De vuelta (2)
La cabeza rapada, la hiriente cicatriz en el costado derecho, la palidez de una recuperación lenta, la amarilla piel casi sin vida, los ojos desviados y vidriosos, las cejas como una selva incontrolable y la nariz ancha y cacariza, ese era el reflejo que veía en la ventana polarizada del autobús; las mismas calles recorridas una y otra vez le daban la bienvenida a la normal rutina, esa, la de siempre, a la que regresaba…





