Lagos insiste vía Senado para cambiar el binominalismo
La derecha anunció de antemano que de nuevo se abstendrá, pero esto no fue obstáculo para que el Presidente Ricardo Lagos informara ayer que el Ejecutivo insistirá ahora ante el Senado para conseguir la eliminación del sistema binominal y su reemplazo por un régimen electoral proporcional.
El proyecto del Gobierno pone en aprietos a la Alianza y a su candidato a la Presidencia, Sebastián Piñera, por las disímiles posturas históricas de RN y la UDI sobre esta materia, las que ha impedido al empresario imponer su criterio favorable a modificar el régimen electoral. Esto ha sido calificado por la Concertación como una muestra de que la oposición sigue siendo hegemonizada por el gremialismo.
El Primer Mandatario enfatizó este punto, al aclarar que la iniciativa que presentó “no tiene nada que ver con que estemos ahora en período electoral”, sino que es reflejo, agregó, de un anhelo permanente de la Concertación por darle más poder de decisión a la ciudadanía, algo que se ha intentado desde 1992, cuando se presentó el primer texto de reforma. En esta línea, interpeló a Piñera a demostrar con hechos su opción democrática y su peso dentro de la Alianza: “Ojalá el líder de la derecha actual, el señor Piñera, pueda estar acorde con lo que ha dicho. En política es tan importante la consecuencia y nos gustaría ver también consecuencia en aquellos que están dispuestos a legislar sobre esta materia”.
Lagos afirmó que se está ante un asunto de justicia política, porque no es razonable que un distrito con 50 mil electores elija los mismos dos diputados que una zona donde votan 280 mil chilenos. Adujo que este problema se origina por la forma en que la dictadura hizo en 1989 los distritos electorales “entre gallos y medianoche”. Otra de las consecuencias de esto es que con el sistema vigente, “el 62% elige un diputado y el 33% elige el otro diputado”, lo que se traduce en que “vamos a terminar con senadores y diputados designados por sus respectivas coaliciones políticas”. “A este paso la democracia chilena va a ser erosionada”, advirtió el Presidente.
RECHAZOS
El criterio de Lagos no fue compartido por el timonel de la UDI, Jovino Novoa, que informó que las bancadas de senadores de su partido y de RN repetirán la señal que envió el miércoles la coalición en la cámara baja: “Nos abstenemos. Abstenerse es lo mismo que votar en contra y el Gobierno lo sabe perfectamente”. Consultado respecto de por qué entonces la oposición no rechaza de plano la propuesta del Ejecutivo, afirmó que se trata de una decisión que adoptaron los partidos para no ser “parte del juego” en que, a su parecer, los quiere hacer caer el Gobierno.
El senador por Santiago Poniente -que obtuvo menos sufragios que el no reelecto DC Andrés Zaldívar y que mantuvo el escaso gracias al binominal- expuso que “este sistema es muy bueno porque le ha dado estabilidad al país”, aunque –dijo- si “se propone un sistema mejor, obviamente que estamos dispuestos a considerarlo. El problema es que nadie ha propuesto un sistema que dé más garantías de estabilidad que éste”.
Para el ex candidato presidencial UDI y hoy jefe del consejo político de Piñera, Joaquín Lavín, el conflicto se resuelve de un modo muy simple: “El Presidente mandó al Congreso un proyecto que no tiene contenido y que él sabía que no iba a prosperar. Si él quiere resolver el problema de verdad, que se junte con Sebastián Piñera. Las puertas siguen abiertas”.
Así como afirmó que sólo venderá Lan y Chilevisión si es elegido, el candidato de la Alianza aseguró que pondrá los votos de su coalición para modificar el régimen electoral si se convierte en nuevo inquilino de La Moneda: “Si yo soy Presidente de Chile voy a enviar un proyecto de ley para perfeccionar el sistema electoral, pero un proyecto con contenido que apunte a mejorar la democracia y no simplemente a un show sin nivel, sin altura para satisfacer tal vez al Partido Comunista o para introducir una cuña dentro de la Alianza”.
El postulante de la derecha respondió de esta forma a la serie de críticas que desató la actuación de su sector en el Parlamento y que contrasta con las históricas declaraciones públicas del postulante a favor de modificar el modelo. Esta contradicción entre las intenciones del candidato único de la Alianza y la decisión de sus parlamentarios dejó en evidencia, según reiteró ayer Michelle Bachelet, que el empresario es incapaz de ordenar sus filas: “Quién manda en la Alianza. Quién habla tanto de liderazgo y de carácter, de gobernabilidad, y después resulta que todo Chile ha visto, sin que hayamos inventado nada, lo que ha pasado. Yo creo que los chilenos lo tienen claro”, fustigó la abanderada oficialista al desestimar las dotes de articulador político de su rival.
El proyecto del Gobierno pone en aprietos a la Alianza y a su candidato a la Presidencia, Sebastián Piñera, por las disímiles posturas históricas de RN y la UDI sobre esta materia, las que ha impedido al empresario imponer su criterio favorable a modificar el régimen electoral. Esto ha sido calificado por la Concertación como una muestra de que la oposición sigue siendo hegemonizada por el gremialismo.
El Primer Mandatario enfatizó este punto, al aclarar que la iniciativa que presentó “no tiene nada que ver con que estemos ahora en período electoral”, sino que es reflejo, agregó, de un anhelo permanente de la Concertación por darle más poder de decisión a la ciudadanía, algo que se ha intentado desde 1992, cuando se presentó el primer texto de reforma. En esta línea, interpeló a Piñera a demostrar con hechos su opción democrática y su peso dentro de la Alianza: “Ojalá el líder de la derecha actual, el señor Piñera, pueda estar acorde con lo que ha dicho. En política es tan importante la consecuencia y nos gustaría ver también consecuencia en aquellos que están dispuestos a legislar sobre esta materia”.
Lagos afirmó que se está ante un asunto de justicia política, porque no es razonable que un distrito con 50 mil electores elija los mismos dos diputados que una zona donde votan 280 mil chilenos. Adujo que este problema se origina por la forma en que la dictadura hizo en 1989 los distritos electorales “entre gallos y medianoche”. Otra de las consecuencias de esto es que con el sistema vigente, “el 62% elige un diputado y el 33% elige el otro diputado”, lo que se traduce en que “vamos a terminar con senadores y diputados designados por sus respectivas coaliciones políticas”. “A este paso la democracia chilena va a ser erosionada”, advirtió el Presidente.
RECHAZOS
El criterio de Lagos no fue compartido por el timonel de la UDI, Jovino Novoa, que informó que las bancadas de senadores de su partido y de RN repetirán la señal que envió el miércoles la coalición en la cámara baja: “Nos abstenemos. Abstenerse es lo mismo que votar en contra y el Gobierno lo sabe perfectamente”. Consultado respecto de por qué entonces la oposición no rechaza de plano la propuesta del Ejecutivo, afirmó que se trata de una decisión que adoptaron los partidos para no ser “parte del juego” en que, a su parecer, los quiere hacer caer el Gobierno.
El senador por Santiago Poniente -que obtuvo menos sufragios que el no reelecto DC Andrés Zaldívar y que mantuvo el escaso gracias al binominal- expuso que “este sistema es muy bueno porque le ha dado estabilidad al país”, aunque –dijo- si “se propone un sistema mejor, obviamente que estamos dispuestos a considerarlo. El problema es que nadie ha propuesto un sistema que dé más garantías de estabilidad que éste”.
Para el ex candidato presidencial UDI y hoy jefe del consejo político de Piñera, Joaquín Lavín, el conflicto se resuelve de un modo muy simple: “El Presidente mandó al Congreso un proyecto que no tiene contenido y que él sabía que no iba a prosperar. Si él quiere resolver el problema de verdad, que se junte con Sebastián Piñera. Las puertas siguen abiertas”.
Así como afirmó que sólo venderá Lan y Chilevisión si es elegido, el candidato de la Alianza aseguró que pondrá los votos de su coalición para modificar el régimen electoral si se convierte en nuevo inquilino de La Moneda: “Si yo soy Presidente de Chile voy a enviar un proyecto de ley para perfeccionar el sistema electoral, pero un proyecto con contenido que apunte a mejorar la democracia y no simplemente a un show sin nivel, sin altura para satisfacer tal vez al Partido Comunista o para introducir una cuña dentro de la Alianza”.
El postulante de la derecha respondió de esta forma a la serie de críticas que desató la actuación de su sector en el Parlamento y que contrasta con las históricas declaraciones públicas del postulante a favor de modificar el modelo. Esta contradicción entre las intenciones del candidato único de la Alianza y la decisión de sus parlamentarios dejó en evidencia, según reiteró ayer Michelle Bachelet, que el empresario es incapaz de ordenar sus filas: “Quién manda en la Alianza. Quién habla tanto de liderazgo y de carácter, de gobernabilidad, y después resulta que todo Chile ha visto, sin que hayamos inventado nada, lo que ha pasado. Yo creo que los chilenos lo tienen claro”, fustigó la abanderada oficialista al desestimar las dotes de articulador político de su rival.