CAE EL "SICÓPATA DE REÑACA"
Tras permanecer casi dos semanas prófugo de la justicia, efectivos de la Quinta Comisaría de Miraflores lograron capturar a Sergio Enrique Espinoza Moncada, imputado por 27 casos de abuso sexual y conocido como el "sicópata de Reñaca".
Tras su arresto, el sujeto fue interrogado en el cuartel de Carabineros por los fiscales del caso, Pablo Avendaño y María José Constanzo, para ser devuelto posteriormente a la Cárcel de Alta Seguridad, desde donde escapó el 30 de julio pasado desde el módulo 117 del penal.
Según relató el fiscal Avendaño, la alerta la dieron cerca de las 10:30 horas de esta mañana los llamados de vecinos del sector de Reñaca Alto, quienes afirmaban que habían visto al sujeto caminando por las calles.
Avendaño agrega que a continuación se inició un operativo por parte de funcionarios de la Quinta Comisaría y de la Subcomisaría Gómez Carreño de Carabineros y que los efectivos lograron observar al delincuente mientras huía, lo cual dio origen a un "operativo más específico", que finalizó cuarenta minutos después con la captura de Espínoza al interior de una casa particular.
En tanto, la Quinta Zona de Carabineros informó que el antisocial portaba un cuchillo y una pistola de fantasía al momento de su detención.
27 CASOS DE AGRESION
Tras varios meses de temor en la Quinta Región, la policía capturó por primera vez a Sergio Espinoza la madrugada del 2 de febrero de este año, durante el allanamiento a una vivienda ubicada en el sector de Gómez Carreño, en Viña del Mar. En ese lugar se había escondido tras escapar a la vigilancia que la policía mantenía en su domicilio, en la población El Maitén.
Su aprehensión fue posible gracias a que se rastrearon una serie de llamadas telefónicas que uno de los familiares del inculpado realizó utilizando un celular que el agresor robó a una de sus víctimas.
El 6 de abril pasado fue formalizado por 22 casos, que se sumaron a los cinco ataques que se le imputaron inmediatamente tras su detención.
El Ministerio Público de Viña del Mar tiene pruebas que acreditan que es responsable de un total de 27 agresiones sexuales cometidas en apenas un año, lo que lo convierte en uno de los violadores más agresivos a nivel internacional.
Hace trece días, el leñador huyó de la Cárcel de Alta Seguridad de Valparaíso. Pese a la neblina que reinaba durante la tarde, las cámaras de seguridad captaron parcialmente su escape. A través de las imágenes se descubrió que el delincuente trepó dos mallas metálicas de aproximadamente cuatro metros de altura y luego escaló una muralla.
MODUS OPERANDI
Siendo un repartidor de leña que acostumbraba a pasearse en las zonas más altas de la comuna, el violador elegía con precisión a sus víctimas según un determinado perfil: mujeres jóvenes, de escasa estatura y de contextura más bien delgada, para evitar que opusieran demasiada resistencia.
Sus ataques durante 2004 llegaron a sucederse día tras día en un área determinada de los barrios más altos de Viña del Mar. Además de esta frecuencia, Espinoza llegó a protagonizar dos violaciones en un mismo día y con escasas horas de diferencia.
El individuo violentó a 18 menores de edad amenazándolas con cuchillos y armas de fuego.
Su modus operandi consistía en captar a sus víctimas en lugares poblados, a plena luz del sol y a rostro descubierto. Al acercarse a ellas lo hacía mediante engaños y, tras establecer contacto, acudía a las amenazas, armas cortopunzantes o de fuego, a fuerza de las cuales las trasladaba a sitios eriazos donde procedía a ultrajarlas.
Tras su arresto, el sujeto fue interrogado en el cuartel de Carabineros por los fiscales del caso, Pablo Avendaño y María José Constanzo, para ser devuelto posteriormente a la Cárcel de Alta Seguridad, desde donde escapó el 30 de julio pasado desde el módulo 117 del penal.
Según relató el fiscal Avendaño, la alerta la dieron cerca de las 10:30 horas de esta mañana los llamados de vecinos del sector de Reñaca Alto, quienes afirmaban que habían visto al sujeto caminando por las calles.
Avendaño agrega que a continuación se inició un operativo por parte de funcionarios de la Quinta Comisaría y de la Subcomisaría Gómez Carreño de Carabineros y que los efectivos lograron observar al delincuente mientras huía, lo cual dio origen a un "operativo más específico", que finalizó cuarenta minutos después con la captura de Espínoza al interior de una casa particular.
En tanto, la Quinta Zona de Carabineros informó que el antisocial portaba un cuchillo y una pistola de fantasía al momento de su detención.
27 CASOS DE AGRESION
Tras varios meses de temor en la Quinta Región, la policía capturó por primera vez a Sergio Espinoza la madrugada del 2 de febrero de este año, durante el allanamiento a una vivienda ubicada en el sector de Gómez Carreño, en Viña del Mar. En ese lugar se había escondido tras escapar a la vigilancia que la policía mantenía en su domicilio, en la población El Maitén.
Su aprehensión fue posible gracias a que se rastrearon una serie de llamadas telefónicas que uno de los familiares del inculpado realizó utilizando un celular que el agresor robó a una de sus víctimas.
El 6 de abril pasado fue formalizado por 22 casos, que se sumaron a los cinco ataques que se le imputaron inmediatamente tras su detención.
El Ministerio Público de Viña del Mar tiene pruebas que acreditan que es responsable de un total de 27 agresiones sexuales cometidas en apenas un año, lo que lo convierte en uno de los violadores más agresivos a nivel internacional.
Hace trece días, el leñador huyó de la Cárcel de Alta Seguridad de Valparaíso. Pese a la neblina que reinaba durante la tarde, las cámaras de seguridad captaron parcialmente su escape. A través de las imágenes se descubrió que el delincuente trepó dos mallas metálicas de aproximadamente cuatro metros de altura y luego escaló una muralla.
MODUS OPERANDI
Siendo un repartidor de leña que acostumbraba a pasearse en las zonas más altas de la comuna, el violador elegía con precisión a sus víctimas según un determinado perfil: mujeres jóvenes, de escasa estatura y de contextura más bien delgada, para evitar que opusieran demasiada resistencia.
Sus ataques durante 2004 llegaron a sucederse día tras día en un área determinada de los barrios más altos de Viña del Mar. Además de esta frecuencia, Espinoza llegó a protagonizar dos violaciones en un mismo día y con escasas horas de diferencia.
El individuo violentó a 18 menores de edad amenazándolas con cuchillos y armas de fuego.
Su modus operandi consistía en captar a sus víctimas en lugares poblados, a plena luz del sol y a rostro descubierto. Al acercarse a ellas lo hacía mediante engaños y, tras establecer contacto, acudía a las amenazas, armas cortopunzantes o de fuego, a fuerza de las cuales las trasladaba a sitios eriazos donde procedía a ultrajarlas.