Blogs.ya.com Quitar publicidad
Da igual... lo que se me ocurra
Letras, imagenes y desahogos
Acerca de
Como no me preocupe por nacer...

por que me he de preocupar por morir...

website metrics
Sindicación
 
Cuando no suena el despertador...
Amanecí con la garganta intoxicada, los ojos desechos, el rostro pálido, la sonrisa muerta, necesitando algo indescifrable, quito las cobijas de plomo y después de mucho tiempo me enfrento al espejo, sale una sonrisa y como en un beso me susurra: mientras haya vida siempre existe una salida...
 
Ángel...

Cuida a los ángeles que me reciban de negro que guíen mi camino....






Cuida a los ángeles que no te lleven al cielo, que cuando has llegado no vuelves a verlos...

 
Contención...

Cuando abro los ojos la primera idea que viene a la mente es que tengo que actuar con normalidad, lo sigo repitiendo mientras la regadera intenta trasladarme al mundo real, visto con lentitud imaginando mi rostro con un maquillaje de indiferencia, neutral, de porcelana…
Las emociones de los días que han pasado han mitigado poco a poco mi normal paciencia, mi optimismo nato, los ojos brillosos, pero no de alegría, con un llanto contenido que aun no se desbordar y que regularmente intenta invadirme en los lugares más inapropiados, ira desbordada en gestos duros y contestaciones cortantes…
Respiraciones profundas que permitan oxigenar el cerebro y pueda contener emociones y actuar como si nada pasara, pero cada sombra con la que me enfrento a cada paso me destruye las estrategias, se enciende la sangre, se contrae el mentón, el corazón aletea con fuerza y la palabra se convierte en navajas…
Mi rostro a mutado en terminales nerviosas cargadas de emociones, veo el mundo debajo del vano de mi puerta, me entristece la soledad de las calles, pero cuando veo el transito de las personas la rabia invade mi ser, respiro profundo abro mi boca al máximo y sin emitir algún ruido, grito mi odio al mundo…

 
Oscureciendo II...

¿Son las copas de aquel aniversario?
Ya sabes que si
Las conservas en perfecto estado, igual que mi ropa
No son recuerdos, ni anhelos, simplemente cosas que no son mías
Pronto me las llevare
No te creo, lo has dicho muchas veces
Lo se, pero ahora…
¿Va a ser diferente?, por favor
De acuerdo, no quiero agriar la noche
Ya lo has hecho
No seas así conmigo
¿Cómo?
Así fría, seca, mordaz…
De que otra forma puedo ser, esto es producto de lo que sembraste por mucho tiempo, ¿el alcohol y tus fantasías te han borrado el pasado?, a mi no, te dejo entrar por que no me gustaría que armaras un alboroto en la calle y te pusieras a gritar como imbecil despertando a los vecinos y haciéndome pasar nuevamente vergüenzas, tampoco me gustaría salir en la mañana y verte tumbado en la banqueta como un simple vagabundo, respeto mis recuerdos y aun que no lo creas me gustaría verte bien y si no es posible eso, de menos recordarte como eras antes…
Lo siento…
No comiences
Esta bien, salud…
Salud…

 
Divagaciones frente al espejo...

Ayer soñé con muchas cosas, y no sólo me refiero a la noche anterior a estas letras, me figuro días, meses y años, creo que ahora puedo hablar hasta de décadas; ser una diversidad de cosas siempre en miras a un “éxito” que de una u otra forma es exigido por la familia, por los amigos, en fin por la sociedad, en épocas adolescentes la rebeldía me llevaba a sentirme francotirador del mundo, entre lecturas complejas que presumía entender aunque no entendiera, al menos eso creo entenderlo ahora, después la exigencia de decidir tu vida o al menos orientarla a algún camino “provechoso” con discursos sexistas: “serás la cabeza de tu familia, tendrás que trabajar y sacrificarte por los tuyos, por eso debes de encarrilarte ya”, pero no, no tome ningún camino de esos, ni siquiera me motivaba o asustaba la idea de tener una familia, honestamente me importaba y me importa una chingada eso, crecido con nacientes canas y amigos que si optaron por tener (unos forzados y los menos deseosos) una familia, así como la pintan en los libros de preescolar, en las novelas dulzonas o en carteles de hipotecarias y prestamos monetarios, de pronto platico con ellos y hablan como hablan los padres, como hablan los ejecutivos, como hablaba toda esa gente que en algún momento contrariamos y hasta nos burlamos en promesas de no ser así, ya no se habla de sueños, de anhelos, sólo de deudas, de líos y uno que otro momento feliz de una sonrisa sin dientes, de las primeras palabras, del se parece a mi, etc.; ahora creo que sigo soñando ya no como antes, ya sin tanto brillo en los ojos, varado posiblemente en la nada, caminando sobre agua, pero como siempre con la mano estirada intentando alcanzar…eso…