Las hormigas y las cigarras
La canícula pesa sobre los hombros de las hormigas trabajadoras que suben y bajan, salen y vuelven a su pequeño agujero. Acumulan para el invierno de la madurez, para que les pille con las espaldas cubiertas.
Y luego están las cigarras. Más aventureras, menos previsoras, más impulsivas, menos atadas a su agujero. El sonido sordo pero constante de su vuelo recuerda a las hormigas, al paso sobre sus cabezas, que el mundo no termina al final del camino marcado por el rastro dejado por alguna de sus compañeras.
Las cigarras se descubren las espaldas para el frío invierno, pero combaten de frente la pasión húmeda de la canícula. Algún día, las hormigas vivirán más o menos satisfechas en su agujero. Ese mismo día, las cigarras seguirán cortando el viento, con su aletear sordo pero constante, recordándonos que lo no caminado también es escrutable.
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Mira hacia arriba. Mira a las cigarras:
Patricia vive en el aire. Es la cigarra reina.
Lola está en Kenitra, Marruecos. Acaba de empezar a volar.
Guzmán está en Nicaragua. Lee el sonido de sus alas.
Y luego están las cigarras. Más aventureras, menos previsoras, más impulsivas, menos atadas a su agujero. El sonido sordo pero constante de su vuelo recuerda a las hormigas, al paso sobre sus cabezas, que el mundo no termina al final del camino marcado por el rastro dejado por alguna de sus compañeras.
Las cigarras se descubren las espaldas para el frío invierno, pero combaten de frente la pasión húmeda de la canícula. Algún día, las hormigas vivirán más o menos satisfechas en su agujero. Ese mismo día, las cigarras seguirán cortando el viento, con su aletear sordo pero constante, recordándonos que lo no caminado también es escrutable.
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Mira hacia arriba. Mira a las cigarras:
Patricia vive en el aire. Es la cigarra reina.
Lola está en Kenitra, Marruecos. Acaba de empezar a volar.
Guzmán está en Nicaragua. Lee el sonido de sus alas.
Comentario:
jajaja, gracias por re-descubrirme este post. la verdad es que equiparo en valor a cigarras y hormigas. de hecho estoy seguro de que tú eres hijo de una cópula entre hormiga y cigarra (iba a cambiarle el sexo a cualquiera de los 2, pero "cigarro y hormigo" como que suena a historia de obreros de carreteras...)
Comentario:
Algunas noches, una cigarra se posa en el jardín que he pintado en mi techo. Y desde allí susurra que el amor, la injusticia y la lucha no son conceptos anacrónicos. Si no alzamos nuestra voz, estamos siendo cómplices.
Si rezase, lo único que pediría es no acallar nunca mi cigarra.
Si rezase, lo único que pediría es no acallar nunca mi cigarra.
Comentario:
Bien, pues llegados al punto...no sé qué quiero ser. A veces necesito la seguridad que me aporta la hormiga aunque la cigarra no deje de gritar dentro de mi. Pero creo que este invierno lucharé contra el viento y la nieve...ya veremos el que viene.
Comentario:
confío en que algún día las cigarras controlen el mundo...
les avala la experiencia
les avala la experiencia





