Concierto por la Paz, mensaje alto y claro de La Habana a Miami
Por Juan Diego Nusa Peñalver
Si señor. El Concierto por la Paz, que el rockquero colombiano Juanes y otros artistas nacionales y extranjeros protagonizaron este domingo 20 de septiembre de 2009 en la Plaza de la Revolución de La Habana, la capital cubana, fue un rotundo éxito, duela a quien le duela, como dijo el músico cubano Juan Formell, y no dejó lugar a dudas de su mensaje explícitamente expresado: está llegando el final de las actitudes intolerantes y cavernícolas del recudido grupúsculo de la extrema derecha cubana, que en la mencionada urbe floridana tiene secuestrada la política del Gobierno de Estados Unidos hacia Cuba e impide, hasta con métodos tan demenciales como martillar discos del colombiano, normalizar las relaciones a ambos lados del Estrecho de la Florida, entre Washington y La Habana.
Más de un millón de habaneros, en su mayoría jóvenes, cantaron y bailaron al amor, a la paz, a la reconciliación, a la hermandad y a la solidaridad, pero a la vez contra la guerra, con la cual amenazan desde hace 50 años apocalípticamente a esta Isla acosada, contra la muerte y la venganza.
Ojalá que esa derecha mafiosa miamense comprenda que su tren ya pasó (no pudieron doblegar a la Revolución Cubana ni en el mayor apogeo anticubano y anticomunista de la neoconservadora administración republicana de George W. Bush del 2001 al 2009).
Eso mostró y demostró este segundo Concierto por la Paz de La Habana, al que ya algunos se aventuraron en llamar el Concierto del Siglo.





