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Diario de un poeta casado
Diario de un escritor casado, con 2 hijos, que vive el día con intensidad y contemplación
Acerca de
Nací en Valencia hace 30 años, pero vivo en el centrísimo de Andalucía. Soy escritor por vocación, porque vuelvo una y otra vez a beber de la cristalina fuente de la literatura. También soy padre de dos hijos, el mayor es el de la foto (que puedes guardar en tu disco duro, para ver mejor). Y escribo poemas a destiempo, y una tercera novela, y vivo lo que puedo y lo que los libros me deparan en la tarde.
Sindicación
 
Los poemas de El código da Vinci
Acabo de leer una entrevista a Umberto Eco. En su mayor parte no era más que publicidad de la nueva novela de este autor, y, francamente, no me han dado muchas ganas de leerla. Las novedades editoriales, en lo que a narrativa se refiere, suelen dividirse en:

a) Novela de género, sin mayores pretensiones: de detectives, novela rosa, gran parte de la “novela histórica”, etc.

b) Mujer cerca de los cuarenta o cincuenta que se da cuenta de que pesa quince quilos más que hace veinte y que no ha encontrado al príncipe azul en el “saborío” de su marido;

c) persona de cuarenta años o más que se pone a contarnos su vida, como si nos interesara en algo;

d) la guerra civil y el franquismo.

Del cuento no hablo porque en España no existe.
La novela de Umberto Eco se incluye en b.


En las últimas líneas de la entrevista, sin embargo, el periodista pregunta por otra obra, El Péndulo de Foucault, lejano antecedente de El Código Da Vinci. El escritor italiano se distancia, afirmando que Dan Brown no se toma en serio su propia obra, pero ha sido lo bastante hábil al conseguir que sus lectores sí lo hagan.

¿Qué lectores se lo han tomado en serio? El Vaticano y cuatro más.

Yo no. Como Borges, siempre he sido un lector hedonista, y quizá por eso no pude con El Péndulo de Foucault, novela que, según el propio Eco, fue escrita como la sátira de los que escriben y leen obras del tipo de El Código Da Vinci. Una especie de parodia del género paranormal, con la misma intención que Cervantes escribió el Quijote. Lo cual demuestra que ni Cervantes ni Eco sabían lo que se hacían.

Cervantes comenzó su obra, sí, como una parodia de los libros de caballerías. A medida que iba escribiendo, quiso incluir todos los géneros de moda de la época: la jugada le salió redonda, y el Quijote se convirtió en un best-seller. Diez años más tarde, con la segunda parte, se sintió más libre y más genial, y logró crear la novela moderna. Sin embargo, Cervantes jamás lo supo. Si no, ¿a qué vino escribir el Persiles, una vuelta atrás a los tópicos de la bizantina? Y, sobre todo, ¿a qué vino decir que el Persiles sería la mejor o la peor de todas las novelas jamás escritas?

Algo parecido le ocurrió a Umberto Eco. Tras El Nombre de la Rosa, el pobre hombre se despistó un poquito, no supo estar a la altura de sí mismo.

Pero yo lo que quería de verdad es contar que me he leído hace tres días el Código Da Vinci.
No me había reído tanto con una novela desde Sin Noticias de Gurb. Mira que es difícil el humor en literatura; pues Dan Brown es un maestro. Suscribo totalmente las palabras de Umberto: Dan Brown no se toma en serio nada de lo que dice y además lo demuestra. Todo es una broma, nada más.

No sé cuál es la burrada que se lleva la palma. Ya hay muchas webs en internet que se dedican a explicar los errores del Código Da Vinci. Y, como este es el Diario de un Poeta, me referiré a los “poemas” del Código. Que, como poemas, tienen una calidad equiparable a la de los pareados del Conde Lucanor. Tanto es así, que cuando leí “el poema”, no supe de qué hablaban los personajes.

Me llama mucho la atención que, según Langdom, el endecasílabo tenga “propiedades místicas” (¿?), que lo utilicen los antiguos griegos (cuya métrica se basaba en el pie, y no en la sílaba), que sus raíces se hundan en el “mundo pagano” y que un historiador (Teabing) exclame: “¡es un endecasílabo!” cuando cualquiera que sepa contar se dará cuenta de que son cuatro. Claro, que ni Langdom ni Teabing aciertan poco antes que el texto está escrito como en un espejo.

(Robert Langdom recuerda la primera vez que vio un manuscrito en una exposición sobre Da Vinci: no entendió nada hasta que alguien le dio un espejo. En Madrid, hace poco, mi mujer y yo acudimos a una exposición parecida; a ninguno de los dos nos costó darnos cuenta, en cuanto vimos los textos, de cómo escribía Leonardo...)

¿Qué tiene de especial el endecasílabo? Nada. Absolutamente nada. Desde el Renacimiento ha sido el metro más usado por todo tipo de poetas, europeos y americanos, de Quevedo a Neruda, de Garcilaso a Borges, de Petrarca a Andrés Trapiello... ¿O qué se cree Dan Brown, que es patrimonio de franceses e ingleses?

¿Y qué tiene de especial que Newton escribiera en latín? Como todo el mundo, en su época. ¿Y todo ese rollo para deducir que “Sofía” es “sabiduría”? ¿Y las disertaciones sobre la divina proporción, y sobre Walt Disney, etc., etc.?

Y hay más tonterías, estas ya a nivel argumental (el que no se haya leído la novela, que no siga leyendo porque lo destripo todo). ¿Por qué Teabing no sigue fingiendo hasta el final, en lugar de desvelar su identidad antes de acabar la investigación, si no es capaz de completarla por sí mismo? ¿Por qué Rémy considera un honor conocer la identidad del Maestro, si no lo aguanta? ¿Cómo puede basarse toda la novela en que el Papa Juan Pablo II es “muy liberal” y quiere desembarazarse del Opus, cuando apoya a esta organización y otras como los kikos, etc.? ¿Cómo es posible que el mandamás del Priorato de Sión sea un descendiente de Jesús? Porque si los miembros del priorato han de defender a esos descendientes con su vida, ¿no se da una pequeña paradoja? Y si Jesús no es Dios, ¿a qué viene esa equiparación entre María Magdalena, Isis y La Diosa, al punto que Langdom se pone a adorarla así, a bote pronto?

No cabe otra explicación: lo hace adrede, como indicando que todo es un juego y que no le tomemos en serio.

Y al final no he hablado de los poemas. Bueno, en realidad no merece la pena.
Sólo digo que os leáis el libro. Os reiréis un rato.
 
Había una araña
Esta madrugada, hacia las dos, oímos unas voces horribles en el intercomunicador. Era nuestro hijo mayor, que cumple tres años el día 21 de este mes (día de la poesía y de entrada de la primavera).
—¡Paaaapaaaaaaáááá! ¡Aaaaayyyyyy! ¡Paaaapaaaaaaáááá!
La noche colgaba lenta de las estrellas, tras las lluvias de estos últimos días, pero ese grito lo navajó todo:
—¡Paaaapaaaaaaáááá! ¡Aaaaayyyyyy! ¡Paaaapaaaaaaáááá!
Apresurado, porque tardaba un poco en encontrar los zapatos, llegué a su cama y le rocé las mejillas preguntándole:
—¿Qué pasa, Néstor, cariño?
—¡Paaaapaaaaaaáááá! ¡Aaaaayyyyyy! ¡Paaaapaaaaaaáááá! —gritaba, ahora ya algo más calmado.
Ya estaba seguro de que estaba teniendo una pesadilla, o que volvía de ella, que es quizá más doloroso y crudo. Lo arrullé con la manta y con el peluche y le dije que no pasaba nada, que todo había sido una pesadilla. Y él, adentrándose otra vez en el sueño (si es que había llegado a salir), murmuraba:
—Había una araña...
Pobre, pensé para mí, no hay ninguna araña...
—No te preocupes, mi vida, mañana te demostraré que no hay nada que temer.
Pero no me oyó, me parece, porque yo ya entraba en mi cama y me dejaba abrazar la espalda por la madre de mi hijo, mi mujer, a quien le confesé:
—Había una araña...


 
Plagio y medio (final)
Eso no se lo cree nadie, que manden algo con tu nombre a sitios para desprestigiarte. y las faltas de ortografía que hace en la nota ya llevan bastante a la sospecha.
Será mejor hacer como dice Félix Senosiain en su web www.deconcursos.com:

«me preguntan que qué ocurre con el plagio de Carlos Alberto...
01/03
Tema: Sinceramente, si no es fácil probar lo del 3% de Cataluña, cuando todos sabemos que el 99% de los Ayuntamientos (incluido el de mi pueblo) se quedan bajo manga un porcentaje de las obras o de los pisos que se construyen en sus 'territorios' y nadie es capaz de probar nada porque todos están compinchados y los acuerdos se hacen verbalmente, como para saber si los poemas los había enviado el mencionado autor o lo había hecho otro en su nombre para fastidiarle...(esta mañana hemos publicado una escueta aclaración del autor, pero nos han enviado información referida a la misma historia que se ha repetido anteriormente en otros concursos)... llamaremos a los del CSI para que hagan un análisis de huellas dactilares y continuaremos informando...

Sed buenos... »

En fin, que la liebre quede destapada, por si sirve de algo en el futuro.


 
Plagio (y medio) continuación
¿Qué tal? Sigue lloviendo. Y yo continúo con mi plagio (plagio va, plagio viene).

Pues bien, lo había dejado en que todo parecía un plagio doble. Así que escribí a la revista mexicana y a los de la organización del premio "Jara Carrillo" de Alcantarilla (Murcia). Y luego, eso mismo se lo referí a los de la web de los certámenes:

A ULTIMA HORA...

Plagio de uno de los finalistas del Premio Jara Carrillo de Cuento
28/02
Tema: NOTA DE PRENSA DEL AUTOR. Mi nombre es José Miguel Desuárez; soy escritor, y resido en Osuna (Sevilla). Te sigo muy a menudo... Pero he aquí que te escribo para contarte que me han plagiado un poema. Y lo he visto en tus noticias de hoy, a tenor del XXI Premio Jara Carrillo de Cuento y poesía de humor. Resulta que el que ha quedado como finalista (y se publicará) con el poema "El rombo que somos", llamado Carlos Alberto Cachay Flores, de PERÚ, ha plagiado un poema mío, con el mismo título, que ya ganó un premio, el XVIII Premio de poesía "Villa de Monesterio", tal y como tú mismo pusiste en tu web, en las noticias, el 6 de septiembre de 2004. Puedes buscarlo en tu archivero de noticias... http://www.deconcursos.com/web/hemeroteca.php?id=3762&page=1&CADENA=monesterio

Así que les he escrito a los de Alcantarilla en estos términos:

«Amigos del Ayuntamiento de Alcantarilla:

Mi nombre es José Miguel Desuárez. Soy escritor y resido en Osuna, provincia de Sevilla. Les escribo con motivo de un poema que he visto en la noticia del fallo del premio XXI de poesía y cuento de humor "Jara Carrillo" que ha quedado finalista. El poema es "El rombo que somos", y ha participado con el nombre de Carlos Alberto Cachay Flores - Perú. Pues bien, resulta que ese poema es mío, y además ya ganó un premio en agosto de 2004, el XVIII Premio de poesía "Villa de Monesterio".

http://www.upmonesterio.org/certamen/finpoe.htm

En esta otra web:
http://www.deconcursos.com/web/hemeroteca.php?id=3762&page=1&CADENA=monesterio

Y también en esta web, donde se comenta: http://www.sapiens.ya.com/insulaliteraria

Por otro lado, he visto que el mismo poema (que ya son ganas de plagiar...) está como semifinalista en el certamen de la web mexicana Pasos en la azotea, donde se va a publicar también próximamente.

Lo pueden mirar aquí:

http://www.pasosenlaazotea.com/cgi-bin/trabajos.cgi?001000237+Titulo

De manera que no pueden ustedes publicarlo junto con los demás poemas y relatos con el premio Jara Carrillo, primero, porque el poema es un plagio, ya está premiado y publicado en otra parte, y segundo, porque, además, ya está publicado en una web, plagiándolo así por segunda vez.

Espero que no haya ningún problema en que rectifiquen el fallo del certamen, porque los derechos los tengo yo, al haberlo registrado en 2003, en el registro de la propiedad intelectual de Sevilla.

Y si tuvieran necesidad de alguna aclaración, les ruego me lo comuniquen a la mayor brevedad posible. Reciban un fuerte abrazo.»

Y lo mismo a los de la web:
www.premiosliterarios.com (donde pueden leerse todavía todo).

Pero luego me escriben y me dicen que el poema, en el premio de Alcantarilla, sólo coincide en título, y no en contenido; mientras que en la revista mexicana sí coincide plenamente. Así que me lo comunican con esta copia de lo que a él le envían:
Lamento informarte que el poema "EL ROMBO QUE SOMOS" ha sido retirado
de nuestro concurso. El autor original de la obra ha dado pruebas
fehacientes del vulgar plagio del que ha sido objeto.

Te agradeceremos que en lo sucesivo, te abstengas de participar en
nuestros concursos ya que nuestro interes primordial es promover la
creacion original y no el "copy/paste" de trabajos ajenos.

Hemos puesto a disposicion del legitimo titular de los derechos de este
poema, la informacion que podamos aportar en caso de que decida ejercer
alguna accion legal en este caso.

Atentamente
Felipe Huicochea (www.pasosenlaazotea.com)


Entonces ya sólo falta que Carlos Cachay se pronuncie, y así lo hace hoy 1 de marzo, en la web deconcursos.com

Sobre el Plagio de una de las obras finalistas del Certamen Jara Carrillo. Nota de Carlos Cachay
01/03
Tema: EDITORIAL. Ayer publicamos una nota del autor plagiado, pero la retiramos al contactar con la organización del certamen y comprobar que en los dos plagios detectados de la misma obra (uno en un portal de internet mexicano y el otro el finalista del Jara Carrillo) se mantenían los títulos pero las obras eran diferentes... es decir que alguien estaba pidiendo a gritos que lo localizaran como plagiador... algo absurdo.
A continuación escribimos una nota que acabamos de reproducir del autor aludido al que también pedimos nuestras disculpas.

ESTIMADOS AMIGOS.

COMO YA LO ESTOY DIVULGANDO A NIVEL DE LA WEB,EXISTE ALGUIEN QUE HA TOMADO MI NOMBRE DESCARADAMENTE,NO SE CON QUE FIN,QUIZA DE DESPRESTIGIARME O PERJUDICARME,Y HA PARTICIPADO EN DOS CONCURSOS CON POEMAS DE OTROS AUTORES,COLOCANDOME O DEJAMDOME COMO UN VULGAR PLAGIADOR.

PIDO DISCULPAS PUBLICAS POR TAL HECHO INDIGNANTE.

YA EMPEZE LAS AVERIGUACIONES LEGALES AL RESPECTO.

ESPERO SU COMPRENSION.

GRACIAS.

CARLOS CACHAY.


Y así están las cosas. Entonces, ¿qué ocurre?, ¿que en Alcantarilla tampoco había participado el autor siendo consciente de ello? Eso es lo último que nos queda ya por averiguar.