VACACIONES Y OTRAS COSAS
Estamos en ese periodo del año en el que todo el mundo está de vacaciones, acaba de hacerlas o está a punto de empezarlas. Supongo que habrá gente que disfruta de su trabajo pero la conclusión que saco cuando miro a mi alrededor es que la mayoría vivimos esperando estos dias de ocio.
Conclusion: Vale la pena vivir solo 20 o 30 dias al año con suerte?. No creo...
A mi no me gustan especialmente las vacaciones a menos que tenga algo que hacer, un sitio a dónde ir, un cambio de verdad. Si no, al principio las acojo con mucha ilusión, me apetece dormir, levantarme tarde , salir a dar una vuelta por la noche, a tomar una copa entre semana. Leer, vaguear. Sufrir el calor en casa, que siempre es más tolerable y tienes una ducha a mano.... Luego me cansan, me aburro, empiezo a añorar la actividad "normal". Acabo limpiando mas en casa y ocupándome de todos los recados engorrosos que no tengo tiempo de hacer normalmente. Acabo peleándome con mi hijo... :))). Acabo añorando a la gente que esta lejos y que no puedo ver. Tengo quiza mucho mas tiempo para pensar y quien coño dijo que pensar es bueno?.
Esto me recuerda algo que ronda mi cabeza hace días: está relacionada la capacidad de sentir con la capacidad de sufrir?. Quiero decir: cuánto mas complejo eres y mas profundamente sientes las cosas seguramente te afecta mas todo, no?, lo bueno y lo malo.. Vuelas muy muy alto y muy arriba, pero sondeas abismos que a veces resultan intolerables, te hundes.....
Afortunadamente está la fantasia, la amistad, la pasión, las historias, la musica, el otoño, el sexo, los libros, las peliculas, la ciencia ficcion, el rol, la épica, el terror, los hombres... Por fortuna algunas personas podemos meternos en la piel de otras personas, reales o imaginarias. Vivir experiencias que no son nuestras, otras vidas, otros puntos de vista, mirar desde otro angulo. Por fortuna algunas personas a veces hacemos pequeñas locuras.
Y por último estan las noches de verano, con su tibieza perfumada, sus terrazas al fresco en medio del bosque, al lado del mar, mmmmmmmmm......... esas terrazas. En mi ciudad hay unas instaladas en un parque salvaje y libre, en el centro de la ciudad, bajo enormes arboles. Una pequeña acequia lo bordea y si te apartas del bullicio puedes ver las crias de los patos de cuello verde, mirando curiosas. Solo apartándote unos pasos está el silencio del bosque, el susurro eterno de las hojas, el misterio...
He puesto mi cama bajo la ventana y ahora tumbada puedo ver las estrellas (al menos las que me deja ver las luces de mi ciudad). El 10 de agosto pienso ir al monte, a ver la lluvia de estrellas fugaces. No se si soy demasiado mayor para pedir un deseo, pero eso jamás me ha cortado a la hora de tirar una moneda en un pozo mágico, en una fuente, de soplar las velas. O de tomar una copa de champagne con oro dentro la noche de final de año, ni tampo al encender velas de todos los colores y montar un ritual la noche del solsticio de verano.
Hogueras, hogueras de mi infancia.

Hogueras en cada esquina, en cada cruce de las calles,quemando el asfalto aunque estuvieran construidas sobre un palmo de arena. Y los niños corriendo salvajes de calle en calle, de cruce en cruce, buscando mas combustible para nuestros fuegos. Fuera de control. Totalmente fuera de control. Noches de Sant Joan espiando a los mayores y sus rituales, sus bailes, sus coqueteos, escondida bajo la mesa que servia de bar en la terraza. Niña timida vestida de rojo con un montón de comics entre las manos, pero ya sintiendo el fuego en mi interior. Vestido rojo, escote de barco, anclas de color blanco. Rizos castaños revoloteando al viento, escondida tras las rosas color de te de mi madre.
Mi cama mira ahora al Norte, quiza sea una tonteria pero hace días que duermo mejor
Conclusion: Vale la pena vivir solo 20 o 30 dias al año con suerte?. No creo...
A mi no me gustan especialmente las vacaciones a menos que tenga algo que hacer, un sitio a dónde ir, un cambio de verdad. Si no, al principio las acojo con mucha ilusión, me apetece dormir, levantarme tarde , salir a dar una vuelta por la noche, a tomar una copa entre semana. Leer, vaguear. Sufrir el calor en casa, que siempre es más tolerable y tienes una ducha a mano.... Luego me cansan, me aburro, empiezo a añorar la actividad "normal". Acabo limpiando mas en casa y ocupándome de todos los recados engorrosos que no tengo tiempo de hacer normalmente. Acabo peleándome con mi hijo... :))). Acabo añorando a la gente que esta lejos y que no puedo ver. Tengo quiza mucho mas tiempo para pensar y quien coño dijo que pensar es bueno?.
Esto me recuerda algo que ronda mi cabeza hace días: está relacionada la capacidad de sentir con la capacidad de sufrir?. Quiero decir: cuánto mas complejo eres y mas profundamente sientes las cosas seguramente te afecta mas todo, no?, lo bueno y lo malo.. Vuelas muy muy alto y muy arriba, pero sondeas abismos que a veces resultan intolerables, te hundes.....
Afortunadamente está la fantasia, la amistad, la pasión, las historias, la musica, el otoño, el sexo, los libros, las peliculas, la ciencia ficcion, el rol, la épica, el terror, los hombres... Por fortuna algunas personas podemos meternos en la piel de otras personas, reales o imaginarias. Vivir experiencias que no son nuestras, otras vidas, otros puntos de vista, mirar desde otro angulo. Por fortuna algunas personas a veces hacemos pequeñas locuras.
Y por último estan las noches de verano, con su tibieza perfumada, sus terrazas al fresco en medio del bosque, al lado del mar, mmmmmmmmm......... esas terrazas. En mi ciudad hay unas instaladas en un parque salvaje y libre, en el centro de la ciudad, bajo enormes arboles. Una pequeña acequia lo bordea y si te apartas del bullicio puedes ver las crias de los patos de cuello verde, mirando curiosas. Solo apartándote unos pasos está el silencio del bosque, el susurro eterno de las hojas, el misterio...
He puesto mi cama bajo la ventana y ahora tumbada puedo ver las estrellas (al menos las que me deja ver las luces de mi ciudad). El 10 de agosto pienso ir al monte, a ver la lluvia de estrellas fugaces. No se si soy demasiado mayor para pedir un deseo, pero eso jamás me ha cortado a la hora de tirar una moneda en un pozo mágico, en una fuente, de soplar las velas. O de tomar una copa de champagne con oro dentro la noche de final de año, ni tampo al encender velas de todos los colores y montar un ritual la noche del solsticio de verano.
Hogueras, hogueras de mi infancia.

Hogueras en cada esquina, en cada cruce de las calles,quemando el asfalto aunque estuvieran construidas sobre un palmo de arena. Y los niños corriendo salvajes de calle en calle, de cruce en cruce, buscando mas combustible para nuestros fuegos. Fuera de control. Totalmente fuera de control. Noches de Sant Joan espiando a los mayores y sus rituales, sus bailes, sus coqueteos, escondida bajo la mesa que servia de bar en la terraza. Niña timida vestida de rojo con un montón de comics entre las manos, pero ya sintiendo el fuego en mi interior. Vestido rojo, escote de barco, anclas de color blanco. Rizos castaños revoloteando al viento, escondida tras las rosas color de te de mi madre.
Mi cama mira ahora al Norte, quiza sea una tonteria pero hace días que duermo mejor





