RAFAEL MONTESINOS SE HA MARCHADO DEFINITIVAMENTE A SEVILLA
Dicen los teletipos que te has muerto. Por una insuficiencia renal. Qué cosa tan prosaica. Yo mismo he visto lo que decían que era tu cadaver, con tu cara de niño sonrosada y tu barba que nunca envejecía, con un sudario blanco cubriéndote el cuperpo breve y la tristeza honda de la melancolía, rodeado de coronas de flores de políticos, poetas, amigos...
Pero yo no creo en esa muerte tuya, que es mentira. Yo creo que es un truco del sevillano que siempre quiso volver a su tiera para que ahora te lleven a ella para siempre. Más aún para que, al fin, lberado del cuerpo, puedas confundirte con ella. Ser uno con ella. Como siempre lo fuiste, aunque un día afirmaras que "he vivido cuatro días/ tres de ellos no fueron sevillanos./ Llevadme a la tierra mía".
Ya lo has conseguido, aunque para ello ya no veamos más tu figura menuda y distinguida, con la sonrisa irónica y la pipa apagada en la mano presidiendo la Tertulia Hispanoamericana, tan tuya, que debería desde ahora llamarse con tu nombre Tertulia Hispanoamericana Rafael Montesinos. Supongo que a tí no te gustaría, tan humilde siempre y tan modesto, hasta en la exageración de haber dejado tu obra tan dispersa, tan inalcanzable que los jóvenes apenas pueden tener acceso a ella. Eso lo tendrán ahora que remediar las Instituciones culturales, que para eso están para luchar contra el olvido y reivindicar la obra de nuestros mejores.
Y yú, Rafael,él último gran Rafael de nuestra literatura (ya se fueron Alberti, Pérez Estrada, Soto Vergés...) eras de los mejores, aunque no le dieras importancia a tus versos y siempre fueras con esa aire de primerizo, que espera que los demás aprueben sus versos, cuando el maestro eras tú y los demás unos torpes alumnos. Tan poca importancia le dabas que tu libro, ya desgraciadamente póstumo, se llama "La vanidad de la ceniza". ¡ Qué hermoso título para decirsnos lo poco que valen las glorias de este mundo¡ ¡Y qu hermosa manera de despedirse con una lección de humildad¡ "Palabra de amor/ que canto/ lo que me pasa".
Pero yo no creo en esa muerte tuya, que es mentira. Yo creo que es un truco del sevillano que siempre quiso volver a su tiera para que ahora te lleven a ella para siempre. Más aún para que, al fin, lberado del cuerpo, puedas confundirte con ella. Ser uno con ella. Como siempre lo fuiste, aunque un día afirmaras que "he vivido cuatro días/ tres de ellos no fueron sevillanos./ Llevadme a la tierra mía".
Ya lo has conseguido, aunque para ello ya no veamos más tu figura menuda y distinguida, con la sonrisa irónica y la pipa apagada en la mano presidiendo la Tertulia Hispanoamericana, tan tuya, que debería desde ahora llamarse con tu nombre Tertulia Hispanoamericana Rafael Montesinos. Supongo que a tí no te gustaría, tan humilde siempre y tan modesto, hasta en la exageración de haber dejado tu obra tan dispersa, tan inalcanzable que los jóvenes apenas pueden tener acceso a ella. Eso lo tendrán ahora que remediar las Instituciones culturales, que para eso están para luchar contra el olvido y reivindicar la obra de nuestros mejores.
Y yú, Rafael,él último gran Rafael de nuestra literatura (ya se fueron Alberti, Pérez Estrada, Soto Vergés...) eras de los mejores, aunque no le dieras importancia a tus versos y siempre fueras con esa aire de primerizo, que espera que los demás aprueben sus versos, cuando el maestro eras tú y los demás unos torpes alumnos. Tan poca importancia le dabas que tu libro, ya desgraciadamente póstumo, se llama "La vanidad de la ceniza". ¡ Qué hermoso título para decirsnos lo poco que valen las glorias de este mundo¡ ¡Y qu hermosa manera de despedirse con una lección de humildad¡ "Palabra de amor/ que canto/ lo que me pasa".





