CUBA: ESTADOS UNIDOS DEBE RESPONDER
Ante la prensa cubana y extranjera, el canciller Felipe Pérez Roque reiteró las graves acusaciones del oscuro maridaje entre el Jefe de la SINA, la contrarrevolución interna y el terrorismo anticubano de MiamiPor Juan Diego Nusa Peñalver
El canciller cubano Felipe Pérez Roque emplazó hoy al Gobierno de EE.UU. a responder por las graves acusaciones sobre escandalosos vínculos de diplomáticos norteamericanos y terroristas en el suministro de dinero y material a la contrarrevolución interna.
En rueda de prensa en la Cancillería local, el Jefe de la Diplomacia cubana emplazó al presidente George W. Bush y a Condoleezza Rice, secretaria de Estado, a que dejen de evadir las preguntas sobre la oscura relación entre el terrorismo anticubano de Miami, diplomáticos de EE.UU. acreditados en La Habana y grupos mercenarios internos.
Explicó que la Isla denunció el escandaloso proceder de funcionarios oficiales norteamericanos acreditados aquí, en particular Michael Parmly , Jefe de la Sección de Intereses de EE.UU. en La Habana (SINA), como facilitador del trasiego de dinero del terrorista Santiago Álvarez a contrarrevolucionarios en Cuba.
“Hasta ahora el Gobierno de los EE.UU no ha desmentido estas denuncias y ha evadido responder sobre la actuación ilegal de sus funcionarios, quienes han sido sorprendido, además, infragranti, actuando como vulgares emisarios de un terrorista, que en estos momentos guarda prisión en esa nación”, dijo.
Calificó de evasivas las respuestas dadas a la prensa sobre el tema por Sean McCormack, vocero del Departamento de Estado, y por Thomas Shannon, secretario asistente de Estado para los asuntos del Hemisferio Occidental, cuyas palabras definió de frases hechas y de un cinismo brutal.
Puntualizó que el comunicado de la SINA, que no da la cara tampoco, no responde cabalmente a las graves acusaciones de La Habana.
Manifestó que resulta también cínico e insólito que el gobierno, responsable del bloqueo económico, comercial y financiero contra la mayor de las Antillas, que priva a los cubanos residentes en EE.UU del derecho a enviar remesas a sus familiares en la Isla, actúe a través de sus diplomáticos como intermediario para apoyar financieramente, con dinero de un terrorista, a los apartidas para promover la subversión interna del país.
Denunció que Washington debe clarificar tres elementos claves: la participación de sus representantes oficiales en esos ilegales trajines conspirativos y desestabilizadores, con dinero de Santiago Álvarez, y la utilización de la SINA en la maniobra para rebajar la condena de ese connotado terrorista con el auxilio de una mercenaria local.
Pérez Roque explicó que el tercer hecho grave es la actuación ilegal de la SINA, que alienta, financia, organiza, dirige y monitorea en detalle las acciones subversivas de sus asalariados en Cuba para desestabilizar el orden en el país.
Esperamos una investigación exhaustiva de estos graves hechos y que sus resultados sean públicos, afirmó.
Tras señalar el carácter inmoral y cipayo de los grupúsculos internos, por recibir dinero de la Casa Blanca y de elementos terroristas, dijo que estos hechos violan las leyes cubanas, norteamericanas y convenciones y normas del derecho internacional.
Añadió que la legación del Imperio en La Habana, con su proceder ilegal, viola el acuerdo bilateral entre los gobiernos de Cuba y EE.UU. que dio lugar a las secciones de intereses, que data del 30 de mayo de 1977.
“Todo esto es una violación también y una ofensa a la diplomacia suiza, que acepto representar los interese norteamericanos en Cuba y los nuestros en Washington”, señaló.
Denunció, que en medio de esta delicada situación, la SINA protagonizó ayer una nueva provocación contra Cuba, al organizar en la residencia de unos de sus funcionarios, ubicada en 7ma y 24 en Miramar, una reunión contrarrevolucionaria para escuchar el discurso del Jefe del Imperio sobre su político contra la Patria de José Martí.
Sobre la perorata de Bush y todo aquel espectáculo montado en la Casa Blanca, lo calificó de show decadente, un discurso irrelevante y cínico, un acto de propaganda ridícula y de mal gusto.
Subrayó que el presidente Bush es un gobernante agotado, un presidente en salida, desacreditado, una vergüenza para los propios norteamericanos, que incluso sus correligionarios de partido no quieren mostrarse en público con él, así como un mandatario con menos popularidad que el dimitente Richard Nixón.
Aseveró que Bush desarrolló una política solo al servicio de sus amiguetes, de intereses poderosos del petróleo, que abandona la Oficina Oval con la sangre en sus manos de miles de personas por las guerras provocadas en su mandato, y una funesta herencia aplaudida solo por sus acólitos de la mafia miamense anticubana de la Florida.
Reiteró la gravedad de estos hechos, que espera que el Gobierno de EE.UU. se llamé a capitulo y adopte las medidas pertinentes y rectifique la conducta de sus diplomáticos en La Habana.
“Esto es un conteo de protección, no se debe minimizar la gravedad de esta denuncia”, agregó Pérez Roque, quien apuntó que al pueblo cubano no se le puede subestimar su cultura política y su dignidad.
También indicó que la investigación antiterrorista llevada a cabo por las autoridades competentes locales sigue en curso, no ha concluido, y que los mercenarios internos reciben dinero de una Potencia extranjera y manchado de sangre, lo cual se castiga severamente.
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