Amaneciendo
Amaneciendo en un mundo demasiado cotidiano,
aparezco como una radiografía de mis anhelos,
recuerdo los deseos que ayer me prometí,
abordo el autobús que me llevara al camino sin retorno,
avanzo a paso lento las llantas gastadas demoran la llegada,
recuerdo asumiendo recuerdos,
en las meditaciones se aglutinan los pretextos,
como si el mañana nunca viniera,
siento, aspiro y trato de inhalar el entorno,
pero los recuerdos retroceden mis pasos,
esquizofrenia entre semáforos, v
erde calma, rojo angustia, amarilla mi sangre,
impaciente escribiendo en imaginación mi rostro,
respiro y elaboro un plan de salida,
las ventanas son muy estrechas, l
a puerta de bajada demasiado lejana,
asumo loso riesgos de una caída a desnivel,
cierro los ojos y me dejo llevar,
el aire pasa en ráfagas,
caída libre hasta que otro recuerdo invade mi mente,
me descalabro y la cuesta se pronuncia cada vez más,
vértigo, paranoia, golpe fatal,
creo que he llegado,
todo permanece en calma,
oigo el silencio y veo en penumbra, sólo un suelo,
sólo recuerdos,
la parada esta cercana,
alcanzo el timbre,
mis dedos oprimen con fuerza
y el pedal derecho se sumerge en mayor ansiedad,
realidad me salta a las pupilas,
las calles pasan presurosas, el sudor frió...
muerte.
aparezco como una radiografía de mis anhelos,
recuerdo los deseos que ayer me prometí,
abordo el autobús que me llevara al camino sin retorno,
avanzo a paso lento las llantas gastadas demoran la llegada,
recuerdo asumiendo recuerdos,
en las meditaciones se aglutinan los pretextos,
como si el mañana nunca viniera,
siento, aspiro y trato de inhalar el entorno,
pero los recuerdos retroceden mis pasos,
esquizofrenia entre semáforos, v
erde calma, rojo angustia, amarilla mi sangre,
impaciente escribiendo en imaginación mi rostro,
respiro y elaboro un plan de salida,
las ventanas son muy estrechas, l
a puerta de bajada demasiado lejana,
asumo loso riesgos de una caída a desnivel,
cierro los ojos y me dejo llevar,
el aire pasa en ráfagas,
caída libre hasta que otro recuerdo invade mi mente,
me descalabro y la cuesta se pronuncia cada vez más,
vértigo, paranoia, golpe fatal,
creo que he llegado,
todo permanece en calma,
oigo el silencio y veo en penumbra, sólo un suelo,
sólo recuerdos,
la parada esta cercana,
alcanzo el timbre,
mis dedos oprimen con fuerza
y el pedal derecho se sumerge en mayor ansiedad,
realidad me salta a las pupilas,
las calles pasan presurosas, el sudor frió...
muerte.





