Mar Adentro
Una de las cosas que más me gusta es ir al cine. Sala pequeña, poca gente (no suelo ser sibarita, pero para esto sí) y nada de palomitas. Cine, sólo cine.
He ido a ver Mar adentro, la última película de Alejandro Amenábar, que cuenta la historia de Ramón Sampedro, el primer español en reivindicar públicamente el derecho a ser ayudado a morir. Después de Los otros, que está algo por debajo de Abre los ojos y Tesis, tenía bastante miedo de descubrir que Amenábar era sólo un director más de cine. Con un añadido importante: con Mar adentro, Amenábar se enfrenta por primera vez el público con una historia de la que se conoce el final. Es decir, el director renuncia al principal resorte de su éxito: la capacidad de sorprender (recuérdense las películas anteriores).
Por tanto, ahí estaba la duda: el cambio demostrará que Amenábar no sabe hacer otra cosa que thrillers? o precisamente este es un cambio 'a tiempo'?
Tras ver la película, tengo más bien la segunda sensación. Mar adentro es un film absolutamente poético, onírico y tierno a la vez que desgarrador. Ironía pura. Yo no soy un experto en cine, pero estoy esperando que algún crítico relacione la estética de Mar adentro con el estilo Médem.
Para no destriparle a nadie la película, sólo diré algo sobre los actores. Bardem: el papel de su vida... impresionante. Belén Rueda: los primeros 20 minutos es imposible no verla rodeada de niños patéticos y Antonio Resines... cuesta reubicarla, pero ella está muy bien. El resto del reparto, genial, genial... La verdad que Amenábar ha acertado con los actores.
Ah, por cierto: y cómo se agradece que el co-guionista de Amenábar sea Mateo Gil. Le eché de menos en Los otros.
Sobre el tema en cuestión, la eutanasia, si queréis podemos comentar cosas. Pero un par de experiencias laborales sobre este asunto me han llevado a dudar tanto...
He ido a ver Mar adentro, la última película de Alejandro Amenábar, que cuenta la historia de Ramón Sampedro, el primer español en reivindicar públicamente el derecho a ser ayudado a morir. Después de Los otros, que está algo por debajo de Abre los ojos y Tesis, tenía bastante miedo de descubrir que Amenábar era sólo un director más de cine. Con un añadido importante: con Mar adentro, Amenábar se enfrenta por primera vez el público con una historia de la que se conoce el final. Es decir, el director renuncia al principal resorte de su éxito: la capacidad de sorprender (recuérdense las películas anteriores).
Por tanto, ahí estaba la duda: el cambio demostrará que Amenábar no sabe hacer otra cosa que thrillers? o precisamente este es un cambio 'a tiempo'?
Tras ver la película, tengo más bien la segunda sensación. Mar adentro es un film absolutamente poético, onírico y tierno a la vez que desgarrador. Ironía pura. Yo no soy un experto en cine, pero estoy esperando que algún crítico relacione la estética de Mar adentro con el estilo Médem.
Para no destriparle a nadie la película, sólo diré algo sobre los actores. Bardem: el papel de su vida... impresionante. Belén Rueda: los primeros 20 minutos es imposible no verla rodeada de niños patéticos y Antonio Resines... cuesta reubicarla, pero ella está muy bien. El resto del reparto, genial, genial... La verdad que Amenábar ha acertado con los actores.
Ah, por cierto: y cómo se agradece que el co-guionista de Amenábar sea Mateo Gil. Le eché de menos en Los otros.
Sobre el tema en cuestión, la eutanasia, si queréis podemos comentar cosas. Pero un par de experiencias laborales sobre este asunto me han llevado a dudar tanto...
Comentario:
Pues a mí la película me ha parecido un pastelón infame, manipulador e infumable. Pastelitos rosas también con la eutanasia, no, por favor.
Comentario:
Hoy mismo he visto "Mar adentro". Imposible contener las lágrimas y a la vez alguna carcajada. Tenía ganas de ver una buena película.
Un magnífico trabajo, sí señor! y un oléee a Ramón Sampedro y a las personas que hicieron posible su único deseo, "Morir para vivir".
Yo.. personalmente, sí, estoy a favor de la eutanasia, por todos los argumentos que ya hemos podido leer y ver en el testamento de Sampedro, y por muchos otros que sería imposible numerar.
Un saludo,
Un magnífico trabajo, sí señor! y un oléee a Ramón Sampedro y a las personas que hicieron posible su único deseo, "Morir para vivir".
Yo.. personalmente, sí, estoy a favor de la eutanasia, por todos los argumentos que ya hemos podido leer y ver en el testamento de Sampedro, y por muchos otros que sería imposible numerar.
Un saludo,
Comentario:
Hoy mismo he visto "Mar adentro". Imposible contener las lágrimas y a la vez alguna carcajada. Tenía ganas de ver una buena película.
Un magnífico trabajo, sí señor! y un oléee a Ramón Sampedro y a las personas que hicieron posible su único deseo, "Morir para vivir".
Yo.. personalmente, sí, estoy a favor de la eutanasia, por todos los argumentos que ya hemos podido leer y ver en el testamento de Sampedro, y por muchos otros que sería imposible numerar.
Un saludo,
Un magnífico trabajo, sí señor! y un oléee a Ramón Sampedro y a las personas que hicieron posible su único deseo, "Morir para vivir".
Yo.. personalmente, sí, estoy a favor de la eutanasia, por todos los argumentos que ya hemos podido leer y ver en el testamento de Sampedro, y por muchos otros que sería imposible numerar.
Un saludo,
Comentario:
No estoy de acuerdo con lo de la Rueda. Es valiente (tal y como está el patio) salir con poco maquillaje y a pecho descubierto en un papel tan diferente a lo hecho ¿no? Sale más que airosa.
En lo demás sí. Me pareció espléndida, sublime, íntima, dura, tierna...diferente, en la línea de "Pena de Muerte" acaso.
Ramón Sampedro sobrevuela, después de verla, por nuestro pensamiento....y Amenábar demuestra que es un genio montando escenas, ensamblando, construyendo. Algo así no puede ser casual.
Y da lo mismo con quién se acueste! A ver si nos sacudimos algo de vello en la dehesa, a cambio de tanto arte!
En lo demás sí. Me pareció espléndida, sublime, íntima, dura, tierna...diferente, en la línea de "Pena de Muerte" acaso.
Ramón Sampedro sobrevuela, después de verla, por nuestro pensamiento....y Amenábar demuestra que es un genio montando escenas, ensamblando, construyendo. Algo así no puede ser casual.
Y da lo mismo con quién se acueste! A ver si nos sacudimos algo de vello en la dehesa, a cambio de tanto arte!





