De vuelta
Como despertando de una larga etapa invernal Armando salió de su casa, estar recluido tres meses no era cosa fácil, racionando la comida, causando molestias a su anciana vecina que lo veía como si fuese su hijo pequeño; las calles parecían diferentes, como más iluminadas, los colores vivos, hasta la gente extrañamente se veía como alegre a pesar de sus prisas y empujones, los aromas de la nueva libertad despertaban en Armando una curiosidad extraña, hoy regresaría a la vieja oficina, a los kilos de solicitudes sin atender, al teléfono chillón, a los gritos del jefe y a las bromas pesadas de seudo amigos que lo jodian por su escasa estatura, el enclenque cuerpo, la calvicie prematura y sus amaneramientos herencia de su madre consentidora ahora ausente…





