Mil Motivos/ Un roto para este descosido/ Diario de cinco años de carrera. Prologo.
La fuerza del recuerdo... Cuando un ciclo está a punto de acabarse, tiendo a analizarlo con la mente fria, y las palabras apropiadas para hablar sobre él para no ser demasiado subjetivo. Este libro recoje un viejo titulo de una vieja historia para rejuvenecerle y darle un fin mejor.
Este libro recoje muchas cosas ( tantas como pueden ocurrir durante cinco años de vida) y pretende reflejar todo lo que he andado, y he sentido, durante este ciclo como estudiante universitario. En algunas partes me detendré más que en otras (Es justo y necesario), para no alargar demasiado la ya de por sí larga historia. Recojo aciertos y errores, y el final no esta cerrado ( El destino dirá cuando y como lo cerrará), pero al menos dice la verdad. Lo único que miente son los nombres de los personajes, pero quizá esta mentira también sea justa y necesaria.
Este libro recoje muchas cosas ( tantas como pueden ocurrir durante cinco años de vida) y pretende reflejar todo lo que he andado, y he sentido, durante este ciclo como estudiante universitario. En algunas partes me detendré más que en otras (Es justo y necesario), para no alargar demasiado la ya de por sí larga historia. Recojo aciertos y errores, y el final no esta cerrado ( El destino dirá cuando y como lo cerrará), pero al menos dice la verdad. Lo único que miente son los nombres de los personajes, pero quizá esta mentira también sea justa y necesaria.
Lo que viene...
Última semana de clases... Ahora lo que queda son los examenes, la entrega de la orla y la graduación.
¿Y después? Habrá que recurrir a la santa paciencia para que nos pille confesaos y no nos tengamos que eternizar buscando un trabajo, (me conformo con no acabar en el telepi o en el burriquin).
Pero bueno, ya se mirará al futuro, lo importante es el ahora y ahora hay que estudiar.
¿Y después? Habrá que recurrir a la santa paciencia para que nos pille confesaos y no nos tengamos que eternizar buscando un trabajo, (me conformo con no acabar en el telepi o en el burriquin).
Pero bueno, ya se mirará al futuro, lo importante es el ahora y ahora hay que estudiar.
A veces
A veces me sumerjo en las más extrañas impresiones, y sostengo luchas en mundos que nunca fueron para mí. Otras siento que una mirada o una sonrisa pueden mantener una vida, y dejo que sea ella quién guíe mis pasos, o cuando un golpe del destino me desbarata el alma y el corazón, hundiendome en el abismo. Pero luego hago caso a mis instintos, cuando veo que caeré en él, y lo sorteo en el último paso del último momento, y en el ambiente oscuro que veo después de salvarme, creo que nada tiene sentido.
Entonces me lleva la inercia del nihilismo: nada valgo, nada tengo, todo perdío su interés, e ignoro las siluetas que se van perfilando a mi aldrededor. Las voces, cada vez más fuertes, consiguen entrar en mis oídos, que querian haberse desconectado, haberse perdido en el olvido.
Pero el empuje de la razón me obliga a entenderlas, a seguir su consejo y a obedecerlas. Según lo hago, el escenario se aclara: no son siluetas difusas, son amigos, aquellos que creias que no te acompañarian esta vez, y de otros que ni te esperabas que pudieran aparecer junto a ti, y después de ello se vuelve a abrir otro camino y otro sol. Todo parece más limpio, y pese a la tristeza normal, corroboro que todo esto esto es por algo, la vida tiene sentido, y con este optimismo extraño de quién por experiencia sabe lo que se saca de un carácter desasosegado y nada vitalista, y que por ello se dispone a enfrentarse a las adversidades y a volver a recomponer su destino.
Entonces me lleva la inercia del nihilismo: nada valgo, nada tengo, todo perdío su interés, e ignoro las siluetas que se van perfilando a mi aldrededor. Las voces, cada vez más fuertes, consiguen entrar en mis oídos, que querian haberse desconectado, haberse perdido en el olvido.
Pero el empuje de la razón me obliga a entenderlas, a seguir su consejo y a obedecerlas. Según lo hago, el escenario se aclara: no son siluetas difusas, son amigos, aquellos que creias que no te acompañarian esta vez, y de otros que ni te esperabas que pudieran aparecer junto a ti, y después de ello se vuelve a abrir otro camino y otro sol. Todo parece más limpio, y pese a la tristeza normal, corroboro que todo esto esto es por algo, la vida tiene sentido, y con este optimismo extraño de quién por experiencia sabe lo que se saca de un carácter desasosegado y nada vitalista, y que por ello se dispone a enfrentarse a las adversidades y a volver a recomponer su destino.
Estar de nuevo "De regreso"
No lo negaré: soy una persona inconstante e insegura. Aún más, muchas veces tiendo a rendirme a la primera dificultad, cuando tengo una ilusión que tarda en cumplirse o que, bien por la altura de mi deseo, o por otras circunstancias que da la vida, que provocan un bloqueo o niegan la posibilidad de volver a escribir. Esto ya me ha pasado una vez en mi vida, y en el último mes y medio ha ocurrido de nuevo.
Pero después de él, una extraña noche te devuelve de nuevo la ilusiónj, y te hace volver a escribir... para ti, aportarte algo que, pese a que te lo niegues, te empuja a entrar de nuevo al mundo del lapiz y el papel, y entonces es como si te encontraras de nuevo, y vuelvas a empezar, con un camino ya aprendido, y una ruta que, con un poco de constancia y voluntad, no se volverá a dejar. Para mí, eso es estar "De regreso".
Pero después de él, una extraña noche te devuelve de nuevo la ilusiónj, y te hace volver a escribir... para ti, aportarte algo que, pese a que te lo niegues, te empuja a entrar de nuevo al mundo del lapiz y el papel, y entonces es como si te encontraras de nuevo, y vuelvas a empezar, con un camino ya aprendido, y una ruta que, con un poco de constancia y voluntad, no se volverá a dejar. Para mí, eso es estar "De regreso".





