Lo que el viento se llevó

Asaltos indiscriminados, violaciones, miles de muertos acinados en los centros de refugiados, pandillas que hacen de las calles un campo de batalla. Mucha mentira, dicen ahora.
"hasta el momento no se ha presentado ninguna denuncia sobre asaltos sexuales, ni tampoco testigos que corroboren esos rumores transmitidos como noticias. Frente a las descripciones de montañas de cadáveres abandonados, el Departamento de Salud de Luisiana sólo ha contabilizado una decena de fallecidos en esos refugios temporales."
Lo cuenta hoy ABC. Los medios estadounidenses están haciendo, aleluya, cierta autocrítica: se les ha ido la mano con el sensacionalismo. Un sensacionalismo que aquí hemos reproducido miméticamente.
Comentario:
Hola!
Eyh, gracias por tu comentario, dentro de poco a lo mejor me veis con el traje oficial del "telepizza". Tío, que actualizado tu blog. yo lo intento, pero me cuesta.
Oye, y el comentario de arriba creo que tiene razón: los americanos viven una peli continua. Lo que no sé es si es de terror, comedia o drama.
Un abrazo!!!
Eyh, gracias por tu comentario, dentro de poco a lo mejor me veis con el traje oficial del "telepizza". Tío, que actualizado tu blog. yo lo intento, pero me cuesta.
Oye, y el comentario de arriba creo que tiene razón: los americanos viven una peli continua. Lo que no sé es si es de terror, comedia o drama.
Un abrazo!!!
Comentario:
Es curioso...hace poco me decía un futuro profesor que no teníamos que sorprendernos de que los "americanos" sean tan exagerados en su cine porque en verdad es su manera de "imaginar" la realidad. Y ya sabemos que de ficciones vive el hombre. Así que casi se podría considerar que ese sensacionalismo forma parte de su manera de narrar y por tanto de narrarse. La pregunta sería...¿quién sale ganando con todo esto?





