auténticas soluciones, pero pienso que hay que buscar tareas que ellos quieran y puedan hacer y que les haga tener algo a lo que aferrarse. Un lugar donde vivir. Ilusionarse de nuevo. Porque a quien lo ha perdido todo ya nada le importa.
Nuestra sociedad de "tanto tienes tanto vales", nuestra sociedad de culto a la imagen, les desprecia, les ignora, les margina, pero podrían perfectamente ser útiles, al menos a sí mismos.
Algunos son victimas de enfermedades como el alcholismo.Otros victimas de la mala suerte. Personas con patologías y enfermedades mentales conviven con gente que simplemente se cansó de luchar.
No, no se la solución, pero continuo pensando que no es tema para diez o quince minutos en un telediario, cuando llegan los primeros fríos.
Quizá sería bueno volver a soñar. Pedir lo imposible
Comentario:
Es una vaina tremenda, hace poco lei que despues del holocausto colombia esta registrando una de las cifras mas altas de dezplazados por conflicto armado en la historia. Mucho peor que esto. Es que la gente ya ha visto tanto pero tanto por tanto tiempo, que le es indiferente ver esa clase de noticias en la tele. Pero mientras haya gente con ganas de hacer algo por mas pequeño que sea, ya sea una camisa o un post bien escrito como vos. Entonces se va a escuchar bien fuerte el grito del alma.





