<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/rss20.xml"><title><![CDATA[Diario de un poeta casado]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Diario de un escritor casado, con 2 hijos, que vive el día con intensidad y contemplación]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[12/12/2004]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hour]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[123]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[BASE]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_38.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_37.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_36.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_35.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_34.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_33.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_31.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_32.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_29.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_28.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_38.htm"><title><![CDATA[Nueva web interesante]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_38.htm]]></link><description><![CDATA[Hey, amigos. Al margen de este blog, hay una web que no debéis dejar de visitar. <br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/files/rombosenlace.jpg" alt="" border="0" width="400" height="300"/><br/><br/>Se llama "<a target="_blank" href="http://www.escritoresymatrimonio.es">Escritores y matrimonio</a>", está en <a target="_blank" href="http://www.escritoresymatrimonio.es">www.escritoresymatrimonio.es </a>y es la web de Mercedes Marcos Monfort y José Miguel Desuárez que, en mayo de 2006, publican su novela "Las plazas", a cargo de <a target="_blank" href="http://www.aticoediciones.com">Ático ediciones</a>. <br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_37.htm"><title><![CDATA[Georges Perec]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_37.htm]]></link><description><![CDATA[Hoy, 7 de marzo de 2006, <a target="_blank" href="http://www.remue.net/cont/perec.html">Georges Perec </a>hubiera cumplido 70 años si no hubiera muerto, de cáncer de pulmón, en 1982. Era un escritor de los grandes. <br/>Buscaba en cada libro sorprender totalmente al lector; trabajaba el lenguaje desde el fonema hasta la frase más compleja; la fuerza que todavía hoy late en sus libros es asombrosa y seductora. Pocos escritores han logrado renovar tan alegremente la literatura y traspasarla en un acto generoso de bondad y pasión tan fuerte como el que fulguraba en sus ojos. <br/>Desde aquí, desde este humilde rincón, este cuasi-especialista en Perec, celebra con una copa de aire que hoy Georges Perec podía haber llegado a ser septuagenario. Suerte que será siempre un dinosaurio de la literatura, junto a Borges y a Cervantes, por vivir tan intensamente la literatura siempre. <br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_36.htm"><title><![CDATA[Las intrigas palaciegas]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_36.htm]]></link><description><![CDATA[Estos días he estado leyendo "Vida", de Benvenuto Cellini (Florencia, 1500-1571). Se trata de un libro jugosísimo, donde su autor va contando sus aventuras, que son muchas, al hilo de su familia (que quería que se dedicara a la música), de su verdadero trabajo, el de la orfebrería; y también junto a los Papas (el Papa Clemente  VII, que lo quiso mucho y lo trató bien; y luego Pablo III, que lo metió en la cárcel por nada, y lo sacó dando una orden borracho gracias al duque de Ferrara). Es una vida completa, donde los hombres otorgan a su palabra más valor que a su vida. Donde los salteadores de camino eran más peligrosos que la Peste. Donde las guerras eran recibidas con el candor de la heroicidad. <br/>También aparecen nombres importantes, como el propio Miguel Ángel, o Rafael de Urbino, porque Benvenuto Cellini se codeó con todos ellos y en el relato de su vida lo cuenta todo por igual (aquella cena en casa de Miguel Ángel, a la que él acudió con un amigo disfrazado de mujer; o un viaje exquisito por Venecia). <br/><br/>En aquel tiempo pasado no todo fue mejor ni peor: había cosas buenas, pero también las había malas; pues a Benvenuto lo indultaron tras matar a un hombre, y luego lo metieron en la cárcel por no hacer un trabajo de orfebrería a tiempo. Esas cosas hoy no pasan, pues a los albañiles que no acaban las casas a tiempo no los metemos en la cárcel y a los asesinos no los dejamos libres, bailando... ¿verdad?<br/><br/>Se trata de una obra totalmente recomendable. Ahora me voy a poner con el "Libro de las maravillas" de Marco Polo.<br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_35.htm"><title><![CDATA[Había una araña]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_35.htm]]></link><description><![CDATA[Esta madrugada, hacia las dos, oímos unas voces horribles en el intercomunicador. Era nuestro hijo mayor, que cumple tres años el día 21 de este mes (día de la poesía y de entrada de la primavera). <br/>—¡Paaaapaaaaaaáááá! ¡Aaaaayyyyyy! ¡Paaaapaaaaaaáááá!<br/>La noche colgaba lenta de las estrellas, tras las lluvias de estos últimos días, pero ese grito lo navajó todo: <br/>—¡Paaaapaaaaaaáááá! ¡Aaaaayyyyyy! ¡Paaaapaaaaaaáááá!<br/>Apresurado, porque tardaba un poco en encontrar los zapatos, llegué a su cama y le rocé las mejillas preguntándole: <br/>—¿Qué pasa, Néstor, cariño?<br/>—¡Paaaapaaaaaaáááá! ¡Aaaaayyyyyy! ¡Paaaapaaaaaaáááá! —gritaba, ahora ya algo más calmado.<br/>Ya estaba seguro de que estaba teniendo una pesadilla, o que volvía de ella, que es quizá más doloroso y crudo. Lo arrullé con la manta y con el peluche y le dije que no pasaba nada, que todo había sido una pesadilla. Y él, adentrándose otra vez en el sueño (si es que había llegado a salir), murmuraba: <br/>—Había una araña...<br/>Pobre, pensé para mí, no hay ninguna araña...<br/>—No te preocupes, mi vida, mañana te demostraré que no hay nada que temer. <br/>Pero no me oyó, me parece, porque yo ya entraba en mi cama y me dejaba abrazar la espalda por la madre de mi hijo, mi mujer, a quien le confesé: <br/>—Había una araña...<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_34.htm"><title><![CDATA[Vuelta al vinilo]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_34.htm]]></link><description><![CDATA[Ahora que tan de moda está la guerra de la piratería con los cd's y los dvd's, se me ocurre que nada de esto hubiera ocurrido si no hubieran inventado el cd. Antes, en la música, con el vinilo, la gente, lo más que hacía era copiárselo en cinta de casette, pero no era tan bueno el sonido. Ahora, como cualquiera puede grabar un cd, la calidad es la misma. E igual ocurre con las películas, con el vhs y el dvd: para grabarse una película había que tener dos vídeos, o grabarla desde la tele, y no era lo mismo. Ahora con la grabadora de dvd pues igual. <br/>En fin, que sería mejor volver al vinilo. Pero ya ni eso, porque ya hay quien pasa los vinilos a cd. Lo mejor habría sido no inventar el cd directamente.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_33.htm"><title><![CDATA[La plaga del siglo]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_33.htm]]></link><description><![CDATA[En España mueren 16 personas cada día en accidentes de tráfico: muchos más que por terrorismo, violencia de género o delincuencia callejera. Y nadie clama al cielo una solución. Los accidentes de tráfico son la plaga de este siglo; con ella acabamos el anterior y se recrudece en el XXI que pisamos. Y a todo el mundo le parece normal. Nadie hace nada. Todo el mundo piensa que no pueden evitarse esas muertes. Pues estamos apañados. <br/><br/>Está, sí, el carnet por puntos.<br/><br/>Y ¿qué hago yo? No beber nunca, no conducir cansado; no correr y no coger el coche para ir a comprar un chicle al quiosco de la esquina.<br/><br/>Pero bueno, se supone que la Navidad es hermosa, pese a esto. Así que brindemos por lo que venga. <br/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_31.htm"><title><![CDATA[Castillos de cartón]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_31.htm]]></link><description><![CDATA[Acabo de leerme <i>Castilos de cartón</i>, de Almudena Grandes, y he dado en pensar esto: la protagonista, en vez de irse con el guapo, rico y con talento, se va con el feo, gilipichis y con menos talento, creo yo, para que al lector le quede siempre la tranquilidad de sentirse mejor persona, más listo y más consciente de su vida: tanto que, en su caso, hubiera elegido la mejor opción. <br/><br/>Entonces, está claro: los autores escriben sobre perdedores; si escribieran sobre ganadores nadie querría sentirse bajo los personajes.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_32.htm"><title><![CDATA[Ficcioneros.com]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_32.htm]]></link><description><![CDATA[Amigos todos, ahora ya podéis visitar la web del año: <br/>www.ficcioneros.com<br/>www.ficcioneros.com<br/>www.ficcioneros.com<br/>www.ficcioneros.com<br/>www.ficcioneros.com<br/>www.ficcioneros.com<br/>www.ficcioneros.com<br/>www.ficcioneros.com<br/>www.ficcioneros.com<br/>www.ficcioneros.com<br/>www.ficcioneros.com<br/>...]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_29.htm"><title><![CDATA[Un nuevo proyecto: Ficcioneros]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_29.htm]]></link><description><![CDATA[A principios de abril del año 2005, un grupo de escritores de diversos países que participan en el concurso de novela que convoca este año la editorial Lengua de Trapo, recibieron un mensaje colectivo en el que se les avisaba la llegada de la novela concursante a esa editorial. A uno de ellos, José Miguel Desuárez, desde España, se le ocurrió comunicarse con aquel centenar de direcciones electrónicas invitándolos a todos<br/>a aprovecharse de lo que para algunos fue un error electrónico, y para otros la comodidad de enviar un mensaje con la opción “responder a todos”. Sean las razones que fueren, lo cierto es que al cabo de los meses aquel grupo se encuentra parcialmente unido a través de Internet (en la actualidad, quedan veinticinco) y han decidido comenzar la primera empresa comunitaria: la publicación de un libro de relatos.<br/>Desde Argentina, Alfredo Salinas puso manos a la obra y compiló los relatos, elaboró el libro en formato pdf y he aquí el resultado. Desde el punto de vista estadístico, un total de 17 autores, de ellos 3 mujeres. En cuanto a sus nacionalidades, cinco argentinos, un colombiano, tres cubanos, un marroquí, un peruano  y seis españoles. Un balance internacional que servirá a los interesados para conocer aunque sea de manera parcial lo que está sucediendo en el terreno literario en esas fronteras. Una descripción aunque sea muy breve de los temas abordados por estos escritores en sus narraciones, abre otro campo de interés. En El sexto continente (Blanca Nidia Acosta, Argentina) la realidad y la ficción llegan a confundirse, hasta inventar un continente que quizás sea un país existente o un mito. Simplemente sales y cierras la puerta (Raúl Aguiar, Cuba) indaga acerca de qué queda más allá de la vida y el personaje central se propone descubrir qué sucede con la llegada de la muerte. Un simple drama de miseria (Ricardo Álvarez Morel, Argentina) nos hace un guiño tramposo con la vejez y sus horribles consecuencias. En las puertas de Tánger (Moshe Benarroch, Marruecos) se nos habla del desarraigo de quienes buscan un lugar en el que haber nacido si no de manera física, sí al menos de manera sentimental; y de quienes desean encontrar un sitio seguro donde depositar sus sentimientos más íntimos. El hombre que se propuso ser rico (Andrés Casanova, Cuba) nos relata el fracaso de un personaje que estuvo luchando desde su nacimiento mismo por triunfar en la vida y casi llegó a lograrlo. Detrás de la sábana (Mariano Cognigni, Argentina) viene a decirnos con su historia que el juego de la vida consiste en un miedo controlado. Las diez muertes de Perseo Ruiz (Jesús Cotta Lobatto, España) inician una y otra vez el ciclo de la vida, mediante la cual el hombre intenta sacudirse y vencer a la muerte. Afuera la lluvia percute (José Miguel Desuárez, España) es una especie de trilogía para un hombre necesitado de construirse tres historias diferentes... porque la real, la cuarta, le parece demasiado trivial. Espejos (Marisa Florenzano, Argentina) intenta borrar con la ayuda del tiempo las vivencias que no puede perfeccionar, corregir ni reparar. En Noche de paz (Queta García, España), con un lenguaje poético, se nos describe el despertar de una ciudad en unos días navideños en los cuales los ricos y los pobres se separan. Fábula del brazo desalmado (Ernesto González, Cuba), con un fino humor, nos compara las tendencias políticas del mundo actual con los órganos del cuerpo. La cita (Luis Daniel Gutiérrez Espinoza, Perú) es una de esas historias de amor loco que muy poco dejan para el amor. En me limpio los dientes con las cuerdas flojas (Gabriel López Nieto, Colombia), un travesti desnuda sus miserias. En Amor eterno (JoLuLo, España) las mariposas se agitan en el estómago de Carmen cuando Ignacio pretende sanarle su herida, y el beso que intentan se convierte en inmortal. La mirada del arquitecto (Francisco Javier Pérez Fernández, España) es la historia de un hombre que se impone una proeza más allá de los límites humanos. Con Un beso en la esquina (Alfredo Gabriel Salinas, Argentina), Florián llega a dudar que el amor eterno sea la mentira más grande que todo el mundo desea creer. Finalmente, Un instante en Oslo (Javier Vázquez Losada, España) nos descubre un viaje en un avión que parece uno de esos barcos perdidos en la nada. En fin, todo un conjunto para ser disfrutado por los amantes del cuento y el relato, que encontrarán en estas piezas ocasión para la risa y el llanto. Porque todas las obras incluidas resultan una provocación contra la indiferencia.<br/><br/>Andrés Casanova,<br/>Las Tunas, Cuba,<br/>5 de junio de 2005<br/><br/><a target="_blank" href="http://www.deconcursos.com/bases/ficcioneros.pdf">Aquí podéis leerlo completo</a>.<br/><br/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_28.htm"><title><![CDATA[A ver...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/josemigueldesuarez/c_28.htm]]></link><description><![CDATA[A ver, sobre qué podría yo escribir yo en este mes de mayo...]]></description></item></rdf:RDF>
