Castillos de cartón
Acabo de leerme Castilos de cartón, de Almudena Grandes, y he dado en pensar esto: la protagonista, en vez de irse con el guapo, rico y con talento, se va con el feo, gilipichis y con menos talento, creo yo, para que al lector le quede siempre la tranquilidad de sentirse mejor persona, más listo y más consciente de su vida: tanto que, en su caso, hubiera elegido la mejor opción.
Entonces, está claro: los autores escriben sobre perdedores; si escribieran sobre ganadores nadie querría sentirse bajo los personajes.
Entonces, está claro: los autores escriben sobre perdedores; si escribieran sobre ganadores nadie querría sentirse bajo los personajes.





