Capitulo 3: Reflexiones para antes de una fiesta (continuación)
(N.A: En este capitulo aparece una descripción de la protagonista, opinad sobre ella. Podeís añadid más cosas que os parezcan interesantes.)
Lo cierto era que siendo ELLA muy joven, con trece años de edad, se enamoro de un chico de dieciocho años que jugo con ella, dandole una de cal y otra de arena, sin llegar nunca a poder decir que estaban juntos (aunque en su imaginación de niña creía que sí) y al final se echó una novia de su edad dejandola absolutamente destrozada.
Esa experiencia la marco, de tal modo que no podia volver a confiar en ningún chico, y de ahí vino el tratar "de manera borde" a casi cualquier elemento masculino que se le acercase.
No por ello dejaba de tener aspirantes: Con relativa frecuencia su móvil registraba mensajes de un chico que ELLA conocio en su facultad (estudiaba segundo de Historia), un chico que le resultaba atractivo pero al que no se atrevia a tratar por miedo a que le ocurriera lo mismo de siempre. Por eso casi nunca contestaba a los citados mensajes.
Cuando contaba a sus amigas lo que le ocurria con los chicos estas le decian:
- Pero , ¡oye!, ¿Por qué te va a salir mal?. No puedes vivir siempre del dolor del pasado. Los tios son unos aprovechados, pero seguro que hay alguno que merece la pena para tí.
ELLA contestaba:
- No sé, es que no quiero sufrir, ni depender de nadie. Estoy mejor así.
- No puedes vivir así, mirate, es salir el tema y miras al suelo, te sonrojas, titubeas, j...., ¡si parece que vas a llorar!
-Vale, sí, no negaré que lo echo en falta, pero pienso que para mí no es el amor.
_ ¡¡Qué tonteria es esa!! ¿Tú te has visto bien en un espejo?
Sí que se había visto, muchas veces, y lo que veía era una chica alta, de 1,68, con el pelo castaño claro, a veces parecía casi rubio, de ojos color ámbar, nariz pequeña pero graciosa, piel blanca, boca también pequeña, pero con labios gruesos que parecian hacerla más grande cuando sonreía, un cuerpo esbelto, tipica de una persona que le gustaba hacer deporte, pero sin llegar a ser un cuerpo "de gimnasio" ni tampoco de modelo escultural.
ELLAno se consiredaba una persona poco agraciada, bien sabía que el problema no era el fisico. Lo que sus amigas no terminaban de entender eraque su trauma residia en el plano emocional, y aunque la animaban y hacian todo lo que podian, a veces no sabian que más hacer.
Lo cierto era que siendo ELLA muy joven, con trece años de edad, se enamoro de un chico de dieciocho años que jugo con ella, dandole una de cal y otra de arena, sin llegar nunca a poder decir que estaban juntos (aunque en su imaginación de niña creía que sí) y al final se echó una novia de su edad dejandola absolutamente destrozada.
Esa experiencia la marco, de tal modo que no podia volver a confiar en ningún chico, y de ahí vino el tratar "de manera borde" a casi cualquier elemento masculino que se le acercase.
No por ello dejaba de tener aspirantes: Con relativa frecuencia su móvil registraba mensajes de un chico que ELLA conocio en su facultad (estudiaba segundo de Historia), un chico que le resultaba atractivo pero al que no se atrevia a tratar por miedo a que le ocurriera lo mismo de siempre. Por eso casi nunca contestaba a los citados mensajes.
Cuando contaba a sus amigas lo que le ocurria con los chicos estas le decian:
- Pero , ¡oye!, ¿Por qué te va a salir mal?. No puedes vivir siempre del dolor del pasado. Los tios son unos aprovechados, pero seguro que hay alguno que merece la pena para tí.
ELLA contestaba:
- No sé, es que no quiero sufrir, ni depender de nadie. Estoy mejor así.
- No puedes vivir así, mirate, es salir el tema y miras al suelo, te sonrojas, titubeas, j...., ¡si parece que vas a llorar!
-Vale, sí, no negaré que lo echo en falta, pero pienso que para mí no es el amor.
_ ¡¡Qué tonteria es esa!! ¿Tú te has visto bien en un espejo?
Sí que se había visto, muchas veces, y lo que veía era una chica alta, de 1,68, con el pelo castaño claro, a veces parecía casi rubio, de ojos color ámbar, nariz pequeña pero graciosa, piel blanca, boca también pequeña, pero con labios gruesos que parecian hacerla más grande cuando sonreía, un cuerpo esbelto, tipica de una persona que le gustaba hacer deporte, pero sin llegar a ser un cuerpo "de gimnasio" ni tampoco de modelo escultural.
ELLAno se consiredaba una persona poco agraciada, bien sabía que el problema no era el fisico. Lo que sus amigas no terminaban de entender eraque su trauma residia en el plano emocional, y aunque la animaban y hacian todo lo que podian, a veces no sabian que más hacer.
Capitulo 3: Reflexiones para antes de una fiesta.
(N.A: En este capitulo me gustaria saber vuestra opinión sobre las descripciones, el narrador y otros asuntos que os parezcan interesantes)
Después de la planificación de la fiesta, ELLA y Maria decidieron ir a un parque cercano, para ver si alli encontraban a alguna de sus amigas. Como no encontraron a nadie se dieron una vuelta por un centro comercial para ver si encontraban algo que les gustase. ELLA se hizo con una minifalda de color blanco y su amiga se la regaló, pese a que ELLA se obstinaba en pagar la prenda. Después quiso devolver el favor comprandole lo que María quisiera, pero, ¡que casualidad!, no le gustaba nada de lo que veían.
Cuando terminaron esta visita, vieron que no tenían nada mejor que hacer hasta la tarde, y quedaron a las cinco en aquel parque donde estuvieron antes, junto a la estatua de un antiguo rey, cerca de un pequeño arroyuelo que discurria por la arboleda del parque.
De vuelta a casa, con los sintomas del hambre manifestandose en su estómago, ELLA empezó a pensar en lo que había hecho en el último año. Siempre pasaba lo mismo, cuando llegaba la fecha de su cumpleaños le daba por pensar en que habia hecho bien y que mal. Su carácter no era el de una persona que tendiera a la nostalgia o al pesimismo, pero sí que a veces solía ser muy autocritica: En su pasado habia varias vivencias, relacionadas con el sexo masculino que habian dejado huella en su interior. Varios amigos, y antiguos novios no habian jugado muy limpio con ella y por eso ELLA de un tiempo a aquella parte se había refugiado en las amigas. A veces se culpabilizaba diciendo: "Si es que soy una bocazas, me gusta demasiado ser el centro de atención, y, claro, eso les cansa. También muchas veces meto la pata, desconozco lo que es la palabra tacto, a veces resulto borde, y, para colmo, nunca pido perdón a aquellos que hago daño". Así era como ella se veía, respecto a su actitud con el sexo opuesto, pero esa no era toda la verdad.
(Continuara...)
Después de la planificación de la fiesta, ELLA y Maria decidieron ir a un parque cercano, para ver si alli encontraban a alguna de sus amigas. Como no encontraron a nadie se dieron una vuelta por un centro comercial para ver si encontraban algo que les gustase. ELLA se hizo con una minifalda de color blanco y su amiga se la regaló, pese a que ELLA se obstinaba en pagar la prenda. Después quiso devolver el favor comprandole lo que María quisiera, pero, ¡que casualidad!, no le gustaba nada de lo que veían.
Cuando terminaron esta visita, vieron que no tenían nada mejor que hacer hasta la tarde, y quedaron a las cinco en aquel parque donde estuvieron antes, junto a la estatua de un antiguo rey, cerca de un pequeño arroyuelo que discurria por la arboleda del parque.
De vuelta a casa, con los sintomas del hambre manifestandose en su estómago, ELLA empezó a pensar en lo que había hecho en el último año. Siempre pasaba lo mismo, cuando llegaba la fecha de su cumpleaños le daba por pensar en que habia hecho bien y que mal. Su carácter no era el de una persona que tendiera a la nostalgia o al pesimismo, pero sí que a veces solía ser muy autocritica: En su pasado habia varias vivencias, relacionadas con el sexo masculino que habian dejado huella en su interior. Varios amigos, y antiguos novios no habian jugado muy limpio con ella y por eso ELLA de un tiempo a aquella parte se había refugiado en las amigas. A veces se culpabilizaba diciendo: "Si es que soy una bocazas, me gusta demasiado ser el centro de atención, y, claro, eso les cansa. También muchas veces meto la pata, desconozco lo que es la palabra tacto, a veces resulto borde, y, para colmo, nunca pido perdón a aquellos que hago daño". Así era como ella se veía, respecto a su actitud con el sexo opuesto, pero esa no era toda la verdad.
(Continuara...)





